PLANO DE LA ESENCIA
Cuando ella se desplaza, el espacio se fractura en miles de destellos que emulan la "magia al caminar" que la define.
Su compañera la observa desde el centro de este vacío creativo; siente cómo cada mirada, cada gesto, tiene el poder de reconfigurar las constantes fundamentales de este universo.
No necesitan hablar, pues el aire entre ellas está cargado de esa energía que "llena de luz el corazón", una frecuencia tan potente que, al tocarse, genera ondas de choque que dan lugar a nuevas constelaciones.
—¿Sientes esto? —pregunta su compañera, mientras el éter a su alrededor se tiñe de los "colores del amor.
— Es como si al estar contigo, el universo entero intentara descifrar qué tienes tú que nos hace perder la razón.
No es una fuerza externa; es la forma en que tu existencia dicta las reglas de este plano.
Ella sonríe, y su sonrisa es el sol que mantiene la órbita de su realidad compartida.
Al estrechar su mano, la entropía del cosmos se detiene; se convierte en "su paz", su ancla en la inmensidad.
En este refugio, la pregunta "¿no sé qué tiene ella?
"no busca una respuesta lógica, sino que es el motor de su asombro infinito.
Es la confirmación de que, incluso en un plano de omnipotencia, el misterio de la otra sigue siendo la aventura más fascinante que jamás hayan emprendido.
Cada paso, cada susurro, es una reescritura de su destino común, ganándose poco a poco la eternidad en un abrazo que desafía al tiempo.
El Misterio del Ser
No es el sol, ni la luna, ni el camino,
es ese modo de mirar que me desvela,
es el trazo de luz de nuestro destino,
la forma en que tu voz mi alma libera.
"Ella es así", susurra el viento en la alborada,
con una magia que al andar rompe el olvido,
eres la paz que mi oración ha reclamado,
el sueño eterno que en tu abrazo he conocido.
No sé qué tienes, pero el tiempo se detiene,
me ganas poco a poco, con calma y con fervor,
y el mundo entero en nuestra unión se mantiene,
vestido con los colores de este inmenso amor.
Eres la brisa, el centro y el silencio,
la que me da mucho más de lo que pido,
en este plano donde no hay espacio al precio,
porque contigo, al fin, me he merecido.