El azul de Triana (Casos de Mara Cid 4) Capítulo 30. El primer envío
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Capítulo 30. El primer envío

Rubén llamó antes del mediodía. Mara activó el altavoz en un despacho pequeño; Baeza se sentó frente a ella.

—La caja de Huelva reutilizó una guía de transporte de hace seis años —dijo Rubén—. El código quedó bajo la etiqueta nueva. A partir de ella he recuperado otras cinco guías anteriores a Lola y Samuel.

Había localizado la factura original, los partes de los vehículos y al primer comprador: un anticuario portugués que adquirió un azulejo a una sociedad vinculada a Álvaro.

Las seis cajas sumaban más peso y más dinero que todos los envíos visibles de las dos últimas campañas.

El supuesto crecimiento coincidía con una contabilidad más completa, no con el inicio de nuevas ventas.

Las fechas eran anteriores a la incorporación de Lola al taller y a que Samuel asumiera los hornos.

—¿Puede ser otra red? —preguntó Mara.

—La caja salió de Montes, la recogió Mateo y la procedencia la firmó la misma intermediaria. También aparece Rafaela autorizando el embalaje.

Rubén dejó unos segundos de silencio.

—La hipótesis de que ellos ampliaron el sistema no se sostiene. El volumen ya existía antes y no he encontrado una sola ruta patrimonial contratada por ellos.

Mara miró las notas de la reunión. Los datos aún permitían investigar la colaboración posterior de Lola y Samuel, pero no el origen que ella les había atribuido.

—Envíame la secuencia completa.

—Ya está en el correo. Y pediría que retiremos esa atribución antes de solicitar registros. Si partimos de los jóvenes, vamos a leer cada caja al revés.

Mara abrió los documentos. La ruta comenzaba cuando Lola aún no trabajaba allí y Samuel seguía en otro alfar. Rafaela, Mateo y la intermediaria ya ocupaban los mismos lugares.

—Tienes razón —dijo—. La retiro en la reunión de esta tarde. Dirige tú la reconstrucción logística desde el primer envío.

Rubén aceptó sin quitar importancia al error ni convertirlo en victoria. Antes de colgar añadió que las guías repetidas apuntaban a un depósito privado de La Cartuja.