El Desenlace (DC Jake Tanner 15) Capítulo 5
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Capítulo 5

L a secretaria cerró la puerta tras él. Durante un largo instante, se quedó allí de pie, con la mente en blanco, abatido.

Luego exhaló profundamente y dejó que las frustraciones y la rabia se desahogaran a través de su cuerpo, hasta que el pulso se le ralentizó.

Aquello había sido horrible. Una de las peores entrevistas de su carrera profesional.

Ian Starling lo había ninguneado y, si no había decidido ya descartar a Jake para el ascenso, su pequeño arrebato al final casi lo había convertido en una certeza.

Incluso si hubiera sido el único candidato, habría perdido la oportunidad.

Finalmente, tras serenarse después de pasar un minuto allí plantado, Jake salió del edificio. Bajó un tramo de escaleras, ignoró el olor de la cantina cocinando las primeras invitaciones al almuerzo y pasó su tarjeta por los tornos.

—¡Jake! —gritó una voz a su espalda mientras empezaba a cruzar las puertas giratorias.

No necesitó darse la vuelta para saber de quién se trataba.

Tyler.

—¿Qué haces aquí? —preguntó Tyler con entusiasmo—. ¿No se suponía que hoy tenías el día libre?

—Oh, ya sabes —empezó él, improvisando sobre la marcha—, he tenido que traer el coche de empresa para la revisión.

—¿Otra vez? Si te dan uno nuevo, me puedes traer al trabajo.

—Vives a un kilómetro y medio. Puedes venir caminando con tu culo vago en su lugar.

Tyler soltó una risita.

—¿Qué vas a hacer el resto del día?

—Aún no lo he pensado. Creo que Elizabeth quiere ir al cine o algo así con los niños. Pero es sábado, así que va a ser un caos.

—Está bien. Yo creo que veré el partido —dijo Tyler.

—¿Qué partido?

—El West Ham contra el Arsenal.

—¿Pero si no eres de ninguno de los dos?

—Lo sé. Pero mi abuelo era del West Ham en sus tiempos, así que me gusta echarles un ojo. Además, así estoy entretenido, ¿no? Puedo tenerlo puesto de fondo.

—¿No hay nada en marcha arriba?

Tyler negó con la cabeza.

—Nada por lo que tengas que preocuparte.

—Menos mal. Ya te veré luego. —Jake estrechó la mano de su amigo y se marchó.

Mientras cruzaba la puerta giratoria, sintió que Tyler lo observaba marcharse, buscando fisuras en sus mentiras.

En lugar de preocuparse más por ello, mantuvo la cabeza agachada, se subió a su coche y condujo a casa en silencio.

Tenía la mente inundada por los sucesos de la última hora y por lo rematadamente mal que había ido su entrevista.

Su carrera estaba ahora en manos de Ian Starling y Jasper Conrad, y Jake no podía imaginar un dúo peor.