CAPÍTULO 16 — EL JUICIO DEL ABRA Y LA CONEXIÓN CON LOS FONDOS OPACOS
A las nueve de la mañana del treinta y uno de agosto, la plaza de los Juzgados de Barakaldo amaneció blindada por un dispositivo de seguridad sin precedentes en la historia judicial del País Vasco.
Cincuenta furgones celulares de la Brigada Móvil de la Ertzaintza , apoyados por agentes del Grupo de Guías Caninos con perros detectores de explosivos y tiradores de precisión de Berrozi apostados en las azoteas de los edificios colindantes, acordonaban un perímetro de trescientos metros alrededor del Palacio de Justicia.
Decenas de unidades móviles de televisiones nacionales y corresponsales de cadenas internacionales de noticias aguardaban tras las vallas de seguridad.
A las nueve y cuarto, una comitiva de seis vehículos blindados y dos ambulancias de soporte vital avanzado de Osakidetza cruzó la cancela de acceso subterráneo.
De los vehículos descendieron, con las cabezas cubiertas y engrilletados por parejas, los cinco mercenarios balcánicos y sudafricanos, seguidos por el comandante naval Hendrik Van Zyl , quien caminaba con el brazo derecho inmovilizado en una férula ortopédica bajo la estricta custodia del cabo Iker Aldai.
Minutos después, en un vehículo policial no rotulado, llegaron la cirujana y perito forense Dra. Miren Mendiluze y el sargento Unai Etxebarria , portando los maletines con las pruebas toxicológicas, los registros de navegación y los cuadernos de bitácora incautados en la fosa de Capbreton.
En la Sala de Vistas Número 3, la magistrada titular del Juzgado de Instrucción Elena Orue , asistida por el Letrado de la Administración de Justicia y el Fiscal Especial Antidroga de la Audiencia Nacional, presidió la audiencia preliminar de declaración indagatoria y ratificación de medidas cautelares.
El comandante naval Hendrik Van Zyl , asistido por su abogado de oficio, se sentó en el estrado de los acusados con el rostro demacrado y la mirada hundida por el cansancio y el dolor físico.
—Comandante Van Zyl —inició la jueza Elena Orue con voz firme y solemne—, se le imputan formalmente los delitos de terrorismo químico contra la salud pública, veinticuatro delitos de homicidio cualificado con alevosía y precio, pertenencia a organización criminal internacional y narcotráfico agravado.
¿Reconoce usted los cuadernos de bitácora incautados en la caja fuerte de su camarote en el Oceanic Leviathan ?
El letrado judicial colocó sobre la mesa de los acusados los tres cuadernos encuadernados en piel azul con los sellos notariales del cantón suizo de Zug.
Van Zyl tragó saliva, sintiendo la mirada implacable del sargento Unai Etxebarria a pocos metros de distancia.
— Sí, su señoría... reconozco esos libros —respondió Van Zyl con voz quebrada y acento holandés—. Son los registros oficiales de operaciones submarinas de Helvetia DeepSea BioPharma AG.
—¿Quién ordenó la ejecución y el vertido de los buzos en la fosa de Capbreton? —inquirió el Fiscal Antidroga con severidad.
Van Zyl bajó la cabeza y confesó con detalle el mecanismo de la conspiración.
— Las órdenes procedían directamente del presidente del consejo de administración en Zúrich, el doctor Markus Von Steiner, y del director financiero en Ginebra, Jean-Luc Favre...
Cada buzo contratado firmaba un acuerdo de confidencialidad médica para ensayos de resistencia hiperbárica profunda.
Cuando el cóctel de Neurocaine-7 provocaba arritmias ventriculares o síncopes en la campana de saturación, el protocolo 'Abisal Cero' ordenaba sumergir los cuerpos en los minisubmarinos Nautilus-4 y fijarlos con eslingas de plomo en el fondo de la fosa a mil quinientos metros para que las presiones abisales destruyeran los tejidos y el fármaco nunca pudiera ser detectado por los análisis forenses convencionales.
La jueza Elena Orue ordenó transcribir cada palabra en el acta judicial.
—Queda acreditada la confesión del imputado, que coincide plenamente con los registros telemáticos y digitales extraídos por la policía judicial.
A las diez y media de la mañana, la doctora Miren Mendiluze subió al estrado de peritos médicos con una carpeta que contenía más de doscientas páginas de dictámenes forenses, informes anatomo-patológicos y cromatogramas de espectrometría de masas.
Miren encendió el proyector de alta definición de la sala, mostrando los gráficos moleculares y las microfotografías de tejido miocárdico.
—Señoría, miembros del tribunal... La muerte de los veinticuatro buzos hallados en el litoral vasco y en la fosa de Capbreton no fue consecuencia de accidentes de descompresión ni de fallos mecánicos fortuitos, sino el resultado directo de una intoxicación letal inducida con el derivado fluorado sintético Neurocaine-7 .
Miren señaló el pico cromatográfico en la pantalla.
