El Amor De Al Lado Trece. Los días que no cuentan
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Trece. Los días que no cuentan

Los días que no cuentan son los que más cuentan.

Hubo una semana entera sin frases grandes. Clara entregó un libro sobre setas que no le interesaban. Andrés devolvió una cuna restaurada a una pareja joven y, al cerrar la puerta del taller, se le llenaron los ojos sin avisar. No por la cuna. Por el tiempo. Llamó a Clara desde la acera.

Otra mañana Lino se puso enfermo: nada grave, una dieta de arroz y vigilancia. Andrés canceló un encargo. Clara subió con una toalla limpia y se quedó a leer en el suelo, junto al cestito. No era heroico. Era estar. Cuando el perro durmió, Andrés dijo, muy bajo:

una toalla.

Bajaron al patio al atardecer, Lino más lento.

Doña Amparo les salió al encuentro con una fiambrera de arroz «por si el animal quiere».

El arroz era para humanos. Se lo comieron en el banco, turnándose el tenedor porque ella solo había bajado uno.

Esteban pasó y los saludó con extrañeza, como si el banco de verdad usado alterara las normas de las zonas comunes.

El gato naranja se acercó a oler la fiambrera y se fue, ofendido.

Al anochecer, Clara pensó en decir te quiero y no lo dijo. No por miedo ya: por no gastar la frase en un momento que ya estaba lleno. Andrés pensó lo mismo y se limitó a recoger la fiambrera. A veces el amor es no interrumpir lo que funciona.

Hubo, también, un domingo de lluvia en el que vieron una película mala en el salón de ella, con los pies mezclados bajo una manta que no llegaba.

Comentaron los fallos del guion. Clara no pudo evitar corregir un diálogo en voz alta.

Andrés dijo que por eso la quería. Lo dijo así, de paso, como se dice que queda poca leche. Clara se quedó quieta.

No hicieron un altar con la frase. Siguieron la película. Pero Clara durmió aquella noche con la mano abierta sobre el colchón, como si el aire pudiera devolverle las palabras en otra frecuencia.

Esa era la vida. No el destino. La vida. Y precisamente porque estaba empezando a parecer firme, el jueves tuvo dónde hacer daño.