Capítulo 70 #2
—A Torsten Vangsø se le va la pinza cuando pierde a su familia.
Se viene abajo, quiere recuperarlos, pero el juzgado de familia se lo impide.
Entonces empieza a acosar a su ex, como solía hacer en su juventud, pero ella encuentra respaldo entre algunas personas divorciadas que tienen hijos en el mismo grupo de apoyo al que acuden las niñas de Vangsø.
Desgraciadamente, algunas de estas personas son testigos de su violencia, por lo que él comienza a acosarlos también.
Lo sabe todo sobre ellos porque ya ha pirateado el sistema, y, cuando su exmujer se oculta, él pierde los estribos, tal vez porque cree que ellos saben dónde está.
Primero se desquita con Silje Thomsen y luego con Philip Lund.
Luego atrae a su exmujer a una cita en Hareskoven, donde sabemos con total certeza que él también estaba, y al principio ella consigue escapar, pero solo hasta ayer por la noche.
La explicación de Budtz hace que Thulin vaya a objetar que, en teoría, Torsten Vangsø podría simplemente haber seguido el coche oficial cuando ella y Hess se dirigieron al bosque desde el apartamento de Store Kongensgade; de haber sido así, no sabía dónde se encontraba su exmujer antes de ese momento.
Pero había resultado imposible tomar la palabra porque Hess se le adelantó.
—Asumamos que sucedió tal y como tú lo describes. ¿Quién le envió a Vangsø la foto que le llevó a ir con su cuchillo al juzgado de familia?
—¿Un conocido que pasó por casualidad y la vio? ¿O algún otro pobre desgraciado que se ha divorciado y que siente lástima por él? La cuestión es si esa foto es realmente tan trascendental.
Las dudas de Budtz sobre la relevancia de la imagen también habían rondado la mente de Thulin, pero ella seguía inclinada a pensar que era importante.
Por desgracia, había resultado imposible localizar al remitente de la foto.
Lo mismo había ocurrido con el vehículo que quizá había seguido a la pareja Vangsø cuando salieron del juzgado de familia.
A través de un enlace a las grabaciones de las cámaras de vigilancia, Thulin había comprobado por sí misma la noche anterior que no se podía descifrar ni la matrícula, ni el color, ni el modelo.
La única característica visible que se había podido vislumbrar cuando el vehículo salió de la oscuridad hacia Ellebjergvej eran las marcas de una abolladura en la carrocería, cerca del guardabarros trasero izquierdo, y eso no había sido suficiente hasta el momento para reconocer el coche en las distintas cámaras de tráfico.
—Esa foto es extremadamente importante —insistió Hess—, y hay otras cosas que no se han tenido en cuenta. Las fotos de acoso, la firma del juego del escondite y…
—Que Vangsø puede haber borrado o que quizá están en algún lugar que aún no hemos localizado.
—… el asesinato de Caroline Holst.
Mientras Nylander escuchaba en silencio, Hess se fue animando y les recordó a todos que Torsten Vangsø aparentemente no tenía ninguna relación con la joven de diecinueve años que también fue acosada y asesinada.
No se habían encontrado indicios de que el hombre se hubiera asomado por Tinder o hubiera conocido a la joven de cualquier otra manera, y, además, el departamento de Genética Forense acababa de confirmar que el ADN que en su día se encontró en una de las uñas de Caroline Holst no era de él.
Según Hess, era necesario aceptar que había un motivo completamente diferente para los asesinatos por acoso que el de Torsten Vangsø, y Thulin había intuido adónde quería llegar con sus palabras.
—¿Qué es lo que propones concretamente? —preguntó Nylander.
Y por un momento pareció que estaba a punto de mostrar un interés sincero, pero, cuando Hess (sin mencionar por prudencia a Aksel) comenzó a hablar de que había un antiguo caso de la Unidad Móvil Operativa que habría que investigar, el ambiente de la reunión cambió radicalmente.
Budtz, incrédulo, soltó un exabrupto, un par de participantes más apartaron sus sillas y se levantaron sacudiendo la cabeza, y Nylander rechazó la propuesta sin pestañear.
Thulin los entiende a la perfección y siente que ella además tiene razones personales para querer que el caso de la unidad móvil vuelva a los cajones del archivo, donde le corresponde estar. Sin embargo, no duda cuando Nylander la mira expectante para saber qué piensa sobre la propuesta de Hess.
—Creo que es necesario investigar el caso del que habla Hess. Hay una coincidencia en algunos detalles que…
La gente vuelve a soliviantarse en torno a la mesa y a expresar en voz alta su descontento, lo que hace imposible que Thulin continúe su frase.
Nylander la mira pensativo y ella ve que está reflexionando furioso sobre la encrucijada en la que se encuentran, pero luego ordena la pila de papeles que tiene delante y, cuando se levanta, alza la voz para ahogar los murmullos de los demás.
—Sigamos con las tareas de hoy. No investigaremos más casos que los que ya tenemos.
Continuaremos trabajando en nuestras sospechas sobre Torsten Vangsø, y, si las pruebas en su contra se mantienen, tendremos que aceptar que no resuelven al mismo tiempo un asesinato que ocurrió hace varios años en otro distrito policial.
—¡Sí, gracias!
Se nota la conformidad y el alivio en Budtz y en algunos otros. Thulin lanza una mirada frustrada a Hess, que de repente se levanta para alcanzar a Nylander antes de que llegue a la puerta.
—Me gustaría poder hablarte sobre el caso antiguo.
—No voy a cambiar de opinión.
—Disculpen que interrumpa.
Un agente joven asoma la cabeza por la puerta.
—Es Marie Holst —explica, mirando a Thulin—. Quiere hablar contigo o con Hess.
—Dile que la llamaré más tarde —responde Thulin enseguida para poder concentrarse en apoyar a Hess en la conversación con Nylander.
—Pero es que está aquí. Espera en recepción y quiere que le informemos de las novedades.
Thulin mira sorprendida al policía, que se queda allí para saber qué debe hacer. Nylander y Hess han interrumpido su conversación, y Thulin puede ver en el rostro de Nylander que está repasando con rapidez diferentes escenarios en su cabeza antes de responder al joven agente.
—Haz que se vaya. No podemos hablar con Marie Holst ahora.
—Pero ¿qué le digo si me pregunta por…?
—Nada. Dale largas. La contactaremos más tarde.