BLOQUE 2
Elena Salcedo llegó con una información que cambió el tono.
Aguirre había consultado recientemente documentación vinculada con la reorganización de Landa.
La ficha decía:
“Reordenamiento de protocolos de Gonzalo de Aranda. Piezas separadas para consulta jurídica.”
Adrián levantó la vista.
Aguirre había llegado exactamente al mismo punto.
Después había solicitado otro legajo:
“Legajo de actuaciones sobre casa Valderrama, procedencia indeterminada.”
La descripción era genérica.
No contenía a Fernando en el título ni ninguna referencia visible a sucesión.
Tampoco conservaba la antigua signatura.
Solo quien conociera la historia material del fondo tendría razones para llegar hasta allí.
Elena había conseguido turno para consultarlo.
Aguirre también.
Ella dejó claro que una consulta autorizada no implicaba nada ilegal.
Las identidades falsas y las solicitudes presentadas en nombre de terceros pertenecían a otra cuestión.
No debían mezclar ambas cosas.
Mientras esperaban el acceso, Adrián volvió sobre las referencias.
No quería buscar únicamente nombres.
Necesitaban rasgos materiales.
Martín señaló que debían revisar la foliación antigua, cualquier cambio de numeración y las marcas que permitieran reconstruir la encuadernación anterior.
Clara se interesó de inmediato.
Si aquel bloque había sido separado de un volumen mayor, podían sobrevivir orificios de cosido, pliegues o restos de una guarda anterior.
Aquellas señales no demostrarían el contenido.
Pero sí podían confirmar procedencia.
Elena dejó sobre la mesa otra nota de Aguirre:
“Si la foliación antigua comienza en 18, se confirma separación física del protocolo original.”
Martín quedó inmóvil.
Aguirre sabía exactamente qué debía buscar.
La competencia documental ya no era retrospectiva.
Se estaba produciendo al mismo tiempo.