CAPÍTULO 15 — EL ABORDAJE EN LA FOSA DE CAPBRETON #2
Junto a los cilindros, tres arcones isotérmicos reforzados contenían diez mil viales de vidrio ámbar de Neurocaine-7 fluorado al cinco por ciento , etiquetados con códigos QR criptográficos y precintos de control clínico clandestino.
El cabo artificiero Joseba Agirre instaló sellos de precinto judicial de la Audiencia Nacional en todas las llaves de paso del colector.
—La totalidad del cargamento neurotóxico está asegurada y bajo custodia policial, sargento. Ni un solo miligramo ha salido hacia el mar.
Miren tomó una muestra de diez mililitros con jeringa estéril para el análisis forense confirmatorio en el laboratorio de Cruces.
—La mayor reserva de veneno del crimen organizado internacional ha sido neutralizada para siempre.
A las seis y veinte minutos de la mañana, en el mástil principal del Oceanic Leviathan , el cabo Aldai izó la bandera de intervención de la Ertzaintza y encendió las luces de navegación de buque bajo custodia judicial.
Por el horizonte norte, la patrullera oceánica francesa Géranium cortó las olas a toda máquina, posicionándose a la amura de estribor del carguero nodriza para establecer el cordón de seguridad internacional.
El comandante francés Philippe Laroche transmitió por el altavoz de cubierta y por la frecuencia de socorro marítimo.
— Felicidades, Ertzaintza. El golfo de Vizcaya está limpio y seguro. Escoltaremos el carguero hasta la bocana del puerto de Bilbao.
El sol del amanecer comenzó a asomar tímidamente entre las nubes de tormenta, tiñendo las aguas bravas de la fosa de Capbreton de un resplandor dorado y plateado.
A las seis y treinta y cinco de la mañana, en el alerón de estribor del puente de gobierno del Oceanic Leviathan , el sargento Unai Etxebarria y la doctora Miren Mendiluze contemplaban el mar infinito mientras el temporal amainaba lentamente.
Unai se quitó el casco balístico y la máscara de asalto, dejando que la brisa marina y las gotas de lluvia fresca lavaran el sudor y la tensión de su rostro.
Miren se acercó a su lado, apoyando su cabeza sobre el hombro de Unai y deslizando sus dedos entre los dedos fuertes y protectores del sargento.
—Lo hemos conseguido, Unai... Hemos salvado el mar, hemos honrado la memoria de los buzos caídos y hemos evitado una catástrofe sin precedentes.
Unai apretó la mano de Miren con una ternura infinita, mirándola a los ojos con todo el amor que había guardado en silencio durante los días más oscuros de la investigación.
—Nada de esto hubiera sido posible sin ti, Miren. Tu ciencia, tu coraje y tu corazón han sido la luz que nos guio a través de las aguas oscuras. Mientras tú estés a mi lado, no hay tempestad que no podamos vencer.
Miren levantó su rostro y besó los labios de Unai con una pasión serena y profunda, sellando una victoria que no solo pertenecía a la justicia, sino al latido indomable de dos almas unidas por el deber y el amor.
En el comedor de oficiales del carguero nodriza, transformado en zona de custodia médica provisional, la doctora Miren Mendiluze y la enfermera Maite Bilbao realizaron una evaluación clínica reglada a los cinco mercenarios neutralizados durante el asalto.
Miren examinó los reflejos pupilares con linterna médica: pupilas isocóricas y normorreactivas a la luz, sin signos de traumatismo craneoencefálico severo ni focalidad neurológica.
El mercenario balcánico alcanzado por el proyectil no letal de impacto en el muslo derecho presentaba un hematoma muscular contenido sin fractura ósea femoral.
Miren aplicó una compresa hemostática de caolín activo QuikClot Combat Gauze sobre las contusiones superficiales y un vendaje elástico compresivo Israeli Bandage de seis pulgadas.
—Constantes vitales estables en los cinco detenidos: presiones arteriales entre ciento diez y ciento treinta milímetros de mercurio, saturaciones de oxígeno en noventa y ocho por ciento con aire ambiente y ausencia de lesiones vasculares o nerviosas mayores —dictaminó Miren registrando los datos en el parte médico de custodia judicial—.
Están en perfectas condiciones clínicas para su traslado a la prisión provincial de Basauri.
En la sala de derrota del Oceanic Leviathan , el suboficial técnico Zabaleta conectó un bloqueador de escritura forense por hardware Tableau T8u USB 3.
0 Forensic Bridge a los discos de estado sólido de la cabina de comunicaciones satelitales y al registrador de datos de travesía Furuno VR-7000 (VDR) .
—Iniciando extracción bit a bit en formato forense pericial Expert Witness Format (E01) con cálculo simultáneo de algoritmos criptográficos hash MD5 y SHA-256 —informó Zabaleta mientras la barra de progreso avanzaba en la pantalla táctica—.
