El fantasma carmesí 5 #4
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-Una lista de posibles clientes, todas las personas que ve en la lista padecen una enfermedad sin cura o tienen algún familiar enfermo; cuando obtuvimos el resultado positivo con la señora Potter nuestros inversionistas solicitaron que comenzáramos a capitalizar con nuestro reciente éxito, estas personas tienen un poder económico y un estatus muy alto como para ignorarlos, a partir de esta semana los contactaremos uno a uno para ofrecerles nuestros servicios de manera personal, una forma de obtener ganancias seguras.

-contó Crane con una sonrisa victoriosa en su rostro, sabiendo que a partir de esas personas desesperadas sabrían reponer a los inversionistas-

Sullivan no podía negar que era una forma muy inteligente de hacer dinero con el reciente descubrimiento, todas esas personas en la lista poseían un capital que superaba las 9 cifras, para ellos no existía un costo tan elevado como para salvarse o salvar a sus familiares, sin duda era algo que lo impresionaba profundamente al ver como Crane y sus superiores sabrían aprovechar la habilidad de Phantom; no obstante, como todo de lo que se podía hacer mucho dinero, los contrastes al ser algo tan cruel como aprovecharse de la desesperación de los demás conseguía que lo viera como algo negativo, era sumamente egoísta usarlos para su beneficio, pero también sabía que no tenía voz en ese proceso por lo que simplemente se limitaba a asentir mientras el director seguía relatando acerca de cómo harían para llevar a Phantom directamente a las casas de esas personas.

-…Entonces, ¿Qué opina, doctor? -cuestionó Crane, extrayéndolo de sus pensamientos-

- ¿Qué? -confundido, respondió mientras le devolvía la hoja-.

Discúlpeme, director, me distraje un momento.

-No se preocupe, doctor, sé que es mucho que procesar.

-lo calmó con una sonrisa, pero esa nueva sonrisa de Crane se veía bastante forzada, se podía notar que le irritaba tener que repetir todo-.

Básicamente, nosotros no podemos permitirnos que vean a estas figuras cerca de nuestras instalaciones, así que por seguridad y para mantener la imagen de ambas partes, siempre asignaremos una habitación provisional en las cercanías, para que el sujeto vaya directamente al hogar de los pacientes.

Sullivan asintió, afirmando que iba escuchando cada palabra y no se perdía el rumbo en absoluto, en parte le parecía maravilloso que Phantom finalmente tuviera la oportunidad de salir de esos laboratorios, aunque todavía sería dentro de los límites que ellos le impondrían y que el collar eléctrico seguiría en su cuello, sería más como sacar a pasear a un perro y no tanto como liberarlo.

Entonces, Crane agregó algo más, una solicitud que daría peso a todo lo que había contado hasta ese momento y que haría que a Sullivan casi se le cayeran los anteojos:

-Y queremos que sea usted quien acompañe a Phantom, en cada una de sus visitas.

Sullivan se quedó sin palabras ante tal petición, que habría sido mejor describirla como una orden, una que estaba ligada a las condiciones de su contrato al firmar en el que les autorizaba llevarlo a otras partes fuera de las instalaciones siempre que estuviera ligado al proyecto.

No tuvo palabras para ello, porque sabía que eso significaba pasar más tiempo junto a Phantom, significaba convivir de una forma más personal, atenderlo y cuidar de él en sus viajes mientras atendía a los pacientes, era algo que hacía pensar demasiado al doctor por considerar que eso lo llevaría a encariñarse aún más con el niño, temiendo enormemente que eso pudiera suceder, temía crear un lazo más profundo con él.

Crane sabía que el doctor no podría responder, no habría forma en que pudiera decir algo por todo lo que había compartido con el sujeto, sabía que tenerlos juntos sería como forzarlos a crear un lazo, pero él también reconocía que no había mejor persona que Sullivan para quedarse con Phantom, ¿Con quién sino con el hombre al que veía como una figura paterna? No podía negar que ambos tenían un impacto en el otro por sentir que llenaban ese vacío que siempre había estado presente en sus vidas, le permitiría seguir dando esos estímulos positivos mientras que en Genexis Sciences seguían experimentando con aquellos sujetos voluntarios que se envolvieron en crisálidas que seguían siendo un misterio en cuartos secretos.

-No tiene que responder, sé que será un cambio muy grande, pero confío en que lo hará muy bien, solo debe seguir con su buen trabajo hasta ahora, gracias a todos estos avances mañana llegará el nuevo sujeto de pruebas por el que tanto hemos esperado.

- ¿Un nuevo sujeto de pruebas? ¿Se refiere a otro como Phantom? -cuestionó con una nueva intriga-

-Sí, como le comenté hace más de un mes, esperábamos que él pudiera cobrar la habilidad de hablar porque tendría una nueva compañera; los científicos lograron lo que creíamos imposible, replicamos el éxito del primer sujeto ahora creando una niña, es una pequeña de cabello rojo como él, tienen mucho parecido físico si me lo pregunta, y ha conseguido permanecer viva por más de un par de semanas a diferencia de todos los adefesios del piso inferior que se mueren en un par de días.

