El montaje 37
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El expediente de legalling lo manda jurídico el viernes a las diez de la mañana con la única frase de correo que Marta Espallargas escribe siempre igual:

Para tu revisión. No es una lectura opcional.

Son ciento cuarenta páginas.

Es el documento que la aseguradora exige antes de dar por bueno un título y sin el cual no hay póliza, y sin póliza no hay entrega, y sin entrega no hay serie.

Va bloque por bloque, minuto por minuto, y en cada afirmación que se hace sobre una persona identificable exige tres cosas: qué se dice, en qué se basa y qué se ha hecho para contrastarlo.

Irene lleva veinte años en esto y ha revisado catorce.

Los revisa siempre entero, porque una vez, en 2011, encontró un error en la página noventa y seis.

Empieza a las diez y cuarto.

A las once y media va por la sesenta.

Y en las sesenta primeras páginas no hay nada.

Hay tres cosas marcadas en amarillo por Espallargas y las tres son de manual.

Una locución del episodio uno que dice «la Guardia Civil tardó cuatro días en registrar la furgoneta» y que hay que cambiar por «según consta en el atestado, el registro se practicó el día 18», porque lo primero es un juicio y lo segundo es un dato.

Un rótulo del tres que sitúa mal una fecha por veinticuatro horas.

Y una frase de una vecina que dice «aquí todo el mundo sabía lo de esa casa», que jurídico no quita pero que exige acompañar de otra que la matice, y que Irene lleva discutiendo desde diciembre y que va a perder.

A la una y veinte va por la noventa y ocho.

Come un sándwich en la mesa mirando una hoja de cálculo de derechos musicales, y a las tres menos cuarto llega al anexo, que es donde va lo que no es texto: las cesiones, las licencias, los acuses y la correspondencia.

Y en el anexo, entre una carta de la Diputación sobre una fotografía y un correo de una discográfica sobre veintidós segundos de música, hay cuatro páginas grapadas.

BUROFAX CON CERTIFICACIÓN DE TEXTO Y ACUSE DE RECIBO Remite: MALVASÍA FILMS S.L. Destinatario: D. FERNANDO SARDÁ IBARRA — Calle Mayor 1, Ardal (Teruel)

Irene se para.

Baja hasta el final de la primera página, donde va lo que ella busca siempre en un documento y lo que busca todo el mundo que trabaja con documentos, que no es el texto: es la fecha.

Está en la certificación de contenido de Correos, con su sello digital y su número de expedición.

4 de septiembre de 2026.

Irene se queda sentada en la silla con las cuatro páginas en la mano y hace la cuenta, y la cuenta le lleva cuatro segundos porque son dos fechas.

El cuatro de septiembre, la productora manda un burofax a Fernando Sardá Ibarra ofreciéndole dar su versión.

El ocho de octubre, ella cruza el folio 407 con el 1.104 y con los cuarenta y un segundos, en la sala de la antigua caja de ahorros de Ardal, sola, un jueves por la tarde, con la lluvia fuera y con el embalse subiendo cuatro metros.

Treinta y cuatro días.

Y se acuerda de aquella tarde. Se acuerda de que puso los seis materiales en la pared con celo.

Se acuerda de que Vero bajó con un café y se quedó treinta segundos mirándolos y dijo «joder».

Y se acuerda, sobre todo, de lo que sintió, que fue una cosa muy concreta y muy limpia y que no tiene nada que ver con el miedo.

Fue satisfacción.

Lee el texto entero, porque hay que leerlo.

Es correcto. Es cortés. Es lo que se manda siempre.

Informa al destinatario de la existencia de una producción documental sobre la desaparición de Julia Nadal Soro, le comunica que en el curso de la investigación se han recabado documentos en los que él aparece mencionado, y le ofrece un plazo de quince días para hacer las manifestaciones que estime oportunas, con la advertencia de que su silencio se hará constar.

No acusa de nada.

No dice de qué documentos habla.

Y no tiene por qué, porque un burofax de derecho de réplica no es una acusación: es una constancia.

Y esa es la diferencia entre esto y todo lo demás, y es lo que Irene entiende a las tres y cuarto de la tarde de un viernes de febrero con ciento cuarenta páginas delante.

Un tratamiento de venta es una intención. Un plan de rodaje es una previsión. Una factura de marzo es una previsión de gasto. Una hoja de llamada es una organización del trabajo.

Todo eso se puede explicar.

Un burofax es un acto jurídico, con destinatario, con contenido certificado por Correos y con una fecha puesta por un funcionario público que no sabe absolutamente nada de esta historia.

Y hay una cosa más, y esa Irene la ve porque lleva veinte años mirando papeles y porque en un papel lo que importa es lo que no está.

En el expediente de legalling hay diecinueve acuses de recibo.

Diecinueve.

Están en el mismo anexo, grapados por bloques de tres o cuatro, y ella los ha pasado por encima como se pasan los acuses, mirando solo el nombre del destinatario.

Vuelve atrás y los cuenta despacio.

Y ninguno de los otros dieciocho le dice nada, porque son la Confederación, un ayuntamiento, dos empresas, un abogado, una asociación de vecinos y ocho particulares cuyos nombres no significan nada para ella.

Pero están.

Y son de la misma semana.

Irene se queda con eso cuatro o cinco segundos, y luego lo aparta, porque una persona que lleva desde las diez de la mañana leyendo ciento cuarenta páginas no puede permitirse encontrar dos cosas a la vez, y porque la fecha del cuatro es la que le ha puesto el estómago del revés.

Lo aparta.

Y ese es el error del viernes, y Irene Bermejo no se va a enterar de que lo ha cometido hasta el lunes a las seis menos veinte de la tarde.

Fotografía las cuatro páginas con el móvil.

Las fotografía encima de la mesa, con la luz del flexo, y comprueba las cuatro fotos una por una y repite la segunda porque sale movida.

Después sigue revisando el expediente, porque quedan cuarenta páginas y porque hay que entregarlo el lunes.

Termina a las siete y diez.

No encuentra ningún otro error.

Escribe a Espallargas: Revisado. Todo correcto salvo dos rótulos del bloque 4, te los marco en rojo. El resto, conforme.

Y luego, antes de irse, hace una cosa más.

Abre su índice, el suyo, el de las cuatro columnas y la quinta a la derecha, y va al ocho de octubre.

Está.

08/10 — 17:42. Cruce F.407 (llamada 01:55 → fijo C/ Mayor 1) con F.1.104 (hoguera) y efecto 14 (02:07, prenda clara). Orden cronológico. Ver pared. 08/10 — 19:10. Sara trae foto club náutico Caspe 2008 (Dip. Teruel, 80 €). Guardo en EP04_SARDA.

Diecisiete cuarenta y dos.

Y el burofax lleva treinta y cuatro días en el buzón de un hombre.

Irene se queda mirando su propia línea un rato largo, con el flexo encendido y todo lo demás apagado, y hay una cosa que no consigue quitarse y que no tiene que ver con la productora, ni con la plataforma, ni con Clara Sesé.

Que ella escribió ver pared .

Que a las cinco y cuarenta y dos de la tarde de un jueves de octubre, con seis papeles pegados con celo, ella se levantó a mirarlos y le pareció bonito.

Y a las siete y media, cuando apaga la pantalla, ya ha decidido lo que va a hacer el lunes.

El burofax está fechado el cuatro de septiembre.

Ella llegó a ese hombre el ocho de octubre, y se acuerda perfectamente de la satisfacción que le dio.