Capítulo 31. La pieza que falta
La restauradora recuperó el final de la segunda pista. Emilia había escondido un mensaje dentro de un silencio aparente, grabado a volumen muy bajo.
«Adrián, si escuchas esto, no pagues por mí. La copia de las cuentas está con Amparo. Vera no sabe nada. Tomás dejó un mensaje la noche del portal y lo guardé donde él nunca mira: dentro de lo que cree suyo».
El mensaje de Tomás no estaba en la cavidad ni en la caja de la cocina.
Mara regresó al contrato privado de compra.
En el reverso del sello de la antigua gestoría había una numeración irregular.
El tampón usado por Tomás durante años pertenecía originalmente a Emilia, que llevaba la contabilidad de la cooperativa.
Rubén abrió el mango hueco del sello decomisado en la gestoría. Dentro había una tarjeta de memoria antigua.
Contenía una nota de voz de 2006: Tomás ordenaba a Emilia alterar tres facturas y amenazaba con declarar que ella había robado si se negaba.
Emilia había guardado la prueba dentro de un objeto que Tomás utilizó a diario sin pensar que pudiera contener algo ajeno.