Capítulo 6 Cambiar de escenarios
Cambiar de lugar cambia la energía. Salir del espacio de siempre tiene un efecto casi inmediato: te saca del modo automático y te aleja de la rutina. Puede ser una visita a un hotel, un motel o una escapada fugaz; no importa tanto el sitio, sino que sea un entorno distinto y del agrado de los dos.
Modificar el escenario habitual tal vez no sea tan sencillo para algunas parejas, pero eso no significa que sea imposible.
Sabemos que, cuando hay hijos, requiere de una logística y coordinación extra para saber con quién dejarlos.
Sin embargo, que no sea fácil no significa que deba dejar de ser una prioridad.
La relación de pareja es la base de la familia.
La familia nace cuando dos personas se atraen, se conquistan, se quieren y se satisfacen mutuamente; ese núcleo jamás debería descuidarse.
Con frecuencia, sobre todo cuando llegan los hijos y la rutina comienza a pesar, los miembros de la pareja se limitan a las actividades de proveer, ejecutar, llevar y traer, dejando de lado aquello que hizo posible que esa unión existiera en primer lugar.
Para evitar esta situación, una estrategia que nunca falla es salir de la monotonía a través de un cambio de entorno.
Irse a un lugar diferente permite reencontrarse.
Puedes optar por una escapada a un hotel, un motel o un centro turístico, según la disponibilidad de tiempo y tu economía, pero siempre con un objetivo claro: reencontrarse en la intimidad.
No hace falta esperar al viaje soñado, que generalmente se planea y realiza una vez al año; podemos romper la rutina de forma mensual pasando uno o dos días en un alojamiento diferente.
Innovar no requiere necesariamente de una fortuna ni de semanas de planificación: consiste en tener las ganas de pasar un buen rato en un espacio distinto, donde puedan nacer nuevas aventuras y anécdotas compartidas.
El trabajo, las obligaciones domésticas, los hijos y los problemas del día a día nos van distanciando de la pareja. A menudo, sin darnos cuenta, nos sumergimos en una inercia monótona que nos consume al punto de hacernos olvidar nuestros deseos más profundos y nuestro derecho al placer.
Cuando esto pasa, no hay que rendirse. Si hay amor y respeto, y ganas de mejorar, la relación tiene un futuro brillante por delante.
Decisiones tan simples como planificar un fin de semana diferente en un sitio nuevo renuevan por completo las energías del vínculo.
Recuerda: cambiar de escenario para reencontrarse como pareja es fundamental para mantener una vida sexual plena, y para reavivar o despertar la pasión.
Ejercicio de la semana 6: Tu pasaporte a la desconexión
Cambiar de escenario despeja la mente y genera deseo de forma inmediata. Salir de la zona de confort renueva la pasión y te reconecta con tus sentimientos, con tus necesidades y con tu compañero.
Para ponerlo en práctica, sigan este plan de acción de tres niveles:
La cita semanal: Planea una salida romántica fuera de casa con al menos tres días de anticipación, y repítela al menos una vez al mes.
Parece un consejo simple, pero es una de las primeras costumbres que las parejas estables dejan de hacer con el tiempo, esta es una cita de a dos, la salida con amigos déjala para otro momento.
La escapada mensual: Este mes, reserva una o dos noches en un hotel que te guste, ya sea dentro de tu propia ciudad o en una localidad cercana, (a no más de dos o tres horas de distancia).
Estar a solas en un lugar agradable, libre de las tareas del hogar, hará una diferencia gigante en la intimidad.
No esperes a que la relación esté desgastada para regalarse este respiro.
El gran viaje del año: Diseñen y planeen juntos un viaje romántico.
Lo ideal es apuntar a realizar al menos dos viajes al año a solas.
No importa el destino ni la cantidad de días; lo verdaderamente valioso es salir sin responsabilidades, sin teléfonos del trabajo sonando, y con la mente puesta en disfrutar del otro.
Estas escapadas son el lienzo perfecto para poner en práctica las herramientas de los capítulos anteriores, como explorar las fantasías o dedicarle horas a una previa espectacular.
Recuerda que la vida pasa rápido y aprovecharla depende únicamente de ti. Deja los miedos y las dudas de lado, y comienza a disfrutar de tu relación con más sabiduría.
Parece mucho, pero en realidad son unos pocos días al año destinados exclusivamente a la pareja, si hacemos cuentas de los 365 días al año utilizaras máximo 30 días para disfrutar a solas con tu pareja, si lo vemos de esta forma, nos damos cuenta que no es nada, y al mismo tiempo hará mucha diferencia para mantener la relación.