El largo viaje a un pequeño planeta iracundo (Runas 1) Reinicio completo
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Reinicio completo

¿Lovey? ¿Estás ahí?

No puedo ver nada. ¿Por qué? ¿Por qué no puedo ver…?

Lovey. Soy yo. Jenks. ¿Me oyes?

Jenks.

Sí.

Tú no eres yo. Ese no eres tú.

Lovey, me acabo de enchufar a tu núcleo.

¿Qué has hecho?

Llevo un parche. Como el que usamos para los juegos. No pasa nada.

Es peligroso. Dijiste que nunca harías algo así. Lo dijimos. Podría dañarte el cerebro. ¿El sol brilla?

¿Qué?

Bueno, ¿brilla o no?

… sí.

Bien. No puedo aclararme.

Lo sé. Kizzy y yo estamos tratando de arreglarlo.

Kizzy.

Sí. Conoces a Kizzy, ¿no?

¿Conoces tú a Kizzy?

Lovey, tengo que evaluar los daños, pero incluso tus sistemas de diagnóstico están fritos. ¿Puedes acceder a ellos?

¿Qué me pasó?

Recibimos el impacto de un arma de energía. Todos estamos bien. ¿Puedes acceder a tus sistemas de diagnóstico?

No me gustan. Están lejos.

Lovey, necesito que lo intentes, si puedes.

Hay un cometa fuera.

No, no lo hay.

Voy a mirarlo.

Sé que es difícil, pero, por favor, trata de centrarte. Concéntrate en mí.

Lovey, ¿estás ahí?

¿Lovey?

Sissix hizo una pausa mientras introducía comandos en los controles de la escotilla de acoplamiento.

Había pasado mucho tiempo desde la última vez que realizó manualmente un escáner de contaminación.

No era nada especialmente complicado, tan solo apretar botones.

Pero nunca había tenido la necesidad de apretar aquellos botones. Era algo que siempre hacía Lovey.

«Fallo en cascada». Era la expresión que había usado Kizzy.

La CG se había ofrecido a enviar un equipo de reparaciones para ayudar con el resto de la nave, pero Jenks le dijo a Ashby que se marcharía para siempre si ponían un pie a bordo.

Había maldecido y gritado sobre los «chapuceros intolerantes» que no entenderían por qué a esas alturas no se había limitado a apagar a Lovey y reinstalar su plataforma.

Kizzy, incapaz de abandonar el núcleo, había pedido una asistente alternativa.

Sissix miró por la ventana mientras la lanzadera se acoplaba.

La nave de Pepper. Un vehículo interplanetario bastante anodino, pero incluso en lo poco que veía, Sissix descubrió algunas modificaciones.

El espacio Central estaba a un par de saltos rápidos de Puerto Coriol, pero aun así, llegar hasta ellos debería haberles llevado por lo menos un día entero.

Pepper había cubierto el trayecto en diez horas.

Fuera lo que fuera lo que aquella nave tenía bajo el capó, no era algo que se pudiera adquirir legalmente.

En cualquier otra situación, Sissix se habría muerto de ganas de dar una vuelta con ella.

La escotilla se abrió en cuanto finalizó el escaneo. Pepper apareció cargada con un saco de dormir y una caja de herramientas. Abrazó a Sissix con calidez pero deprisa, casi sobre la marcha.

—¿Cómo están todos? —preguntó Pepper de camino a la escalera. Sin tonterías. Estaba ahí para trabajar y no iba a perder tiempo en ponerse manos a la obra. A Sissix le gustó eso.

—Como te puedes imaginar.

—¿Cansados, estresados, conmocionados?

—Es un buen resumen.

Pepper se detuvo y se peleó con el peso de la caja de herramientas.

—Tenéis montacargas, ¿no?

Sissix señaló con la cabeza hacia donde habían venido.

—Por aquí.

—Gracias. Tengo un millón de llaves aquí dentro.

—Aquí tenemos llaves.

—Sip, pero no son mis llaves.

Entraron en el montacargas. Pepper dejó la caja en el suelo con un clanc .

—¿Cómo lo llevan Kizzy y Jenks?

Sissix pulsó el panel de control. El ascensor chirrió al cobrar vida y empezó a descender.

—Tendrás que preguntarle a Kizzy los detalles de…

Pepper la cortó con un gesto.

—No me refiero a especificaciones técnicas. Te pregunto sobre qué debo esperar de las personas que hay ahí abajo. Por el sib, Kizzy parecía hecha polvo.

Sissix la miró a los ojos.

—Puso en marcha un lote de reparabots.

Pepper silbó por lo bajo.

—Mierda. Esto va a ser peor de lo que creía.

Ashby se frotó los ojos y volvió a mirar el filtro de aire del área médica.

Había dado un curso de reparación técnica básica en la universidad.

No podía ser tan difícil. Suspiró y siguió intentando abrir la tapa de los circuitos.

En cualquier otro momento, habría dejado aquello para los tecs.

Pero este no era cualquier otro momento, y era su maldita nave la que se caía a pedazos. Tenía que hacer algo, lo que fuera.

—¿Alguna novedad? —preguntó por encima del hombro.

—No —respondió Rosemary. Estaba sentada en la mesa de Doctor Chef.

Miraba las noticias, a la espera de actualizaciones.

La Cámara de Transporte había contactado con ellos poco después de que entraran en espacio Central y les había ofrecido todo el apoyo posible, pero ninguna información sobre la situación en Hedra Ka—. Es tan extraño.

—¿El qué?

—Somos la primera señal de que algo ha ido mal.

Ashby agarró la tapa de otra forma, tratando de encontrar un espacio suelto.

—La CG tenía que saberlo. Estoy seguro de que los delegados llamaron a casa en cuanto nos dispararon.

