El libro rojo de Montserrat LVIII. El proceso
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LVIII. El proceso

I

Habiendo llegado a conocimiento de esta Corte que, durante el tiempo de las alteraciones movidas por Mateu de Foix contra la obediencia de nuestro señor el rey, fueron concertados diversos transportes de vituallas y otros bastimentos con destino a la zona de Bar, algunos desde la comarca de Manresa y otros desde tierras de Cardona, de los cuales seis fueron detenidos e impedidos por oficiales nuestros, y habiendo sido nombrado en las primeras averiguaciones el mercader y procurador Guerau Serra como quien concertó y dirigió dichos transportes, mandamos que se abra pesquisa sobre su persona, sobre quiénes con él trataron y sobre el origen de los dineros y mercancías que por su mano se movieron, a fin de que se sepa si en ello hubo trato o favor hacia los enemigos de esta Corona, y quién más pudiera haber tenido parte o conocimiento de ello.

II

Consta por los libros del dicho Guerau Serra, examinados por mandato de esta pesquisa, diversos pagos y recepciones relacionados con negocios de las casas de Cardona y de Empúries en los años precedentes, así como con la sacristía del monasterio de Montserrat, sin que en ningún asiento apareciera declarada abiertamente su verdadera finalidad.

No consta, sin embargo, que las dichas casas conocieran el destino último dado por Guerau Serra a todos aquellos dineros o mercancías.

Consta asimismo, por comparación de fechas y testimonios recibidos, que algunos de los transportes hacia la zona de Bar coinciden con el tiempo en que las posiciones ocupadas por gentes del dicho conde de Foix necesitaban recibir bastimentos desde el interior de Cataluña.

III

Orden de prisión. 1397.

Por cuanto de la pesquisa resulta suficiente indicio de que Guerau Serra tuvo parte principal en concertar y dirigir transportes de bastimentos hacia posiciones de Mateu de Foix, levantado contra la obediencia de nuestro señor el rey, mandamos que sea preso y puesto a disposición de la justicia, y que se continúe la averiguación sobre sus bienes y sobre las personas con quienes trató, a fin de proceder según hallare lugar de derecho.

IV

Comunicación relativa a fra Arnau, sacristán. 1397.

Habiéndose tenido noticia, por vía del prior de Montserrat, de las irregularidades cometidas desde la administración de la sacristía de aquella casa por fra Arnau, y de su trato con el dicho Guerau Serra, se hace constar que ha sido apartado de todo oficio y administración dentro del monasterio y que queda sujeto a la obediencia y examen de sus superiores.

Remítase relación de lo averiguado a la autoridad eclesiástica correspondiente, para que determine lo que convenga hacer respecto de su conducta, sin perjuicio de cuanto pudiera resultar de esta pesquisa acerca de su conocimiento de los hechos aquí investigados.

V

Fragmento de declaración de fra Arnau. 1397.

Preguntado si conoció los tratos de Guerau Serra con las casas de Cardona y de Empúries, dijo que sí.

Preguntado si de ello recibió provecho personal, dijo que no.

Preguntado si supo desde el principio que parte de los dineros y bastimentos movidos por Guerau Serra podían servir a los hombres de Mateu de Foix, dijo que no.

Preguntado cuándo comenzó a sospecharlo, dijo que cuando las cantidades aumentaron y Guerau Serra empezó a pedirle más de lo acostumbrado.

Preguntado por qué, después de comprenderlo, no dio noticia de ello a su prior ni a otra autoridad, dijo que temió lo que aquello significaría para la casa y para él mismo.

Preguntado cuándo comprendió que ya no podía remediarlo sin descubrirlo todo, respondió: demasiado tarde.

VI

Nota relativa a fra Guillem. 1397.

Consta por declaración de fra Arnau y del propio fra Guillem que este último, por obediencia al primero y esperando ganar su confianza, siguió a Bernat durante la noche en que el dicho copista intentó poner a salvo ciertos papeles relacionados con esta averiguación.

No consta que fra Guillem tuviera parte en los pagos, transportes o tratos mantenidos con Guerau Serra, ni que conociera el destino dado a aquellos bienes.

Por no resultar de lo averiguado indicio suficiente de participación en los hechos contra la Corona, queda su conducta remitida a la disciplina del prior y de sus superiores.