Capítulo 84
Querida Zoé:
Mientras te escribo estas líneas, te han trasladado a la UCI.
En cuanto tu estado lo permita, te llevarán en ambulancia al hospital de la Pitié-Salpêtrière, en París.
Es donde trabajo. Nos cruzaremos, pero no iré a verte a tu habitación, no hablaremos, no te preguntaré cómo te encuentras.
Al menos, no enseguida, porque cuando leas esta carta te acordarás de que soy la persona a la que más odias en el mundo.
El hombre que arruinó tu carrera. Cuando leas esta carta, te sostendrás sobre tus dos piernas y podrás moverte sin ayuda.
Irás mejorando, pero en tu interior ya sabes que nunca volverás a bailar en el escenario de la Ópera.
No te diré que lo siento, porque no es verdad.
Para mí, lo que importa es que estés viva.
Cuando leas esta carta, te acordarás de mi padre y de sus palabras.
Te prometió que encontrarías las respuestas a tus preguntas si volvías al bosque.
Ahora entiendo lo que quería decir. Las respuestas que buscas están en Marsella.
Allí han encarcelado a tu cuñado por el asesinato del hombre al que considerabas responsable de la desaparición de tu hermana.
Imagino que se te acelera el corazón al leer estas palabras.
Todo lo que necesitas saber tendrás que preguntárselo a él, aunque creo que, en el fondo, ya conoces la verdad. La comprendiste en el bosque.
Cuando leas esta carta, no querrás volver a verme.
Seguramente sentirás la tentación de dejar atrás toda esta historia y seguir adelante con tu vida.
Pero si algún día cambias de opinión, quiero que sepas que estaré aquí.
Te esperaré. De verdad deseo que vengas, porque todavía tengo algo que decirte. Algo que no puedo poner por escrito.
Johan