El Alfa y la Princesa de Sangre (Secretos de Sangre 1) Capítulo 13 Marco #2
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Capítulo 13 Marco #2

—No digas eso, no repitas esa estupidez, Marco.

Yo también soy tu familia y a mí no me has perdido.

De hecho, eso se lo debes agradecer a Zoe, quien me instó a recapacitar sobre mi idea de cortarte la cabeza.

Puede que te comportes como un troglodita en ocasiones, pero eres el hermano que la vida me otorgó y mis padres nunca pudieron darme —me dice.

Luego concluye con una propuesta que me descolaca—: Sería un honor y me harías feliz si decides aceptar ser mi Beta. ¿Qué opinas?

El impacto del ofrecimiento me corta el aliento, esto no me lo esperaba; supuse que por mi comportamiento, por mi insubordinación, había pulverizado la oportunidad de servirlo.

La emoción me oprime el pecho, estoy conmovido; quisiera estrecharlo en un abrazo, pero estoy pegado a la silla, anclado a mi posición; todavía no retiró su orden Alfa de que me debía sentar…

—Agradezco el honor. Quisiera abrazarte, hermano, pero no puedo pararme de la silla, sigo bajo los efectos de tu mando…

—Oh, perdón, disculpa, no me di cuenta. Puedes incorporarte, quedas liberado —me dice finalmente.

—Gracias —respondo poniéndome de pie—. Por supuesto que acepto ser tu Beta —nos fundimos en un abrazo rudo, golpeando nuestras espaldas, ocultando de esa manera la vulnerabilidad e incomodidad de ese momento emotivo.

—Debemos organizar tu ceremonia de asunción a la brevedad, porque ya tengo varias misiones para ti. En primer lugar, vigilarás de cerca los movimientos de mis abuelos en Roma, quiero que estés pendientes de ellos. Tal vez la próxima semana puedas acompañarlos cuando hagan la auditoría

—¿Es verdad que ellos se encargarán de la auditoría?

—Sí. En realidad, mi abuela concibió estas vacaciones para dejarnos solos con Zoe y que pudiéramos entender lo que nos pasaba; ella usó la auditoría como excusa.

El asunto es que estuve leyendo unos informes esta mañana y mi nuevo instinto de Alfa me advierte de que algo oscuro está pasando allí, solo que aún no logro descifrar el patrón del problema.

Convertirse en Alfa, trae muchos cambios sensoriales; tú también los experimentarás cuando asumas como Beta.

—Está bien, estaré a la altura. Vigilaré a tus abuelos, me uniré a ellos la próxima semana cuando hagan la auditoría y te mantendré informado. ¿Cuándo abordarás el asunto de Zoe con Calo? ¿Ya sabes cuándo hablarás con él?

—Esta noche, por videollamada. Ahora que Zareb está al tanto, lo sabrá Mirella en cualquier momento y dudo que guarde el secreto mucho tiempo. Prefiero decirle en persona y evitar que se entere por otros.

—¿Tuviste muchos problemas con Zareb? ¿Fue muy hostil?

—Un poco, hubo algo de tensión, pero ya está todo aclarado.

A ambos nos preocupa la seguridad de Zoe y eso finalmente inclinó la balanza para que comprendiéramos nuestras posturas.

Por eso, también le pondré custodia para cuando no estemos juntos.

Y ahí es donde se introduce mi otra misión para ti.

¿Ya programaste la reunión del Consejo para el miércoles?

—Sí, por supuesto. Esta mañana a primera hora se lo comunique a los miembros y todos confirmaron su asistencia, pero no les dije el motivo de la cita.

—Excelente, mejor así, yo les informaré el mismo día. En cuanto concluya esa reunión y le aclare los puntos a todo aquel que lo necesite, quiero que te encargues de llevar adelante una investigación y verifiques si realmente es cierto que no quedan brujas negras. No quiero ninguna sorpresa.

Los vellos de mi cuerpo se erizan con la sola mención de esas criaturas; así de grande es el odio que les profeso.

—¿Tienes algún indicio?

—No. Simplemente es precaución y prevención.

No quiero poner en riesgo a Zoe, ni a nadie más.

Se me ocurrió hacer una especie de «Censo de Brujas», apelando al tratado posguerra para que el comité de guerra lo autorice; ya no cumplen muchas funciones, pero nunca se ha disuelto y voy a valerme de eso para que nos den luz verde.

—Seguramente lo harán, conseguiré esa autorización. Y si se oponen, o presentan resistencia, encontraré la forma, descuida. Puedes confiar en mí.

—Lo hago. Por eso eres mi Beta—me dice y yo me siento orgulloso de ello—.

Después de terminar la auditoría con mis abuelos, quiero que recorras cada territorio de Sicilia y de ahí vayas expandiendo el perímetro.

Hablaremos con cada Alfa y gestionaremos los permisos para que te autoricen a investigar en sus propios territorios sin contratiempos.

Debemos obtener una absoluta certeza de que ya no existen brujas negras para así quedarnos tranquilos.

—Me coordinaré con mi equipo de trabajo para que me ayuden con mis responsabilidades aquí en la empresa; deberé desplazarme de manera constante y la investigación será mi prioridad, pero también debo proteger tu espalda; si soy tu Beta, es mi deber primordial.

—Sí, lo sé. Dispondrás de carta blanca para cualquier gasto o recurso que requieras. Ahora, dime, volviendo al Consejo ¿algún otro comentario de los miembros cuando los citaste?

—No, pero deberías ir preparado, Matt; opondrán una resistencia feroz a tu relación con Zoe. Conocen la promesa a tu abuelo, e intuyo que pretenderán usar esa carta para que aceptes emitir el decreto que te pidieron. Es probable que intenten que dejes a Zoe.

Veo cómo mi amigo se tensa; será una dura batalla la que tendrá que librar contra el Consejo.

—Ellos tendrán que asimilar que el Alfa soy yo y ellos solo son el Consejo. Siempre serán eso: solo un Consejo para asesorarme, pero nada más.

—Espero que lo entiendan, pero será difícil. Igualmente yo estaré ahí para ti.

—Cuento contigo —me dice y yo asiento.

—Si no hay nada más en lo que requieras mi ayuda, me retiro para ir adelantando todo respecto a la reestructuración de mi equipo de trabajo en la empresa .

Aunque... considerando que ya está cerca la hora del almuerzo, ¿tienes planes?

Deseo invitarlos a Zoe y a ti en señal de disculpa por ser tan necio.

—Iba a salir a comer con Zoe, aunque antes tengo que firmar unos documentos, pero dice ella que acepta tu invitación y tus disculpas.

Miro hacia la puerta de inmediato por si entró y no la vi, pero sigue cerrada. Matt ve la intriga y desconcierto en mi rostro y me lo explica: