Reinicio completo #2
—Poder, puede, pero… Uf, es difícil de explicar.
Los propulsores no están diseñados para almacenar información durante tanto tiempo como el que nos llevó reparar los circuitos.
Si fallasen solo una o dos líneas de agrupaciones, sí, se podría haber recuperado de eso.
Pero perdió todas de forma simultánea, y también las copias de seguridad.
Da igual que hayamos arreglado las líneas.
Es como intentar sanar a alguien que ha tenido un derrame cerebral arreglando la vena que estalló.
No importa si la sangre puede fluir con normalidad si el cerebro ya quedó dañado.
—Y en este caso, el cerebro es el software de Lovey, ¿correcto?
—Correcto. Por eso te he llamado. Lovey está consciente.
Los archivos de memoria del núcleo están intactos.
Todavía es ella. Pero no puede acceder a la nave con normalidad.
Solo capta detalles aleatorios, como si tuviera un ataque epiléptico.
No puede acceder a nada que esté fuera de sus archivos de memoria, e incluso esos son un desastre.
Sus archivos de referencia, la conexión al Enlace, los sistemas de la nave…
Todo es un revoltijo para ella. Está confusa y asustada.
—¿Y qué hacemos?
Kizzy desvió la mirada hacia el núcleo. Jenks salía del pozo.
—Lo hemos intentado todo. Y quiero decir todo. Estrellas, hemos intentado cosas que ni siquiera tienen nombre. Ashby, puede que ella…
Ashby le puso una mano en el hombro.
—¿Qué opciones tenemos?
Kizzy se aclaró la garganta.
—Por eso te he llamado. Nos queda una opción, y es una muy jodida.
—Vale.
—Reinicio completo.
Ashby conocía el término incluso con una formación de técnico de segunda, y no era uno agradable. Un reinicio completo de una IA era como detener el corazón de alguien durante unos minutos y luego tratar de que volviera a latir. Suspiró.
—Es jugárnosla al cincuenta por ciento, Kizzy.
—Y eso en el mejor de los casos, lo sé. Ni nos lo planteamos hasta que nos quedamos sin cosas que intentar.
—¿Qué es lo mejor y lo peor que puede pasar?
—Con un reinicio completo, en realidad es solo un extremo u otro.
En el mejor de los casos, Lovey se recupera algo aturdida, pero funcional.
Al iniciarla desde cero, revierte a su orden de encendido preestablecido, no al que ella se había personalizado a lo largo de los años.
La idea es que si los circuitos de la IA se corrompen, revertir a la configuración por defecto sería como una bofetada que la despejara para deshacer el lio.
¿Sabes esos vids para niños, cuando alguien con amnesia recibe un golpe en la cabeza y de pronto lo recuerda todo? Algo así. Solo que funciona de verdad.
—¿Estaría como nueva?
—Con el tiempo. Tras unos días, quizá un par de semanas. Necesitará tiempo para recuperarse. Llegados a este punto, es la única que puede recomponerse. Si Jenks se pusiera a trastear con su código, se despertaría siendo alguien diferente, y eso…
—No es una opción —dijo Ashby. Había un agujero en la nave, un vacío donde solía estar la voz de Lovey.
Le hizo darse cuenta de lo injustamente que la había categorizado.
Cuando la gente le preguntaba por su tripulación, nunca decía: «…
y, por supuesto, está Lovey, nuestra IA».
Odiaba lo que eso decía de él como persona, aunque los demás capitanes tampoco presentaran a las IA como miembros de la tripulación.
Conocía los sentimientos de Jenks hacia Lovey (¿quién no?), pero siempre lo había visto como una excentricidad, no como una verdad legítima.
Al verse frente a los intentos desesperados de los técnicos para salvarla, y ante la amenaza de perderla por completo, Ashby supo que había estado equivocado.
Se descubrió tratando de recordar cómo le hablaba a Lovey.
¿Había sido respetuoso? ¿Había sido igual de considerado con ella como con el resto de la tripulación?
¿Le había dado las gracias? Si Lovey… No.
