CAPÍTULO 7 — EL ABORDAJE TÁCTICO EN EL ABRA EXTERIOR #3
A las diez menos cuarto de la noche, las luces del puente fueron encendidas en modo blanco normal.
La inspectora Irati Mendiluze y los especialistas de la Unidad de Delitos Informáticos accedieron a la cabina con maletines de clonado forense y bolsas de evidencia estancas.
Sobre la mesa de cartas náuticas reposaba el diario de navegación oficial del buque, las pólizas de flete marítimo y los manifiestos de carga de Helvetia Marine Logistics .
El técnico informático conectó el terminal de clonado al disco duro intervenido a Klaus Von Berg.
—El disco contiene la base de datos completa de las transferencias financieras internacionales realizadas desde cuentas numeradas en Zúrich y Vaduz hacia las cuentas interpuestas del doctor Adolfo Elorriaga y del doctor Ignacio Barandiaran —reveló el perito tras verificar los primeros directorios—.
Hay registros detallados de los pagos de más de seis millones de euros por la entrega del lote maestro de Neurocaine-7 , los contratos de suministro a cárteles internacionales y las grabaciones de las cámaras de seguridad del muelle de Zierbena que muestran la ejecución de Mikel Aldai y Koldo Basurko por orden directa de los dirigentes de la red.
La inspectora Irati Mendiluze tomó los documentos con guantes de nitrilo y miró al sargento Etxebarria con una satisfacción profesional inmensa.
—La cadena probatoria está completa y blindada de forma irrebatible, Unai. Ningún tribunal del mundo podrá tumbar este sumario. Hemos desmantelado la mayor trama criminal de tráfico de fármacos experimentales de la historia de Euskadi.
La puerta del puente se abrió despacio y la doctora Miren Mendiluze entró en la estancia, despojándose de los guantes de examen médico tras haber completado la estabilización de todos los heridos.
Sus ojos recorrieron la amplia cabina acristalada, contemplando a los detenidos bajo custodia armada, los servidores precintados y la silueta imponente de Unai Etxebarria de pie junto a la rueda de timón, con el casco táctico en la mano y el cabello empapado en sudor y lluvia marina.
Unai levantó la mirada y la vio en el umbral.
Una sonrisa cálida, profunda y desprovista de cualquier tensión marcial iluminó los rasgos severos del rostro del sargento.
Dejó el casco sobre la bitácora y caminó hacia ella con pasos firmes, deteniéndose a escasos centímetros de su figura.
Miren lo miró de arriba abajo, comprobando con ojos de cirujana y de mujer que no presentaba ninguna herida.
—Estás entero, Unai —dijo Miren con la voz suave y temblorosa por la inmensa emoción que inundaba su pecho.
—Te prometí que volvería entero a ti, Miren —respondió Unai con una voz grave y dulce que acarició el alma de la cirujana—. Y tú has vuelto a salvar vidas en mitad de esta cubierta como solo tú sabes hacerlo.
Unai levantó los brazos y la rodeó con una fuerza protectora, firme y envolvente, atrayéndola contra su pecho.
Miren apoyó la frente en el hombro del sargento, cerrando los ojos y aspirando el olor a salitre, lluvia y metal que emanaba de su uniforme.
Sintió el latido poderoso y acompasado del corazón de Unai latiendo contra el suyo, un latido que había desafiado a las aguas oscuras, a la violencia y al veneno para devolver la luz y la justicia a su tierra.
Durante un minuto interminable, ambos permanecieron abrazados en el centro del puente de navegación mientras el viento del Cantábrico comenzaba a amainar sobre los cristales exteriores, sellando un pacto de amor, honor y devoción indestructible que trascendería cualquier tormenta futura.
A las diez y veinte de la noche, el patrón de altura Joseba Agirre y el oficial de derrota de la Ertzaintza tomaron el control de los mandos de navegación del Nordic Horizon .
Encendieron las luces de posición reglamentarias y pusieron proa hacia la bocana del superpuerto de Bilbao, escoltados por la patrullera Itsas-Zaintza a babor y por dos patrulleras de la Guardia Civil del Mar que se unieron al convoy en la entrada del canal exterior.
En el cielo nocturno, el helicóptero de la Ertzaintza Ertzaintza 01 iluminaba la derrota del buque con su potente foco de xenón Spectrolab Nightsun , proyectando un haz de luz plateada sobre las aguas del Abra que comenzaban a calmarse tras la galerna.
A las once menos cuarto de la noche, el carguero atracó con suavidad en el muelle de cruceros de Getxo, donde más de treinta vehículos de la Policía Científica, ambulancias de Osakidetza y la comitiva judicial encabezada por la magistrada Elena Orue aguardaban en la explanada para iniciar el registro definitivo y el traslado de los detenidos a la prisión provincial de Basauri.
A las once y diez de la noche, Miren y Unai acompañaron al equipo de la Policía Científica y a los guías caninos detectores de sustancias químicas hacia la bodega número 3 del Nordic Horizon .