El Club Barba Azul El Club Barba Azul #85
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El Club Barba Azul #85

Otros casos similares se han ido conociendo conforme el tiempo ha pasado.

Los llamados mártires de Teziutlán en Puebla: tres maestros que fueron apuñalados en frente de sus alumnos por pervertir a los niños.

La muerte de Vicente Escudero —que también escucha parcialmente Ángela—, de 16 años, en Santa Mónica de Viudas, Zacatecas, a mano de 70 cristeros que “le desollaron las plantas de los pies” y “le cortaron con un cuchillo las rodillas”.

Escudero era huérfano y algunos testigos aseguran que su dedicación a los niños tenía relación con esa condición familiar.

Una vez muerto, se le revisaron los bolsillos del pantalón, y ahí encontraron un rosario y un misal.

Carlos Toledano que fue quemado vivo también frente a sus alumnos, entre otros.

Pensar que la guerra de la Revolución había menguado 20 años después de haber iniciado es una suposición que el día de hoy ya no se sostiene.

Fue demasiado tiempo de crímenes, de enfrentamientos y de voluntades opuestas.

El mundo al que Ángela salió era uno dispuesto a mostrar sus contradicciones de la peor manera.

E L CONTRATO DE ESCLAVITUD DE M ARÍA I NMACULADA DE LA S ALUD

Existe una publicación de 1927 que lleva por nombre Novena antigua y noticia histórica de la gran madre de Dios y patrona de la arquidiócesis de Michoacán, María inmaculada de la salud, cuya sagrada imagen se venera en su basílica de la ciudad de Pátzcuaro.

Está “arreglada por un devoto suyo” y vio la luz en Morelia, Michoacán.

Como todo novenario católico, da instrucciones de las actividades que se deben hacer día por día para lograr la liturgia: aguantar ayunos, oír misa, dar “una limosna a un pobre según la posibilidad de cada uno, aunque sea una tortilla o pedazo de pan”.

El folleto en efecto termina con una carta de esclavitud a la virgen que se debe firmar el último día, una vez que se han realizado satisfactoriamente todas las pruebas pedidas.

La finalidad de ese contrato es “amar y servir siempre a la Santísima Virgen María y juntamente ofreciéndose por esclavo a la Señora con la carta de esclavitud”.

Una obligación que, sin duda, buscaba el apego a los símbolos religiosos. Las alabanzas declamadas, y que Ángela escucha mientras el séquito de niños avanza en Zapopan, también existen, aunque la procesión —junto con los niños esclavos— jamás ocurrió.

L OS MURALES SEGÚN E MILIANO

El primo Lemontrip que vive en Estados Unidos aprende con velocidad a tomar la temperatura de las vanguardias artísticas.

Entre ellas estaba el muralismo. El escándalo Rivera-Rockefeller sucedió por los motivos que Emiliano le cuenta a Jaime y, como casi toda polémica, sirvió para centrar aún más los reflectores en una propuesta plástica que ya tenía bastante luz propia.

Las escenas que Emiliano utiliza vienen de dos murales que hasta el día de hoy pueden verse: La maternidad de José Clemente Orozco en el colegio de San Ildefonso y La historia de México de Diego Rivera en las oficinas presidenciales de Palacio Nacional.

El primero fue pintado entre 1923 y 1924, el segundo hasta 1929.

Espero se perdone la discordancia cronológica de dos años que existe en el último caso.

De la misma manera, hasta donde sé, ningún mural ha sido utilizado para justificar el tráfico humano.

La mercantilización basada en el idealismo indígena que se hace en muchas de esas pinturas, y que los vuelve un poco santos de los programas culturales revolucionarios, es otro asunto.

E L P ALACIO DE M EDICINA

Primero Palacio de la Inquisición, después Palacio de Medicina.

En muy pocos edificios ha tenido tanta gravedad el cuerpo humano.

De la tortura a la investigación anatómica.

De provocar dolor físico a intentar paliarlo.

Siempre me maravilla —y me espeluzna un poco— imaginar la enorme cantidad de cuerpos maltrechos que han pasado por ese recinto histórico.

Cuerpos sanos que salen maltrechos en la época inquisitorial, cuerpos maltrechos que salen reparados en la época médica.

Mientras Ángela trabaja en el Palacio, suceden cambios tanto en el edificio como en la Escuela de Medicina.

El estudio Restauración de los anexos de la calle de la Perpetua.

Antiguo Palacio de Medicina ( UNAM ), hecho por Xavier Cortés Rocha y Coral Ordóñez N.

, nos da cuenta de ellos, incluyendo que en 1929 la Escuela de Medicina pasó de la Secretaría de Educación Pública a manos de la Universidad Nacional.

También, que el año de 1925 se realizó una ampliación importante:

La Escuela Nacional de Medicina compró la casa colindante del lado de la vieja calle de la Perpetua, que había pertenecido al Colegio Francés.

