Capítulo 39. La carta de Adrián
El sobre que Vera ocultó contenía una carta más larga. Adrián la había escrito para ella y nunca la envió.
Confesaba los pagos, la declaración falsa y los intentos de encontrar las pruebas de Emilia antes que Tomás. Admitía haber usado parte del dinero para pagar deudas y haber pedido más cuando podía haberse marchado.
«No quiero que me perdones por adelantado», escribía. «Quiero que sepas que mamá no se fue por ti. Yo dejé que creyeras eso porque, si me odiabas, no me preguntabas qué vi».
Vera leyó sola. Después entregó la carta a Mara para incorporarla al procedimiento.
—No sé qué hacer con él ahora —dijo.
—No tiene que decidir una sola cosa.
Vera podía amar al hermano que la cuidó de niña, despreciar al adulto que cobró y compadecer al muchacho amenazado. Ninguna emoción anulaba las otras.
Por primera vez desde la noche de la fotografía, lloró sin pedir disculpas.