Cuando Lovey saliera de esta, se comportaría mejor con ella.
—Lo peor que puede pasar —continuó Kizzy— es que Lovey no vuelva.
Lovelace será quien vuelva: la original, el programa recién sacado del embalaje; pero será una instalación limpia.
Mira, cuando vuelva se fijará en dos cosas: los sistemas de la nave y los archivos de memoria antiguos.
En esos breves segundos iniciales, tan solo será una mente virgen que trata de darle sentido a las cosas.
Ahí es donde entra el cincuenta por ciento.
Puede que reconozca esos archivos como suyos y los reincorpore a su ser, o puede que los vea como fragmentos dañados que debe quitarse de encima.
No hay modo alguno de predecir qué hará, y no podemos decidir por ella.
Y si se deshace de esos archivos, no será nuestra chica.
Puede que una nueva Lovelace sea parecida, probablemente. Pero nunca será la misma.
—¿No nos recordará?
—Tabla rasa, Ashby. Lovey se… habría muerto.
—Mierda —dijo Ashby, fijando la mirada en el núcleo. Durante unos instantes guardó silencio. ¿Qué podía decir? Hizo la pregunta, aunque la respuesta era obvia—: ¿No hay ninguna otra opción?
—No. Pero, en cualquier caso tendremos una IA funcional.
A Ashby le chocó su pragmatismo. No era típico de ella.
—Eso no es lo que me preocupa.
—Oh —dijo Kizzy. Torció el gesto, avergonzada—. Parecía algo por lo que un capitán estaría preocupado.
Ashby le pasó el brazo por los hombros y le dio un apretón.
—A veces no solo me preocupo por cosas de capitán.
Kizzy apoyó la cabeza contra el pecho de él. Ashby sintió su cansancio.
—No dejo de preguntarme si podríamos haber hecho algo más si alguno la hubiéramos revisado antes.
—No pienses así, Kizzy.
—No puedo evitarlo. Pensamos que se trataba solo de las voxes, nunca imaginamos que…
—La red de navegación fallaba y las tuberías de combustible se rompían. Aunque te hubieras dado cuenta de que algo iba mal, ¿habrías tenido tiempo de hacer una pausa para arreglarla?
Kizzy se mordió el labio y negó con la cabeza.
—¿Habría supuesto alguna diferencia ponerte a trabajar con ella de inmediato?
—No —dijo tras pensar un momento—. El daño sucedió muy rápido, pero no se expandió; no en cuanto a ella, al menos.
—Entonces no te machaques más. Has hecho todo lo que has podido.
Kizzy suspiró.
—Si tú lo dices.
—Lo digo. —Ashby miró hacia el núcleo—. ¿Cómo le va a Pepper?
—Es una supercampeona de primera. Creo que ha dejado las tuberías de combustible incluso mejor de como las tenía yo.
—Me aseguraré de pagarle bien.
—No lo aceptará. Ya sabes cómo son los modifs. Sin embargo, un regalo… Aceptará un regalo.
—¿Por ejemplo?
—No sé. —Kizzy intentó contener un bostezo—. Algo de mi pila de tec, quizá una caja de las verduras de Doctor Chef. Te ayudaré a pensar en algo.
—Tienes que dormir, Kizzy.
Negó con la cabeza.
—Primero tengo que solucionar esto. No tardaremos mucho ya.
—¿Qué puedo esperar del reinicio?
—¿De la nave? Nada. La tenemos restringida al núcleo, por lo que no se ha extendido a ningún otro sitio. Nadie se dará cuenta. La apagaremos, esperaremos diez minutos, y entonces… Entonces veremos.
—Estaré ahí —dijo Ashby—. Todos estaremos ahí.
Kizzy lo miró y le dirigió una sonrisa cansada y agradecida.
—Eso le gustaría.
Ashby señaló con la cabeza a Jenks, que había desaparecido de la vista.
—¿Va a empezar ya?
—No —dijo Kizzy—. Se está conectando de nuevo al núcleo.
Ashby frunció el ceño.