—El análisis toxicológico por cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas en tándem ( GC-MS/MS ) reveló la presencia inequívoca del ión precursor con una relación masa/carga de cuatrocientos doce coma dos ( m/z 412.
2 ). Esta molécula actúa bloqueando selectivamente los canales de sodio cardíacos dependientes de voltaje Nav1.
5 con una afinidad diez veces superior a la bupivacaína estándar.
La cirujana detalló la secuencia fisiopatológica.
—Durante la inmersión profunda a más de cien metros, el aumento del gasto cardíaco y la vasoconstricción periférica por las aguas frías aceleran la penetración del fármaco en el tejido muscular del miocardio.
Al alcanzar el minuto catorce de inmersión, el bloqueo de los canales provoca una prolongación masiva del complejo QRS y una taquicardia ventricular polimórfica fulminante, provocando la asistolia y la muerte súbita sin dar tiempo a la víctima a activar el deslastre de emergencia.
Miren depositó ante el tribunal el informe pericial firmado.
—Los cuatro cilindros presurizados incautados en la quilla del Oceanic Leviathan contienen cuatro mil litros de este veneno concentrado, suficiente para provocar el colapso biológico de toda la cadena trófica del golfo de Vizcaya.
La intervención rápida de la Ertzaintza ha evitado una catástrofe ambiental y humana irreversible.
El Fiscal Jefe se puso en pie y asintió con solemnidad.
—Un dictamen pericial impecable, doctora Mendiluze. Queda incorporado a la causa como prueba documental y pericial plena.
A las once y media de la mañana, la inspectora jefa de la Unidad de Delitos Económicos Irati Mendiluze y el perito financiero de la Ertzaintza presentaron ante el tribunal el mapa del flujo internacional de capitales ilícitos.
En la pantalla apareció el organigrama financiero que conectaba a la farmacéutica suiza Helvetia DeepSea BioPharma AG con sociedades instrumentales domiciliadas en las Islas Vírgenes Británicas, Panamá y Vaduz (Liechtenstein).
—El rastreo forense de las direcciones de blockchain de Bitcoin y Monero utilizadas por la organización reveló transferencias periódicas por un importe acumulado de ciento ochenta millones de francos suizos durante los últimos cuatro años —expuso Irati señalando los nodos financieros—.
Los fondos procedían de pagos opacos realizados por consorcios farmacéuticos y fondos de inversión de capital riesgo para adquirir la patente exclusiva del Neurocaine-7 como anestésico militar de supresión del dolor y el miedo.
Irati mostró las órdenes de pago firmadas por el director financiero Jean-Luc Favre.
—Los mercenarios, los barcos y los sabotajes eran financiados a través de cuentas bancarias opacas en los bancos Banque Privée Helvetia de Zúrich y Lombard & Cie de Ginebra. Todas las transacciones han sido trazadas con sus respectivos códigos SWIFT y claves de billeteras digitales.
A las doce en punto del mediodía, la magistrada Elena Orue建立了 una conexión de videoconferencia de alta seguridad con el Fiscal General de la Confederación Suiza en Berna y los mandos de la Policía Federal Suiza ( Fedpol ).
La jueza española transmitió los autos judiciales de prisión incondicional y la solicitud formal de registro e incautación internacional amparada en el Convenio Europeo de Asistencia Judicial en Materia Penal.
El Fiscal General suizo confirmó la operación policial en tiempo real.
— Señora Magistrada... en este preciso instante, equipos tácticos de Fedpol y de la Policía Cantonal de Zug y Zúrich están realizando la entrada y registro simultáneo en la sede central de Helvetia DeepSea BioPharma AG en Zug y en las oficinas corporativas de Zúrich y Ginebra.
El presidente Markus Von Steiner y el director financiero Jean-Luc Favre han sido detenidos en sus residencias privadas.
La Autoridad Federal de Supervisión de los Mercados Financieros (FINMA) ha procedido al bloqueo cautelar inmediato de todas las cuentas bancarias, inmuebles y activos financieros de la compañía por valor de doscientos diez millones de francos suizos.
El sargento Unai Etxebarria y la doctora Miren Mendiluze intercambiaron una mirada de alivio profundo en la sala.
La hidra criminal que había sembrado el terror en las profundidades del Cantábrico había sido descabezada en su propia guarida alpina.
La jueza Elena Orue levantó la sesión con tres golpes de maza.
—Se declara el procesamiento formal de todos los imputados y se decreta la prisión provisional, comunicada y sin fianza para los seis detenidos. Se levanta la sesión.
A las dos de la tarde, Miren Mendiluze y Unai Etxebarria regresaron al Hospital Universitario de Cruces .
Al cruzar las puertas automáticas de la Unidad de Cuidados Intensivos de Trauma, el personal de enfermería, los médicos residentes y los celadores se acercaron a felicitarlos con aplausos y abrazos de sincero cariño.
Miren se colocó la bata estéril y entró en el Box 6 para visitar al agente Mikel Zárate .
El policía herido ya se encontraba sentado en el sillón de descanso, con la vía venosa periférica retirada, tolerando dieta líquida y con los drenajes abdominales retirados.