El azar no acepta reservas Capítulo 41. La noticia de Paula
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Capítulo 41. La noticia de Paula

Paula recibió la oferta de trabajo un miércoles.

El nuevo puesto incluía formación en otras clínicas, un sueldo mejor y dos días de teletrabajo al mes. También implicaba viajar y dejar su empleo actual con dos semanas de preaviso.

—Me han dicho que sí —contó por teléfono—. Ahora tengo que decir yo que sí.

—¿Qué sientes? —preguntó Inés.

—Miedo.

—¿Y algo más?

—Ilusión. Un poco de alivio. Y miedo otra vez.

—No tienes que dejar de tener miedo para aceptar.

—¿Eso te lo has dicho a ti misma?

—Sí.

—¿Y te ha servido?

—A ratos.

Paula llegó a la finca el sábado. Nico preparó un arroz para todos y dejó que ella cortara las verduras. Inés se ocupó de no corregirle la forma de sujetar el cuchillo.

—¿Qué tal el nuevo trabajo? —preguntó Nico.

—Todavía no he empezado.

—¿Y qué te da miedo?

—No saber hacer lo que esperan.

—Eso se aprende.

—¿Y si no se me da bien?

—Entonces aprendes otra cosa.

Paula miró a Inés.

—¿Siempre eres así de optimista?

—No —dijo Nico—. Solo cuando hay arroz.

—¿Y tú qué piensas? —preguntó Paula a su hermana.

—Que ya has hecho trabajos difíciles antes. La diferencia es que este te interesa.

—Eso no garantiza que me salga bien.

—No.

—Vuestras respuestas son muy poco tranquilizadoras.

—Pero son verdad —dijo Inés.

Paula aceptó el trabajo el lunes. Su jefe respondió que la clínica perdería a una persona esencial y que ella estaba cometiendo un error.

—¿Qué le has dicho? —preguntó Inés.

—Que lo sentía y que mi último día sería el viernes.

—¿Y cómo te sientes?

—Asustada.

—¿Y algo más?

—Aliviada.

—Eso suena bien.

Paula la abrazó antes de marcharse.

—¿Te quedarás aquí? —preguntó.

—He aceptado el puesto por tres meses.

—No te he preguntado eso.

—Estoy negociando un año.

—¿Lo quieres?

—Sí.

—¿Y a Nico?

—También.

—Entonces ya sabes dos cosas.

—No sé cómo van a salir.

—No tienes que saberlo para quererlas.

Inés guardó silencio. Había pasado mucho tiempo intentando averiguar si una decisión podía salir mal antes de tomarla. Paula había elegido una opción nueva sin tener una garantía. Quizá confiar consistía en aceptar que no todo saldría bien y en saber que podría afrontar lo que ocurriera.