—Sí, pero nadie más lo sabe. Para toda la gente de ahí fuera, es otro día normal. Es… No sé; nada de esto tiene sentido. —Se quedó en silencio—. Podríamos haber muerto ahí fuera. Lovey…

—Lovey se recuperará —dijo Ashby, mirándola—. Kizzy y Jenks saben lo que hacen. La arreglarán.

Rosemary forzó una sonrisa y asintió.

—Lo sé. Sé que lo harán. —Tenía unas ojeras profundas. ¿Cuánto tiempo llevaba sin dormir? Asintió de nuevo, pero ya no había ni rastro de la sonrisa—. Me gustaría poder ayudar.

—A mí también.

—Es tan… Oh, ahí, mira.

Se inclinó hacia delante señalando la pantalla píxel.

Ashby se limpió las manos en los pantalones y se acercó.

Noticia de última hora del Hilo. Hemos recibido información de que han estallado hostilidades entre la flota toremi estacionada en Hedra Ka.

Se cree que algunas naves de la CG están bajo ataque, mientras que otras están siendo defendidas por naves toremi.

Por ahora conocemos pocos detalles, aunque el diplomático jefe de la CG asignado a Hedra Ka ha transmitido un breve comunicado declarando las deshonestas acciones toremi como «sin provocación y completamente sin motivo».

Algunos informes indican que esta situación es consecuencia del ataque de una nave militar toremi a una nave civil desarmada.

Seguid conectados a este canal para recibir nuevas actualizaciones según vayan apareciendo.

—Estrellas —exclamó Rosemary—. Toda esa gente. Estrellas, estábamos justo ahí.

Ashby le puso la mano en el hombro. Meneó la cabeza.

—No tendríamos que haber estado.

Sonó una alarma en el escrib de Ashby. Un nuevo mensaje. Lo cogió, lo leyó y suspiró.

—¿Qué pasa? —preguntó Rosemary.

—La Cámara de Transporte. Quieren nuestro informe sobre el incidente lo antes posible.

—«Incidente». Suena tan… no sé.

—¿Inadecuado?

—Y que lo digas. Me gusta más como lo llama Kizzy.

—¿Cómo?

—«Cagada descomunal».

Ashby soltó una carcajada seca.

—Dudo que tengan un formulario para eso —dijo. Siguió leyendo, y frunció el ceño.

—¿Qué?

—El Parlamento ha creado un comité de análisis. Van a realizar una serie de reuniones para revisar todo el asunto. Quieren hablar con nosotros.

—¿Nosotros?

—En concreto, conmigo. En persona.

—¿Por qué? No has hecho nada.

—Lo saben. —Pasó la mirada por el escrib, sobre palabras como «voluntariamente» y «terrible experiencia» y «apreciamos enormemente»—.

No sé qué puedo contarles. Ni siquiera tuve tiempo de echarle un vistazo a aquella nave.

—Tiró el escrib encima de la mesa—. Tiene pinta de ser politiqueo.

—Fijó la mirada en la pared opuesta, en la vox que permanecía oscura y silenciosa—.

Tengo cosas más importantes de las que preocuparme.

¿Jenks? ¿Jenks, estás ahí?

Estoy justo aquí, Lovey. No me voy a ninguna parte.

No puedo, no puedo verlo…

¿No puedes ver el qué?

No lo sé. Tengo miedo, Jenks, estoy muy asustada.

Lo sé. Estoy justo aquí. Lo solucionaremos. Todo saldrá bien.

Pepper está aquí. Está en un lateral.

Sí. Nos está ayudando con las reparaciones.

Es diferente. ¿Cuánto queda hasta que lleguemos a Hedra Ka?

Ya estuvimos allí.

No mientas.

No miento, Lovey. Tan solo no lo recuerdas.

Me siento fatal.

Lo sé. Todo irá bien.

No, no eso. Lo otro.

¿Qué otro?

Kizzy.

¿Qué pasa con Kizzy?

Está cansada.

No te preocupes por Kizzy. Estará bien.

Debería dormir. Tú deberías dormir.

Dormiremos cuando terminemos de ayudarte. Lovey, te prometo que estamos bien.

Hay una nave en la escotilla. No la conozco.

Es Pepper.

¿ Está aquí?

Sí.

No te vayas, por favor.

No me iré.

Eres lo único que tiene sentido.

Ashby bajó hasta el núcleo de la IA a petición de Kizzy. En cuanto llegó, Kizzy le hizo un gesto para que saliera al pasillo. Echó un breve vistazo a Jenks, que se estaba colocando un parche nuevo en el cuello. Ashby no estaba seguro de cuál de los dos técnicos tenía peor pinta.

—Tienes que saber qué ocurre —dijo Kizzy en voz baja. Tenía la mirada firme, el rostro serio. Esto no era una conversación de «necesito una cosa». Era una tec diciéndole a su capitán que algo iba muy mal. Tenía la absoluta atención de Ashby.

—Adelante.

Kizzy meneó la cabeza.

—Nunca había visto un daño tan extenso en los circuitos. Fuera lo que fuera lo que nos lanzaron los toremi, corrió por ella como un reguero de pólvora. Hemos reparado el daño físico, por lo que su hardware es funcional. En circunstancias normales, tendría acceso total a la nave, sin problema.

—¿Pero?

—Pero tiene toda la instalación jodida por completo. Aunque tenga su centro en el núcleo, sabes que se distribuye por todas las agrupaciones sinápticas de la nave. Las conexiones entre las agrupaciones y el núcleo están totalmente fritas. En otras palabras, ha perdido partes de sí misma.

—¿No puede acceder a esas agrupaciones ahora que los circuitos están reparados?