Queremos que interactúen, y como da la gran casualidad de que son macho y hembra posiblemente consigamos que se reproduzcan, sería mucho más fácil si nacieran de forma natural y no por un laboratorio como fue el primer caso… Gracias a sus avances, ahora se comunicarán perfectamente.

La sola mención de la reproducción entre un par de niños se le hizo repugnante a Sullivan, pero tampoco dijo nada al respecto, simplemente se limitó a asentir ante esa nueva información, entendiendo que ahora debería encargarse de ambas criaturas para suplir sus necesidades psicológicas, pero al mismo tiempo sentía mucha curiosidad científica por lo que la interacción entre dos criaturas semejantes, que se creían únicas por mucho tiempo, podría producir, ¿Sería un resultado que los conduciría a un acto biológico como esperaba Crane? O, por el contrario, ¿Sentirían satisfacción de saber que no estaban solos en el mundo? Las variables de ese encuentro le hacían desear que ya fuera el día siguiente para ver en primera fila lo que sucedería entre ellos.

-Sé que solo los llamamos sujetos, pero ¿Ella tendrá algún nombre para identificarla? -preguntó con bastante intriga-

-Sí, a diferencia del primero, a ella la bautizamos Ruby, un poco simple, pero ella insistía mucho en tener ese nombre.

-confesó Crane, sin ponerse a pensar que el primer sujeto seguía sin tener un nombre real, pero a él no le importaba por lo que Sullivan tomaría la decisión de bautizarlo para que al menos así Phantom no se sintiera inferior, tal y como le había prometido que pensaría en un nombre-

Dicho eso, y habiendo aclarado todos los temas a tratar, a Sullivan se le permitió ir a su habitación, sabía que mañana sería otro día bastante especial para Phantom, por fin tendría compañía en todo momento y no tendría que mirar eternamente el reloj esperando que un nuevo día llegara para volver a encontrarse con el doctor, finalmente tendría algo más que hacer que solo sentarse a esperar por una conversación tan incierta en que no sabría quien saldría más lastimado.

Sullivan pensó mucho en lo que sucedió ese día, tuvo sueños muy tristes acerca de cómo se enfocaba tanto en sí mismo, en algo que había pasado hacía mucho tiempo, que terminaba por estancarse en la misma fosa, un lugar desde el cual Phantom era el único que le extendía la mano y él lo rechazaba rotundamente con gran desprecio.

Veía su amor y respondía con odio porque no creía ser merecedor de ese sentimiento una vez más, estaba tan adaptado al autodesprecio que no podía concebir la idea de que otros lo amaran una vez más, como si realmente no lo mereciera, pero eso solo era un pensamiento autodestructivo que desarrolló después de la muerte de su esposa e hija, casi como si en el fondo esperara que todos esos sentimientos atrajeran la muerte para volver a reunirse con sus seres queridos, esperaba tanto que eso lo condenara como para terminar acelerando su propio final; pero, la única verdad que ni él mismo con todos sus años de estudio podía descifrar, era que el miedo a amar y volver a perder hacía que se distanciara de todos incluso si en realidad ya no había nada que temer.

Con el amanecer del nuevo día los pensamientos de un nuevo inicio afloraron, Phantom pudo sentir como si algo estuviera a punto de suceder, no era una premonición porque ni siquiera había soñado con ninguna consecuencia y mucho menos con una amenaza porvenir, sino que se sintió envuelto por una oscuridad palpable que lo deseaba a él, deseaba tomarlo para que le hiciera compañía en el abismo.

Esa sensación tan extraña era demasiado específica para ser un pensamiento propio, había algo más, algo ajeno a sí mismo que lo conducía a ese tipo de reflexiones tan lamentables, probablemente eran los residuos de aquella voz que comenzaba a guardar silencio dentro de su cabeza, como si se hubiera cansado de intentar convencerlo de su propia naturaleza.

Ese día no hubo experimentos con los científicos en las cámaras de pruebas, los drones en su lugar volvieron a llevarlo a la misma habitación de siempre donde compartía su tiempo su Sullivan, pero ese lugar comenzaba a verse como un sueño del que no quería despertar comenzaba a creer que ni siquiera el hombre que veía como padre podría llegar a quererlo realmente porque no se parecía a él, pensaba que solo había jugado con su corazón… Era algo que Phantom se negaba a aceptar, pero en el fondo temía profundamente que fuera ese mismo amor el que lo mataría, temía que fuera uno de esos casos donde lo odiaba a pesar de que él trataba de amarlo.

-No quiero estar solo… -suspiró para sí mismo, pero tuvo que calmarse y esbozar una expresión estoica cuando el collar emitió el mismo tono amarillo de siempre, amenazándolo con una descarga eléctrica si no conseguía sedar sus propios sentimientos-