Estamos volcando tres terabytes de registros de posicionamiento GPS diferencial, grabaciones de audio del puente de mando, telemetría de inmersión de los minisubmarinos y correos electrónicos intercambiados con los directores financieros de Zug en Suiza.
Zabaleta extrajo el informe pericial preliminar.
—Los registros demuestran que el carguero fondeó exactamente sobre las coordenadas de las veinticuatro desapariciones de buzos durante los últimos cuatro años, registrando cada suelta de cadáveres como 'vertido de sedimentos geológicos'.
La evidencia digital contra la cúpula suiza es absoluta e irrefutable.
Miren Mendiluze y el sargento artificiero Joseba Agirre descendieron a la antecámara técnica de la cubierta cuatro, donde se ubicaba el laboratorio clandestino de refinado de Neurocaine-7 .
La estancia, completamente presurizada y revestida de paneles de acero inoxidable antimicrobiano, albergaba dos cabinas de bioseguridad de flujo laminar vertical Telstar Bio II Advance Plus y un reactor químico continuo de síntesis con condensador criogénico.
—Los manómetros de presión diferencial marcan una presión negativa de treinta pascales para evitar la dispersión de aerosoles al exterior —observó Miren examinando los filtros absolutos HEPA H14 de la unidad de tratamiento de aire—.
El reactor contiene quinientos litros de disolución intermedia con precursores de flúor y derivados de tropano.
Agirre accionó las válvulas de cierre rápido de gas inerte nitrógeno y fijó precintos inviolables de plomo y alambre en los paneles de control eléctrico.
—Laboratorio sellado herméticamente, con los circuitos de ventilación bloqueados y sin riesgo de emanaciones tóxicas durante el transporte naval a puerto.
En la enfermería de popa del carguero, Miren Mendiluze atendió la herida por proyectil en la muñeca derecha del capitán Hendrik Van Zyl.
Tras retirar el torniquete provisional, Miren inspeccionó el lecho de la lesión bajo luz de campo quirúrgico.
El impacto del proyectil de nueve milímetros había producido una herida en sedal limpia a través del tejido subcutáneo de la cara dorsal del carpo derecho, con laceración del retináculo extensor pero sin fractura de los huesos del carpo ni sección del tendón del músculo extensor radial largo del carpo.
—Infiltramos tres mililitros de anestésico local de larga duración Bupivacaína al cero coma veinticinco por ciento con aguja 30G —anunció Miren mientras desinfectaba con povidona yodada.
Con una pinza hemostática de punta fina, Miren extrajo dos microfragmentos metálicos desprendidos del casquillo y lavó profusamente la herida con cincuenta mililitros de solución salina estéril.
Con sutura monofilamento no absorbible de polipropileno Prolene 4-0 , aproximó los bordes dérmicos con puntos sueltos de colchonero vertical de Donati , asegurando una aposición anatómica perfecta.
Inmovilizó la articulación radiocarpiana con una férula maleable de aluminio almohadillado SAM Splint fijada con venda de crepé.
—Herida desinfectada, hemostasia completa y muñeca estabilizada sin déficit neurovascular distal. Podrá declarar ante el juez sin impedimento físico.
Van Zyl bajó la cabeza, derrotado tanto por la precisión militar como por la impecable ética médica de la doctora vasca.
A las seis y cuarenta y cinco minutos de la mañana, Unai Etxebarria y Miren Mendiluze comparecieron telemáticamente ante la magistrada Elena Orue y el Fiscal Antidroga de la Audiencia Nacional.
Unai dio lectura al acta oficial de intervención marítima.
— En aguas de la fosa de Capbreton, a las cero cinco cincuenta horas del día treinta y uno de agosto, la Unidad de Intervención de Berrozi y la Sección de Buceo de la Ertzaintza, bajo la dirección médica y forense de la doctora Miren Mendiluze y con el apoyo de la Marine Nationale francesa, han procedido a la toma y aseguramiento del buque nodriza Oceanic Leviathan.
Han sido detenidos cinco mercenarios y el comandante naval Hendrik Van Zyl.
Quedan intervenidos y precintados cuatro cilindros de mil litros de Neurocaine-7 puro, diez mil viales inyectables, el helicóptero corporativo suizo y tres terabytes de registros digitales incriminatorios.
La jueza Elena Orue firmó el auto de ratificación de detención y depósito judicial.
— Queda formalmente ordenada la custodia naval y el atraque prioritario del buque en el muelle de cruceros de Getxo para su registro judicial presencial. Excelente trabajo, sargento Etxebarria y doctora Mendiluze. Han defendido la ley y la vida con el honor más alto.
En el hangar de inmersión contiguo al Moon Pool , el cabo buceador Eizmendi y la doctora Miren Mendiluze inspeccionaron los dos vehículos sumergibles tripulados Nautilus-4 .
Cada batiscafo, con un casco esférico de aleación de titanio grado 5 de seis centímetros de espesor y capacidad de resistencia hidrostática para descender a profundidades de hasta dos mil metros, contaba con dos brazos manipuladores electrohidráulicos articulados de seis ejes de libertad.