El Alfa y la Princesa de Sangre (Secretos de Sangre 1) Epílogos #2
99%

Epílogos #2

Cuando ya salíamos en el vehículo para el aeropuerto, Jeffrey nos entregó unos recipientes herméticos con provisiones de su té en hojas para preparar la infusión, como los que aparentemente siempre le da a Calo para cuando se va de viaje.

No le dijimos que creíamos que no lo requeríamos, por las dudas, hasta no confirmarlo, y los llevamos para tenerlos disponibles en caso de necesidad.

Además, posiblemente a Calo le puedan hacer mucha falta si se ve en la obligación de alimentar a Sophie con su vena porque ella así lo necesite.

Estoy sumamente ansiosa por aterrizar en Roma y comprobar con nuestros propios ojos cómo los heridos se están recuperando.

Lo primero que quiere hacer Matt en cuanto toquemos pista es dirigirnos al hospital de urgencia y, después de que confirmemos que están todos en vía de recuperación, quiere averiguar qué demonios pasó con los dos empleados que se estaban investigando por la auditoría, que no aparecen por ningún lado y sospechamos que fueron los que perpetraron el ataque en el hotel a Calo, Sophie y Lucius.

Para eso debemos encontrar de forma urgente a los dos lobos que sospechosamente pertenecieron a la manada de Matt, pero ahora pertenecen a la de Roma.

Este pensamiento hace que choque con una realidad de la que no me había percatado y es que, como compañera de Matt, soy la Luna de la Manada de Sicilia; entonces esta es «mi manada» también y no solo eso, sino que los abuelos de Matt también son los míos.

Por eso es por lo que voy a luchar con todas mis fuerzas junto a mi hombre para que nadie se atreva a arrebatarnos lo que nos pertenece.

Por Matt, y nuestra familia, soy capaz de darlo todo.

∞∞∞

MATT

Zoe me salvó de formas que ni ella misma se imagina.

Estamos volando a Roma en nuestro jet corporativo y permanezco contemplando la belleza de Zoe.

Ella parece ojear las páginas de una revista, pero me doy cuenta de que está meditando profundamente.

La dejo tranquila con sus pensamientos; yo también cargo con demasiado peso sobre mis hombros, con demasiadas cosas en las que pensar.

Anoche casi perdí a mis abuelos para siempre.

Creo con dolor que a mi abuela Sophie ya la había perdido.

Si no fuera por la agilidad de Zoe al actuar, seguramente ahora mismo estaríamos rumbo a buscar sus restos para hacer un funeral.

Mi abuela estaba clínicamente muerta: no respiraba, nadie le encontraba el menor rastro de pulso y su piel estaba completamente blanca y helada al tacto.

Pero Zoe de alguna manera lo supo; supo con precisión qué acción tomar, así que asumió el mando de inmediato y dictó indicaciones calmadas pero firmes que resultaron fáciles de ejecutar para los empleados que estaban con mi abuela.

Entre sus indicaciones y el rápido accionar de ellos, se ejecutó una estrategia brillante, algo que nunca me hubiera imaginado.

Zoe logró que todos hicieran lo que les pedía y con eso consiguió revivir a mi abuela cuando donantes humanos la alimentaron con su sangre.

Todavía no he dispuesto del tiempo para preguntarle cómo fue que supo que esa alimentación prácticamente post-mortem resultaría exitosa.

Ella estaba absolutamente confiada, no tenía dudas de que todo saldría bien.

La forma en que se manejó con la situación, la seguridad con que lo hizo fue lo que me permitió ver a mi abuela respirar nuevamente regresando a la vida ante mis ojos.

Después de esos minutos agónicos y mientras me dedicaba a dar órdenes a todo el mundo para poder despegar y salir cuanto antes hacia Roma, escuché la voz mental de mi abuelo.

Fue un alivio indescriptible para mi pecho; él me dijo que se sentía bien, aunque por supuesto que adoptando un tono algo gruñón.

Cuando siguió hablando me di cuenta del porqué; los médicos se negaban a ingresarlo en la misma sala que a la abuela, pero el viejo lobo ya estaba tramando artimañas para engatusar a alguna enfermera y lograr así su cometido.

Sabía perfectamente que mi abuelo pretendía distraerme de los problemas por su forma ocurrente de hablarme, pero en realidad su juego resultó, porque incluso consiguió arrancarme una sonrisa en mitad de la noche cuando me obligó a prometerle que viajaríamos ahora por la mañana para darle tiempo a realizar su «plan maestro» de conquistar a una enfermera con cursilerías y lograr que lo trasladara de cuarto; de esa manera cuando llegáramos al hospital con Zoe, ambos estarían recuperándose en una misma habitación, tal como él quería.

Escucharlo hablar con tanta seguridad y picardía me hizo aceptar su sugerencia de posponer unas horas el vuelo y así poder organizar un par de cosas antes de partir.

No me atreví a preguntarle por lo que había pasado en la sala del hotel y él ni siquiera me lo mencionó.

Y como mi abuelo tampoco tenía conocimiento de todo lo que había pasado ayer en el Recinto, pensé que la mejor opción sería tener esta conversación personalmente, cuando pueda estar a su lado y controlar en algo la situación; no quiero alterarlo estando ingresado en el hospital por el ataque.

Estoy ansioso por llegar a ellos, y comprobar que realmente estén bien, necesito que así sea.

Para poder viajar tranquilo, dejé a cargo de la manada a Marco, mi Beta y mi amigo.

Su absurdo intentó de rebeldía en contra de mi relación con Zoe ya ha quedado completamente sepultado en el olvido.

Solo actuaba cegado por el dolor de su duelo y ya ha demostrado en muchas ocasiones en el pasado y en estos días tras mi asunción, ser un amigo fiel, fuerte y letal; no podría pensar en tener un mejor Beta protegiendo mi retaguarda que él.

Confío en que llevará adelante la investigación sobre Mortimer, Alaric y el resto de los detenidos con eficacia.

Se ayudará para ello con los tres miembros restantes del Consejo en los que podemos confiar y con el despliegue del equipo de seguridad de elite de nuestros padres.

Estoy plenamente confiado en que resolverá todo; igualmente, se mantendrá en contacto permanente para ir informándome de los avances de la investigación y juntos decidiremos cómo continuar procediendo.

Incluso, me avisará cuando deba darles las órdenes mentales en voz de Alfa a los detenidos para que respondan con la verdad a los interrogatorios.

Ojalá y hubiéramos alcanzado a concretar la ceremonia ritual para convertirlo completamente en Beta, tendría muchas más facultades físicas o biológicas que le podrían ser de utilidad.

A la menor brevedad posible, la tendremos que realizar, al parecer se viene una etapa de muchos esfuerzos y sacrificios que tendremos que hacer para enfrentar las adversidades juntos y con el único propósito de proteger lo que es nuestro.