El festival Capítulo 17
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Capítulo 17

Quedan t r es días para que la p r imera no t a del festival suene en las i n medi a ciones del Rainfost. Tod o s l o s jóvenes, y no tan jóvenes, están ansiosos p o r col o carse las pulse r as, dejar sus cosas en el camping ( q uien se q u ede), hace r se unas fo to s en el photocall para subirlas a r edes sociales y comenzar a beber para desconectar del mun d o . Todos menos uno: Evan.

Evan Rifkin vive con su madre. Su padre tuvo que volver a su país natal, por motivos laborales, así que desde hace tiempo es ella quien se encarga de todo en casa.

También le apetecería ir al Loom Festival, pero al enterarse de que Esther va, ha perdido por completo el interés.

Su relación con ella nunca fue buena, y es consciente de que la cagó al hablar con aquella chica por redes sociales.

Depo r tista de élite, aunque no muy dado a es t udiar, siempre ha sido uno de los m á s p o pula r es del i nsti t uto hasta que apa r eció ella.

Él estaba muy enamo r ado. Se veían t o d o s l o s días, y eso fue lo que falló: la monot o nía.

Solo se distanciaban c uando é l se iba de vacaciones con su fami l ia a la casa del lago familia r .

Pero siempre que volvía de viaje, acababan peleados por A o por B.

Esther siempre ha sido una chica celosa.

Por eso, y p o r su desliz con aquella chica de r edes sociales que de la noche a la mañana d e sapareció de su vida, la relación con Esther se fue al tr aste.

Tras la última conversación que ha t enido con ella en el Clandestine, a Evan le empiezan a ro ndar p r e g untas que antes no habían apa r ecido. La que más frecuenta es: ¿sigue enamo r ado de ella?

Mient r as se prepa r a la mochila para ir a t r abajar y aho rr ar, recibe una no t ificación en el móvil. Cua n d o ve que en la pantalla es un mensaje dir e cto de la ch i ca c o n la que e stuvo hablando antes de r omper con Esthe r , se paraliza.

«Hola, perdón por des a parecer. Estaba p asando un a etapa u n tanto m ala. Vi que ibas a ir al fe s tival. ¡ Yo tam b ié n ! A ver si n os vemos»

Él prefie r e dejarla e n visto y marcharse a t rabajar. Ya le contesta r á por la noche, piensa.

***

Mient r as, Cady está en su c a sa p e nsando e n que d e bería habe r le dicho en su momen t o a Esther que ella conocía el secre t o de Dan, pero nunca ha soportado a Evan.

Desde que comenzó a salir con él, su amiga iba desapareciendo poco a poco de la vida de s us amig o s.

Cada vez h a c í a menos p lanes juntos y la veían muy poco.

Sabe que de es t o se a rr epenti r á, pero e r a inevitable.

—¿Le has escri t o ya? — le escribe por WhatsApp a Dan.

Un simple «Sí», confirma que el plan que idearon la noche que se fueron de la casa de Esther sigue en marcha.

Ya veían por dónde iba a acabar el festival: Esther montando un drama por Evan.

Por lo que decidieron volver a activar el perfil de la prima falsa de Dan y comenzar una nueva historia.

Podría salir bien y hacer que Evan finalmente no acudiera al festival o podría salir mal y que Esther, tarde o temprano, acabara enterándose de lo que se tenían entre manos.

***

La relación de Esther con el novio de su madre no siempre ha sido t an b uena como lo es aho r a.

Al principio le costó conectar con él, a p e s ar de que su padre las abandonó cuando ella tenía solo seis años.

Le costaba asimilar que ot ro hombre que no fuera él acabara viviendo ent r e las cuatro paredes de su casa.

Tras varias idas y venidas, disc u siones y miles de « t ú no e r es mi padr e », aho r a su r elación e stá as e ntada y podría decirse que le q u ie r e. Él estuvo e n el m o m e nto que r ompió con Evan, en las ent r e g as de no t as y en las vacaciones familiares.

A pesar de que por su trabajo no estaba mucho en casa, Richard siempre había sido una figura muy presente en su vida.

Por eso, cuando le cuenta que desde el festival han puesto refuerzos y que él será uno de los policías que vigilen el recinto, Esther no puede evitar pensar en lo que podría pasarle allí.

La idea de que algo le ocurra le revuelve el estómago.

No quiere ni imaginarse cómo sería quedarse sin él, sin esa especie de figura paterna que siempre ha tenido cerca.

Aunque intenta no darle vueltas, la preocupación se le queda rondando en la cabeza.

***

Dan está más nervioso ahora que la primera vez que se hizo pasar por su prima. Esto de que acabaran hablando Esther y Evan otra vez no se lo veía venir. Así que, junto con Cady, idearon este plan para poder vivir el primer festival juntos.

Dan m i r a la pantalla del móvil, el m e nsaje e nviado ho r as antes sigue sin r espuesta. Cady , al otro lado, es t á conectada.

—No cont e sta— escribe él.

—Espera, lo hará. Tú solo espera— responde ella.

Dan suspira y se deja caer sobre la cama. Desde que idearon todo, no ha dejado de pensar en las posibles consecuencias. Está a punto de apagar el móvil cuando vibra.

Es un número ocult o . Un solo mensaje:

«El juego empieza en tres días. Y no eres el único que sabe jugar. Sé lo que habéis hecho.»