El director, doctor Fernando Ocaranza, instaló, en el segundo piso, un nuevo laboratorio de Fisiología y el área destinada a Microbiología y, en el primero, un aula y un laboratorio de Histología, juntamente con las áreas destinadas a salones y laboratorios de Química Médica y Anatomía Patológica.

Esta casa, que también había pertenecido a la Inquisición, permitió habilitar nuevamente el espacio requerido por algunas disciplinas que, por el avance tecnológico de la época, requerían de mayor equipo y laboratorios más amplios.

La historia me lo puso en bandeja de plata, solo era cuestión de aprovechar la nueva adquisición inmobiliaria: el primer piso de Anatomía Patológica y Química Médica se convirtió en la biblioteca secreta y en los calabozos del Club Barba Azul.

Me casé con la idea de que en ese espacio también hubiera funcionado la Inquisición y que después fuera un Colegio Francés, al estilo de los de Santa Juana de Arco.

Cuando la historia insiste, la ficción debe rendirse un poco.

U N LIbrO ESPELUZNANTE EN LA BIBLIOTECA SECRETA

Si las pesadillas infantiles tuvieran un productor, este sería Daniel Gottlieb Moritz Schreber (1808-1861).

El coco, el hombre del costal, los robachicos son innocuos comparados con ese monstruo.

Carlos ya nos refirió las torturas, los aparatos y los métodos sádicos que el médico alemán imaginó para el sistema educativo, y que especialistas posteriores bautizarían como pedagogía negra .

Sin embargo, se pueden agregar algunos datos más que son propiedad de la historia.

Moritz Schreber tuvo cuatro hijos; el mayor, Daniel Gustav, se suicidó a los 38 años, y el segundo, Daniel Paul, fue un conocido caso patológico estudiado por Sigmund Freud, Jacques Lacan, el escritor Elias Canetti y Morton Schatzman en distintos tiempos del siglo XX .

Todas las interpretaciones parten de la autobiografía de Daniel Paul, Memorias de un enfermo de nervios , escrita en 1902, en un respiro que su locura le dio.

Las páginas cuentan de manera lúcida su padecimiento: una teoría de la conspiración para una persona.

Daniel Paul sentía que, primero los médicos que lo atendían, luego Dios y finalmente algo parecido a unos extraterrestres, lo estaban convirtiendo en mujer.

El proceso era discreto pero inexorable: recibía pequeños milagros en forma de rayos para cambiarle el sexo.

Identificaba a las almas que lo rodeaban —que no eran necesariamente humanos— y vigilaba especialmente a unos “hombres pequeños” que lo torturaban atacándole los nervios.

La psicosis —ese fue el diagnóstico— avanzó insistiendo en lo mismo: tarde o temprano se convertiría en mujer sin que su voluntad pudiera intervenir.

Freud abordó la posible homosexualidad reprimida de Daniel Paul y la manifestación de una demencia paranoide.

Analistas posteriores se dedicaron más a refutar las ideas de Freud que a comprender los padecimientos de Paul con nuevas ópticas.

Tuvieron que pasar 57 años desde la edición de aquellas memorias para que W.

G. Niederland primero, y Morton Schatzman después, relacionaran la tortuosa infancia con su locura.

Los signos estaban ahí: uno de los ataques que Daniel Paul sufría era una inmovilización del tórax completamente psicológica.

Uno de los aparatos de tortura que su padre inventó era justamente la silla que inmoviliza el tórax de los niños.

De la misma manera, otra relación era el milagro de la congelación que Daniel Paul sentía, y que corresponde a la sugerencia pedagógica de su padre de sumergir a los niños en agua helada antes de que cumplieran un año para crear algo parecido al carácter y a la fuerza de voluntad.

El padre experimentaba los artilugios con sus propios hijos, en una época en la que la crueldad y el maltrato se veían como algo normal en la jurisdicción de los padres.

Más aún, en un momento donde muy pocos se escandalizaron por los correctivos que Moritz Schreber proponía como grandes avances científicos.

Su hijo prefería culpar a los hombres diminutos de sus padecimientos, no a su padre, porque esto último era un tabú.

El caso de Daniel Paul resulta ilustrativo por la enorme cantidad de información que aporta: las consecutivas interpretaciones —de Freud a Schatzman— nos hablan del progreso en materia de salud mental; la idea del paciente de convertirse en mujer nos habla de pulsiones que se negaban categóricamente en su momento; no tomar en cuenta la infancia para medir las consecuencias que el adulto vive, nos habla de un aspecto en la medicina que hasta hace muy poco se comenzó a utilizar.

E L EMBALSAMAMIENTO DE CADÁVERES

Hay batallas que para muchos de nosotros pasan desapercibidas. Una de ellas es la furiosa competencia que existió entre las compañías que patentaban líquidos para embalsamar en la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX .