CAPÍTULO 10 — Seguidores de Prisciliano en Fuga
BLOQUE 1
Adrien, aprovechando aquella última noche antes de la propia expedición decisiva, dedicó tiempo considerable a reconstruir, con la mayor precisión histórica posible a partir de las fuentes disponibles, la propia ruta que Eliseo probablemente había recorrido tras escapar de Tréveris en el año 385,
buscando entender mejor el contexto completo de aquella huida original.
---Según lo que podemos reconstruir combinando el propio registro judicial con rutas comerciales romanas documentadas de la época, la huida más probable habría seguido las propias calzadas hacia el oeste, atravesando la Galia hasta cruzar los Pirineos, y desde ahí,
descendiendo hacia Hispania por rutas considerablemente menos vigiladas que las principales ---explicó, mostrando un mapa histórico reconstruido con considerable cuidado académico.
Gabriel, examinando aquella reconstrucción con un interés considerable, formuló la pregunta que representaba, para él, la principal curiosidad sobre aquel viaje extraordinario.
BLOQUE 2
---¿Cuánto tiempo habría tomado, realísticamente, completar un viaje de esa magnitud, considerando las propias condiciones de la época?
Adrien, considerando la pregunta con la misma metodología cuidadosa aplicada a cada reconstrucción histórica anterior de la saga, ofreció una estimación razonable.
---Varios meses, posiblemente más de un año completo, dependiendo de las propias condiciones climáticas y de cuánto tiempo necesitara permanecer oculto en distintos puntos del recorrido para evitar cualquier riesgo de reconocimiento ---estimó---.
Un hombre huyendo de una condena imperial no podía simplemente viajar abiertamente por las rutas principales.
Habría necesitado considerable cautela, apoyo ocasional de comunidades simpatizantes dispersas, y una paciencia extraordinaria.
Sotelo, procesando aquella reconstrucción con su propia perspectiva académica, ofreció una reflexión adicional sobre el propio significado de aquel recorrido excepcional.
---Esto confirma, una vez más, la magnitud del propio compromiso que sostuvo a este hombre durante toda su vida posterior ---observó---.
No huyó simplemente para salvar su propia vida.
Huyó, específicamente, hacia el punto más occidental conocido del mundo, un lugar cargado ya, en la propia cosmovisión de la época, de un significado simbólico considerable como límite último de la tierra conocida.
BLOQUE 3
Padre Esteban, escuchando aquella reconstrucción con la misma reverencia considerable de siempre, ofreció una reflexión final que ayudaba a situar aquel viaje dentro de su verdadero significado espiritual más amplio.
---Quizás no fue solo una huida práctica, buscando simplemente el lugar más difícil de alcanzar para cualquier perseguidor ---sugirió---.
Quizás fue, también, una elección deliberadamente simbólica.
Llegar hasta el propio fin del mundo conocido, para proteger, precisamente ahí, en el límite mismo de la existencia comprendida por su época, la memoria de un maestro que la propia historia oficial había condenado a desaparecer por completo.
Gabriel, procesando aquella reflexión con una emoción considerable, sintió que capturaba, con notable precisión poética, el propio significado profundo de todo lo que estaban a punto de descubrir al día siguiente.
---Mañana completamos ese mismo viaje, aunque desde una dirección completamente distinta ---dijo, finalmente, mirando hacia el resto del equipo reunido para el propio descanso final antes de la expedición decisiva---.
Mil seiscientos años después, alguien de la familia que él mismo probablemente nunca imaginó que existiría, finalmente llega hasta donde él decidió quedarse para siempre.