CAPÍTULO 31 Otro destino en la relación
BLOQUE 1
La abreviatura aparecía cuatro veces.
Sto. Dom.
Sebastián se había negado a interpretarla demasiado pronto porque podía referirse a cosas diferentes.
Podía ser una persona.
También una advocación o una casa religiosa.
Y, por supuesto, podía ser una localidad.
El error más fácil habría sido elegir la lectura que mejor encajara con el corredor que ya estaban reconstruyendo y construir el resto a partir de ella.
No iban a hacerlo.
Inés Montalbán separó las cuatro apariciones según documento, fecha y función.
La primera estaba en el inventario que agrupaba libros de acuerdo con el siguiente lugar donde debía dejarse aviso.
La segunda aparecía en una copia de tránsito de otro manuscrito.
La tercera pertenecía a una relación familiar procedente de un fondo diferente.
La cuarta era una transcripción del siglo XIX de un protocolo anterior.
Mauro observó las reproducciones.
—Cuatro documentos distintos.
—Sí.
—Y la misma abreviatura.
Irene intervino.
—Eso no garantiza que en todos signifique exactamente lo mismo.
Sebastián asintió.
Mauro suspiró.
—Ustedes dos se han vuelto insoportables.
Irene sonrió.
Sebastián tomó la primera relación.
La entrada correspondía a otro manuscrito:
próximo aviso: Sto. Dom.
La línea anterior indicaba movimiento hacia occidente.
Eso favorecía la interpretación geográfica, pero todavía no la cerraba.
La segunda referencia decía:
se remitió traslado a Sto. Dom. para nueva razón
Tampoco era suficiente.
Podía haberse remitido a una institución dedicada a Santo Domingo.
La tercera era distinta:
pasó por Alesanco y siguió a Sto. Dom.
Mauro señaló la frase.
—Eso ya parece un lugar.
Sebastián leyó la sintaxis.
La secuencia era claramente geográfica.
Interpretar Sto. Dom. como una persona allí resultaba posible solo forzando demasiado la construcción.
Inés había buscado además nombres personales que pudieran abreviarse de aquella manera en los mismos fondos.
No encontró un uso comparable.
La hipótesis de topónimo ganaba fuerza.
Irene tomó la cuarta referencia.
La transcripción decimonónica desarrollaba parcialmente:
Santo Domingo, camino occidental.
Aquello era mucho más significativo.
Todavía no aparecía de la Calzada.
Además, el original no se conservaba.
Sebastián decidió no utilizar la transcripción para cerrar la identificación.
Sí servía para orientar la búsqueda.
Inés revisó repertorios vinculados con localidades o instituciones llamadas Santo Domingo dentro del marco geográfico pertinente.
Sebastián descartó las opciones que no podían relacionarse razonablemente con el corredor ya documentado.
Tenían Alesanco.
Después una continuación hacia poniente.
Más tarde el camino de peregrinos y las villas del camino.
La geografía empezaba a reducir las posibilidades.
Mauro miró el mapa.
—Si no fuera Santo Domingo de la Calzada tendría que existir otra referencia con mucha fuerza sobre este mismo eje.
Inés respondió:
—No encontramos ninguna comparable.
Eso seguía sin ser una prueba.
Pero era contexto suficiente para continuar.
Sebastián volvió al inventario.
Lo que más le interesaba era que Sto. Dom. no aparecía asociado a un único bien.
Tres entradas diferentes utilizaban la abreviatura.
Una correspondía a un volumen litúrgico.
Otra a un libro apartado durante una disputa familiar.
También había papeles trasladados bajo responsabilidad.
Fechas y responsables distintos.
La posible localidad se repetía.
Irene dijo:
—Si realmente es Santo Domingo de la Calzada, entonces no estamos viendo todavía el destino del códice.
—Exactamente.
Estarían viendo un punto utilizado por varias obligaciones.
Eso encajaba con todo lo que ya habían aprendido.
El camino no había sido creado para los libros.
Los bienes utilizaban lugares existentes porque allí resultaba posible detenerse, dejar una constancia o formalizar un cambio cuando era necesario.
Mauro preguntó:
—¿El códice aparece alguna vez directamente con la abreviatura?
Sebastián negó.
—Todavía no.
Era fundamental mantener esa diferencia.
El volumen emilianense estaba documentado en dirección occidental y después dentro del camino de peregrinos.
Sto. Dom., por ahora, pertenecía a los casos comparativos.
Eso bastaba para elevar Santo Domingo a prioridad de búsqueda.
No para convertirlo en un punto probado de la cadena.
Sebastián escribió:
Santo Domingo: punto repetido en otros recorridos. Buscar relación con el códice.
Irene leyó la nota.
—Ahora sí estamos cerca.
Sebastián asintió.
Pero estar cerca de una respuesta no equivalía a haber llegado.