Capítulo 15 #5
—A ver, que miro… —Tristán busca en su teléfono—. Parece que es uno de los chalets de la Illa de Arousa.
—Cambió de ubicación de nuevo.
—Eso parece. Pondré a un equipo pequeño que no levante sospechas vigilando la propiedad hasta el día de la fiesta.
—Hay que comprobar de quién es la propiedad.
—Sí, ahora mismo aviso al jefe y a los compañeros para que lo comprueben.
—¿Te apetece quedarte a tomar un café?
—Me encantaría, pero quiero pasarme por comisaría para dejar todo esto arreglado y ver cómo van con las imágenes de Oporto y del puerto de Leixoes.
—Qué pena.
Acompaño a Tristán hasta la puerta y aprovecho que no nos ve Gael para darle un beso en los labios como despedida.
A media tarde llamo a la modista para reservar un día para la prueba del vestido y las caretas.
Nos da cita para el jueves y le envío un mensaje a Tristán con la información.
Termino el día pensativa, imaginándome en la fiesta.
Al día siguiente acudo a la comisaría, pero hago una parada de camino y hablo con mi abogado, de modo que fijamos el fin de semana para que Gael se reencuentre con Roi.
Decido que después de comer llevaré a mi hijo a la playa y le explicaré todo lo que está sucediendo con su padre.
Al llegar a la comisaría se aprecia bastante ajetreo, y la prensa continúa custodiando nuestra puerta.
El caso está siendo juzgado por la gente de la calle y no se habla de otra cosa.
Los compañeros buscan sin cesar pistas que relacionen los asesinatos, así como el modo en que el asesino trasladó a Nerea desde Oporto hasta Onza.
A media mañana nos avisan de que el musicólogo Xiao Castedo ha llegado.
Limán también nos comunica que se pasa muy brevemente por el edificio, pues se marcha de vacaciones y aprovecha el viaje de camino.
Como las salas están llenas, nos reunimos Tristán y yo con él en la sala de café.
—Buenos días, Xiao. Gracias por venir —saluda Tristán.
—Buenos días, menuda tienen montada en la entrada —comenta Castedo mientras se acomoda en su asiento.
—Siento la incomodidad de la situación. ¿Ha conseguido descifrar la partitura?
—Sí, deme un segundo, que la busco… —Xiao coloca su maletín de cuero envejecido encima de la mesa, rebusca entre varias carpetas y papeles, y saca un dosier marrón—.
Aquí está… Veamos, la partitura se presenta en un tetragrama del mismo modo que las dos anteriores.
Se trata de una secuencia muy corta del aria «Ah!
Mio cor! Schernito sei!», perteneciente a la ópera Alcina . No sé si la conocen.
—Me suena, pero no recuerdo el argumento —comento.
—Yo no tengo ni idea —añade Tristán.
—Pues bien, es una obra de 1735 de Georg Friedrich Händel.
Es una ópera en tres actos. Al principio estuvo condenada al ostracismo al ser considerada irrepresentable, pero se fue modificando mediante arreglos del compositor y acabó gustando a la prensa y al público, por lo que terminó siendo una de las óperas más afamadas de Händel.
—¿Y cuál es la historia que hay detrás de la música? —pregunta Tristán.
—La ópera tiene como protagonista principal a Alcina, una joven bella y hechicera.
Vive en el palacio de una isla mágica, donde realiza hechizos a aquellos que se interponen en su camino, convirtiendo a hombres en piedras.
Alcina hechiza y mantiene cautivo a Ruggiero, un caballero que está completamente enamorado de ella.
El caballero tenía una pareja, Bradamante, que quiere recuperar a su amado, y para ello idea un plan para rescatarlo, en el que se disfraza de hombre y se hace llamar Ricciardo.
Para que el plan se lleve a cabo correctamente, necesita la ayuda de su mentor, Melisso, pero, en el transcurso de la argucia, Morgana, la hermana de Alcina, se enamora de Ricciardo.
Melisso intenta convencer a Ruggiero, quien no recuerda nada de su vida anterior, de que está preso por Alcina, y le enseña un anillo mágico que le muestra que la isla no contiene un palacio, sino que en realidad es árida y que es una mera ilusión.
Alcina se enfada e intenta convertir a Ricciardo en una piedra, pero su hermana Morgana la convence para no hacerlo.
Al fin, Ruggiero destruye el poder de la hechicera rompiendo la urna donde habita su magia y consigue escapar.
Alcina se siente traicionada e intenta invocar a las sombras, pero no es capaz de recuperar sus poderes.
Las piedras de los hombres que había convertido la hechicera previamente recuperan su verdadero ser, y Alcina se desvanece.
Finalmente, Ruggiero se reencuentra con Bradamante, a la que por fin reconoce como su amada.
—Pues sí que es una buena historia, y para nosotros cobra mucho significado en el caso —apunta Tristán mientras asiente con la cabeza.
—Les traigo el informe completo, con datos más específicos. Pero, si desean obtener más información al respecto, por favor, no duden en contactarme. —Nos pasa una carpeta.