El Archivo de Nájera (El Secreto de San Millán: Tomo II) BLOQUE 2
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La pieza que permitió identificar con seguridad la abreviatura no pertenecía a ninguna de las series que estaban investigando.

Inés la encontró dentro de un poder mercantil.

Un comerciante autorizaba a otro a realizar cobros y gestionar mercancías en varias localidades del corredor.

Los nombres estaban escritos completos:

Nájera.

Azofra.

Alesanco.

Santo Domingo de la Calzada.

Después continuaba hacia Belorado.

Sebastián se quedó mirando el documento.

No hablaba de manuscritos.

Precisamente por eso resultaba útil.

Demostraba cómo un escribano del mismo entorno denominaba los lugares del corredor.

Inés señaló una anotación marginal.

En otros instrumentos de la misma mano aparecía Sto. Dom.

En uno de ellos, el cuerpo principal desarrollaba el nombre completo:

Santo Domingo de la Calzada

mientras el margen lo reducía a:

Sto. Dom.

La equivalencia era directa.

Mauro sonrió.

—Entonces se terminó la duda.

Sebastián hizo una precisión.

—Se terminó la duda sobre esta abreviatura dentro de esta tradición documental.

No podían convertir automáticamente cada Sto. Dom. de todos los fondos en la misma referencia sin comprobar el contexto.

Pero los demás casos resultaban coherentes.

Dos eran copias que reproducían abreviaturas de fuentes anteriores.

La transcripción tardía, además, ya había desarrollado Santo Domingo dentro del mismo corredor occidental.

Sebastián marcó finalmente Santo Domingo de la Calzada en el mapa.

No lo unió todavía al códice.

Lo colocó en las trayectorias comparativas.

Mauro señaló:

—Está después de Alesanco.

—Sí.

—Sobre el mismo corredor.

—Sí.

—Y recibe avisos de otros libros.

Sebastián sonrió.

—Sí.

Ya no hacía falta discutir la plausibilidad.

Ahora necesitaban entender qué función cumplía la localidad dentro de los distintos expedientes.

En algunos casos podía haber servido únicamente para recibir una noticia.

En otros podía haberse producido allí un relevo o un depósito temporal.

La diferencia era importante.

Inés encontró un documento completo correspondiente a uno de los libros comparativos:

recibido aviso en Santo Domingo de la Calzada, sin mudanza de responsable

El libro había llegado al corredor de la villa, pero la responsabilidad continuaba en la misma persona.

Otro expediente decía:

entregado en Santo Domingo a persona suficiente, quedando copia en la escribanía

El mismo lugar cumplía una función diferente.

Eso era exactamente lo que habían visto antes en Alesanco.

Las localidades no tenían una tarea fija.

Tenían capacidad documental.

Irene dijo:

—Entonces Santo Domingo funciona como un nodo.

Sebastián aceptó.

—Sí. Un nodo documental.

No era secreto ni exclusivo.

Tampoco había sido creado para transportar manuscritos.

Simplemente ofrecía las condiciones necesarias para que un bien en tránsito pudiera seguir siendo localizable.

Mauro preguntó qué lo diferenciaba de Alesanco.

Por ahora, principalmente su posición más occidental y su inserción directa en el camino de peregrinos.

Varios recorridos comparativos llegaban hasta allí.

Eso justificaba revisar sus protocolos en busca de Pedro de Grañón.

Inés localizó un índice antiguo de escrituras relacionadas con personas en tránsito.

Una entrada llamó la atención:

Pedro G. — aviso sobre bien ajeno recibido en camino.

No bastaba.

Había muchos nombres compatibles con esas iniciales.

Unas líneas después apareció:

P. de Grañón.

Misma sección.

Cronología compatible.

Eso modificaba la probabilidad.

La anotación remitía a:

relación separada de libros y otras cosas en guarda.

Pedro de Grañón estaba documentado en Santo Domingo de la Calzada dentro de un contexto de bienes ajenos.

Todavía no aparecía el códice.

Mauro preguntó:

—¿Entonces Pedro estuvo allí?

—Sí.

—¿Y el libro?

Sebastián negó.

—Eso todavía no está demostrado.

La presencia del responsable no garantizaba automáticamente la del objeto.

Sabían, sin embargo, que Pedro llevaba el códice consigo por el camino de peregrinos durante aquel período.

La coincidencia era cada vez más fuerte.

Sebastián anotó:

Pedro de Grañón documentado en Santo Domingo. Buscar relación separada.

Ahora necesitaban ese documento.