Capítulo 38. La declaración de Iván
Iván entregó los mensajes de su tío. En uno, Tomás ordenaba llevar la furgoneta al garaje después de «recoger el paquete». En otro pedía enviar la fotografía a Vera y borrar el número prepago.
—Cuando dijo paquete pensé que eran documentos —explicó.
Rubén no suavizó la pregunta.
—¿Y cuando vio sangre en la manta?
Iván tardó en responder.
—Pensé que, si preguntaba, ya no podría decir que no sabía.
La frase describía el mecanismo entero. Tomás no necesitaba explicar los delitos. Daba instrucciones parciales para que cada persona conservara una zona de ignorancia voluntaria.
Iván aceptó colaborar y fue investigado por encubrimiento y destrucción de pruebas. Su testimonio no lo convertía en héroe. Permitía demostrar cómo se había movido el cuerpo desde el primer garaje hasta el trastero.
Mara salió de la entrevista pensando que saber y querer saber eran responsabilidades distintas, pero no opuestas.