El mejor libro (según Gladys) Capítulo 6 Momentos Auténticos de la Semana #3
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Capítulo 6 Momentos Auténticos de la Semana #3

Los audios once, doce y trece fueron sobre la dificultad técnica de tomar fotos a través de una ventana con mosquitero, sobre la sobrina de Orlando y sobre un pastel de guayaba que Doña Chela iba a hornear el domingo.

El decimocuarto, el que estaba grabando ahora en la mecedora del portal, con los rulos puestos y el café con leche enfriándose, lo cerró con una frase que después, cuando todo explotó, ella juraría ante Dios, ante la iglesia y ante el grupo de las del bingo que había dicho sin ninguna mala intención:

"Todavía no, mija. Pero yo consigo todo. Bendiciones."

*   *   *

Esa misma tarde, en la fábrica de Fajas Moldéame, las seis máquinas de coser estaban detenidas.

En el centro de la bodega, sobre una mesa de corte, bajo un foco colgante que oscilaba ligeramente con el aire del ventilador, descansaba la Faja Moldéame Inteligente con la tapa del dispositivo abierta y un nudo de cables de colores saliendo de su interior como las tripas de un animal disecado.

A su alrededor estaban don Rigoberto, con los lentes de lectura y los brazos cruzados; Nieves, con la lupa colgada al cuello; y un muchacho de veinte años con lentes de pasta y una camiseta que decía I ♥ PYTHON , que era Joselito, el sobrino ingeniero, graduado en línea, y que en ese momento sostenía un soldador en la mano con la seriedad de un neurocirujano.

—Tío —dijo Joselito—, puedo arreglar el pitido.

—No quiero que arregles el pitido.

Joselito levantó la vista.

—¿No?

Don Rigoberto se quitó los lentes. Caminó hasta el mapa de Estados Unidos, el de las tres chinchetas rojas. Lo miró un rato largo. Luego sacó de su bolsillo un recorte de periódico doblado en cuatro, lo desdobló y lo clavó en el centro del mapa, sobre el estado de Florida, con una chincheta nueva.

Era un anuncio a toda página de la sección de sociales del periódico del domingo. Mostraba a Kimi Soto y a Gladys Obregón, recortadas de fotos distintas y unidas con un programa de edición bastante torpe, abrazadas frente a una cascada de botellas de Hydra-Glow. Encima, en letras plateadas:

GRAN LANZAMIENTO HYDRA-GLOW

presenta: TÍA Y SObrINA, EN VIVO

Plaza Tropical Mall — Fuente Central

Sábado 17, 3:00 p.m.

¡Evento gratuito! ¡Sorpresas! ¡Hidratación!

—Tres semanas —dijo don Rigoberto.

Nieves y Joselito miraron el anuncio.

—Napoleón estuvo diez meses en Elba —continuó el general, con la voz muy baja—. Diez meses. Organizó, planificó, reclutó. Y cuando volvió, desembarcó con mil hombres, y los soldados que el rey mandó para detenerlo se pasaron a su lado sin disparar un tiro. ¿Saben por qué?

Joselito negó con la cabeza. Nieves no se movió.

—Porque lo reconocieron. —Don Rigoberto se volvió hacia la mesa, hacia la faja destripada bajo el foco—. No quiero que arregles el pitido, Joselito. Quiero que lo hagas más fuerte.

Joselito tragó saliva.

—¿Cuánto más fuerte?

—Que lo oiga toda Florida.

Nieves, en silencio, se acomodó la lupa. Y por primera vez en treinta y ocho años de servicio sin una sola baja, sonrió.

*   *   *

El video del Momento Auténtico número uno, Tía y Sobrina, Ep.

1: "¡Menos mal que estoy hidratada!" , se publicó ese lunes a las 19:00 en las cuentas de Kimi, de Gladys y de Hydra-Glow, con una campaña pagada de cuarenta mil dólares, dos mil comentarios programados por la granja industrial de la agencia en Sweetwater y un plan de distribución de dieciocho páginas.

A las 21:00, tenía seiscientas mil reproducciones.

A las 23:00, los comentarios reales, los que no venían de Sweetwater, empezaron a llegar.

se nota que es guion

la señora del mango no se cae así. esto es comercial

qué le hicieron a la señora 😢

ella gritaba MANGÓN. ahora dice "hidratada". capitalismo.

extraño a la gladys de antes y la conozco hace diez días

esa caída es de abuela de comercial de galletas

¿dónde está el guardia de la libreta?

Gladys los leyó en la cocina, sola, a medianoche, con el tubo fluorescente parpadeando sobre su cabeza como un corazón nervioso. Yeyo dormía en el sofá de plástico. San Judas Tadeo la miraba desde la pizarra vacía.

Leyó todos. Uno por uno. No contestó ninguno.

Al final, en el último lugar de la lista, casi escondido entre dos comentarios de Sweetwater que decían ¡Hydra-Glow cambió mi vida! #MaracuyáConsciente , encontró uno de una cuenta que conocía. La foto de perfil era una muchacha sonriente de un catálogo de muebles en Eslovenia. El comentario decía:

señora ya no es señora

Gladys se quedó mirándolo un rato largo.

Luego se levantó. Fue hasta la pizarra de corcho.

Buscó en la gaveta de los cubiertos, entre los tenedores y las ligas y los recibos de la luz, hasta encontrar el marcador rojo, el primero, el del martes a las 7:40, el que la agencia le había dicho que ya no necesitaría.

Le quitó la tapa. Olía a alcohol y a principio.

Y en la pizarra vacía, junto a San Judas, con su letra redonda de maestra rural, escribió:

MIÉRCOLES. 3:00. ACCIDENTE MÍO.

Lo subrayó dos veces. Porque las cosas importantes había que subrayarlas dos veces, o el universo no se daba por enterado.