El club de los soñadores Parte 3. República Libre #8
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Parte 3. República Libre #8

Es que no habéis leído mi gran novela. Si lo hubierais hecho, sabríais que la he escrito yo. En fin, que estoy disgustadísima porque no me has reconocido. A mí, la más popular del Club de La Mancha.

Perdóname, jo. Hemos estado hasta arriba buscando al señor Don. Quería buscarte a ti ahora que lo hemos encontrado, pero gracias por haber aparecido primero.

¿Un gracias y ya? ¿No ves que me he dado cuenta de que te ibas a derrumbar y me he puesto las pilas? Solo con mis fans habrás ganado unos diez mil suscriptores. Ya puedes darte prisa en hacerte famosa y devolverme el favor.

Incapaz de contenerme, le pedí el número y la llamé.

Estuvimos charlando un buen rato; Se-rom me contó que vivía en Seúl con sus dos gatos, que escribía sin parar aprovechando que ahora tenía éxito como para poder jubilarse a los treinta y cinco, y que llevaba desde el principio siendo suscriptora del canal.

Tenía el mismo timbre infantil y usaba las mismas expresiones que cuando pasábamos tiempo juntas en el videoclub.

Le conté que había encontrado al señor Don en Jeju.

–Te agradezco mucho tu ayuda. Me arrepiento de no haber sido una mejor amiga. Me encantaría volver a verte, pero ahora mismo siento que no levanto cabeza.

–¿Recuerdas la firma de autógrafos de Gwiyeoni, a la que fuimos juntas en la primavera de 2003?

Me llevaste hasta Seúl siendo apenas un año mayor que yo.

Me arrastraste por el metro y el tren hasta la librería Kyobo en pleno Gangnam, todo para que conociera a mi ídolo y me firmase un libro.

Con lo tímida que yo era. Al año siguiente te mudaste a Seúl, y sentía tanto el vacío que habías dejado que me puse a escribir en el videoclub.

Me prometí a mí misma que sería una escritora de éxito, como Gwiyeoni, y que presumiría delante de ti, pero ya no tiene gracia.

Sus palabras me llenaron de valor y me emocioné diciendo que la visitaría al día siguiente sin falta en Seúl. Me moría de ganas de verla, pero ella rechazó la oferta; estaba inmersa en la escritura de una serie y no podría verme hasta que la entregase a finales de año. Cosas del mundo profesional.

–Bien. Pues haré que mi canal crezca mientras llega esa fecha de entrega.

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La libertad de Barataria

¡Hola, Amigos! ¿Qué tal? Soy Sancho otra vez.

Ha pasado algo de tiempo. Antes que nada, me gustaría disculparme por no haber cumplido con mi promesa de subir contenido dos veces por semana.

¡Cantidad antes que calidad! Romper con mi lema me ha hecho sentirme muy culpable.

Ahora me inclino ante vosotros y os pido disculpas de corazón, mis Amigos del videoclub Don Quijote.

Imagino lo preocupados y decepcionados que os habéis sentido.

Después de la expedición a Jeju me he encontrado un poco mal, tanto física como emocionalmente. Y eso que siempre presumía de tener una resistencia férrea, pero la tensión acumulada tras esta aventura de tres meses en busca del señor Don me ha pasado factura.

Amigos, gracias a vuestro apoyo y patrocinio, la Expedición Jeju acabó con el reencuentro con el señor Don.

Quería compartir con todos vosotros esa nueva faceta del señor Don como Sancho y la indescriptible belleza de Barataria.

Sin embargo, como ya sabréis, una cadena de televisión lo emitió primero…

, así que me gustaría mostrar algo diferente del señor Don y Barataria.

El señor Don no tiene culpa ninguna por haber aceptado grabar para la televisión.

Ha sido un descuido por mi parte, por acelerarme en este proceso de búsqueda que tanto habéis apoyado y esperado, y eso me ha hecho ser imprudente.

Debía guiaros sin tropiezos hasta el clímax de esta historia, pero no he podido.

Es culpa mía. Me dolió muchísimo y me derrumbé.

He pasado noches sin poder conciliar el sueño por el miedo a volver a presentarme delante de todos vosotros.

La semana pasada por fin me armé de valor para entrar al canal y me encontré con que estaba recibiendo una inesperada oleada de apoyo.

Os habéis preocupado tanto al ver que no he subido contenido, os habéis fijado en cada detalle y me habéis presentado a nuevos Amigos.

He sentido escalofríos de emoción al ver la avalancha de suscripciones y «me gusta».

Ya sabéis el significado de la palabra «amigo» en español.

Puedo decir que todos vosotros, que habéis estado luchando a mi lado, sois verdaderos amigos.

Ayer envié a YouTube mi dirección para recibir el Botón de Plata.

Si hubiera sabido que algún día lo conseguiría, habría dejado la empresa mucho antes para dedicarme a esto.

Es un arrepentimiento lleno de alegría y agradecimiento, y pretendo esforzarme todavía más para no volver a arrepentirme de nada.

Seré Sancho Panza, orgullosa poseedora del Botón de Plata.

Los del equipo de Expedición Jeju encontramos al señor Don y pasamos una noche en la República de Barataria compartiendo muchas historias.

Won-bin pudo hablar con su padre y, por supuesto, sobre cómo sacarle partido al asunto.

El productor Min, a cargo del rodaje, pudo rememorar junto a él aquel tiempo trabajando con los guiones.

Y yo, Sancho, reviví una conversación que tuvimos hace quince años.

Volver a vernos fue como rebobinar en los recuerdos para volver a verlos juntos.

Además, nos hartamos a comer. El señor Don, ahora Sancho, nos agasajó con todo tipo de delicias de Jeju, al igual que el glotón Sancho de El Quijote .

Probamos una bebida fermentada llamada shindari y un aperitivo tradicional de Jeju llamado gwajul .

Comí bomaljuk y una variedad de pescado crudo.

Todas estas delicias dejaron recuerdos inolvidables.

Ah, y no puedo olvidarme del soju de Hallasan.

Estuvimos de comilona hasta bien entrada la noche, y a la mañana siguiente la resaca quedó aplacada gracias a un curioso caldo llamado jeopjjakpyeoguk .

Nunca pensé que sería capaz de poner todo esto en palabras. Me hubiera gustado transmitiros la esencia de todo en vídeo, pero no he podido hacerlo y en su lugar tengo que contároslo ahora con voz ronca.

Dicho esto, me gustaría hacer un resumen de la aventura transcurrida en estos últimos tres meses.

A diferencia de mí y todas mis carencias, el productor Min se ha tomado el tiempo de cumplir con su deber y capturar Barataria con la cámara, así que contáis con un vídeo maravilloso hecho por un gran profesional.

Aquí acaba la Expedición Jeju, con este breve vídeo titulado: «La libertad de Barataria».

Volveré pronto con nuevo contenido. ¡Adiós, Amigos!

El vídeo de tres minutos con toda la experiencia capturada por Min causó sensación.

Costaba creer que fuese un vídeo de YouTube, por la fluidez de las tomas grabadas por el dron y una minuciosa edición de calidad.

Comenzaba con Han-bin y yo encontrándonos en el aeropuerto de Jeju y continuaba con nuestro viaje a través de la montaña boscosa en busca de Barataria.

Los aerogeneradores habían sido editados con imágenes de molinos de viento en La Mancha para reforzar la conexión con don Quijote.

Al llegar a Barataria, el dron desplegó todo su potencial y se transformó en un pajarillo isleño más para ofrecer una vista aérea, con Han-bin y el señor Don a lo lejos.

Luego, el montaje del festín, mostrando toda la comida, capturaba a la perfección la esencia del momento, en el que ni siquiera nos percatamos de que seguía grabando.

La última escena partía del guardián de Barataria, ubicado en el centro de la república, y se extendía por una larga caminata hasta el acantilado, acompañada de una melodía suave que daba la sensación de que se trataba de un vídeo musical.

La no-obra-de-arte traspasó YouTube y llegó a blogs, Instagram y Facebook, lo que convirtió Barataria en una visita indispensable de Jeju.

Podía imaginarme perfectamente la sonrisa satisfecha de Han-bin mientras servía café a los muchos visitantes de Barataria.

He estado ocupadísima desde entonces. Lo primero que hice fue enviar los cuadernos de El Quijote a Jeju por petición del señor Don.

Terminar de leer esos cuadernos con la historia de don Quijote me dejó una ligera sensación de vacío, como si me separase de un amigo al que le tenía un profundo cariño.

Para llenar ese vacío fui a la librería de Gyeryong y me hice con los dos volúmenes de El Quijote .

Después de recibir el Botón de Plata de YouTube remodelé el estudio para que estuviese a la altura y llegó el momento de planear nuevo contenido.