El Alfa y la Princesa de Sangre (Secretos de Sangre 1) Capítulo 7 Zoe, Calo y Matt #2
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Capítulo 7 Zoe, Calo y Matt #2

—Yo creo que podrían salir hoy mismo, abuelos —añade Matt—. No existe ningún impedimento y mañana ya podrían estar dando un paseo por Roma; seguramente la abuela deseará visitar las novedades del Museo Vaticano.

Al parecer, mi nieto tiene prisa porque nos marchemos; no comprendo la razón, aunque asumo que desea complacer a mi Sophie. Ella siempre obtiene lo que se propone de nosotros, y lo hace sin ningún esfuerzo; una palabra de su boca es una orden para mí o para el muchacho.

—Entonces, si estamos todos de acuerdo... podríamos ordenar que preparen el jet y salir ahora por la mañana hacia Roma, querida, ¿te parece?

Sophie esboza una sonrisa dulcemente y toma mi mano asintiendo; está feliz, de modo que yo también lo estoy.

Le solicitamos a la asistente de mi esposa que nos prepare el equipaje para unas dos semanas y al mío que nos gestione el plan de vuelo del jet.

Pretendemos partir terminando de desayunar.

Mientras todo se va organizando, continuamos conversando sobre los pormenores de la auditoría.

Zoe nos detalla algunos puntos que ha detectado que debemos verificar.

Después la conversación deriva hacia la fiesta, siendo al parecer el tema principal para mi princesa y Zoe, el futuro nuevo conde de Sara y el vestido que ella lució.

Pasan varios minutos absortas en ese asunto.

Mientras, Matt me comenta sus primeras impresiones y sensaciones como Alfa.

Me informa que ya recibió la bienvenida de numerosos miembros de la manada.

Será una transformación profunda para él, y no solo en el aspecto físico, que estoy seguro de qué ya va experimentando, sino también en cuanto a responsabilidades que tendrá que asumir.

Pero confío plenamente en él, en sus capacidades y sé que podrá afrontar todo airosamente.

Le pregunto sobre su Beta, si ha tomado una decisión en cuanto a su elección, y me dice que espera poder hablar con Marco pronto para ofrecérselo.

Es exactamente lo que yo suponía. Ser Beta de un Alfa es algo que se debe ganar, y solo lo gana el lobo que siempre ha sido incondicional para el Alfa.

Mi Beta falleció con mi hijo; era el padre de Marco y se encontraban juntos cuando sufrieron el atentado.

Muchos murieron, pero ya fueron vengados; me encargue de obtener justicia.

Cuando me quedé sin Beta, no quise elegir uno nuevo, me negué a nombrar un reemplazo; Matt suplió bastante bien muchas de sus funciones y otras las cubrió Marco.

Esto será como cerrar el círculo: que Matt me suceda a mí y que Marco ocupe el lugar de su padre.

Ojalá que nadie cuestione la decisión de mí nieto; por supuesto que él posee la última palabra, pero también sé que algunos miembros del Consejo hubieran preferido que yo siguiera a cargo y haber nombrado a alguno de ellos como mi Beta.

Pero yo lo quería dejar y Matt será lo mejor para el futuro de la manada.

Ahora mi deber es ayudar y respaldar a Matt con los asuntos de la empresa, proporcionarle guía como Alfa cuando me lo pida, pero principalmente disfrutar de mi bella esposa, mi princesa de plata.

Aunque, tal vez, podría añadir a la lista el malcriar a esos bisnietos que confío que Matt nos dé pronto, cuando elija a la loba que será su compañera, la nueva Luna.

Sonrío solo de pensar en pequeños lobitos corriendo por el jardín, llenándonos de dicha y haciendo aún más feliz a mi Sophie.

∞∞∞

MATT

¿Cuánto puede prolongarse un desayuno?

Al parecer, mi abuela se anticipó a los planes; ni siquiera tuvimos que mencionarle al abuelo la idea de que ellos asumieran la auditoría.

Debería buscarle un obsequio en señal de agradecimiento; estoy pensando en algún collar de plata con algún diseño original.

Tendré que visitar pronto la joyería. La última vez que estuve por ahí observé unos dijes con símbolos, creo que celtas, y me parece haber visto uno que representa la gratitud; era un espiral con unos puntos muy sutiles, se veía muy bonito.

Y precisamente gratitud es la que siento hacia mi abuela por su apoyo y complicidad.

Pienso en pedirle a Zoe que me acompañe y quizás aproveche la ocasión para comprarle un obsequio a ella también. Lo primero que le regale será de plata; deseo demostrarle lo mismo que mi abuelo a mi abuela con su sala de plata.

En breve nos quedaremos solos con Zoe, pero este desayuno se está volviendo eterno.

Es casi doloroso tener tan cerca la posibilidad de finalmente llevar a Zoe a la cama…

, o tal vez al sofá…, o la mesa del comedor…

; podría almorzar su sexo sobre la mesa.

Pronto estaré dentro de ella; la haré tan mía como pueda.

Yo soy suyo hace rato. Me pongo a divagar sobre todos los lugares donde quiero poseerla; las posibilidades son infinitas…

—¡Matt! ¡Matt! ¡Maattt! —exclama mi abuelo.

—Perdóname, abuelo; estaba pensando en algunos pendientes —le respondo, tratando de regresar de mis fantasías, todavía perdido en las infinitas posibilidades—. Discúlpame, ¿qué me decías?

—No pasa nada, pero es extraño —comenta—. ¿Acaso tienes dificultades para compartimentar las cosas, tal como te expliqué que ocurriría al convertirte en Alfa? Deberías poder estar pendiente de múltiples asuntos en simultáneo.

—Sí, abuelo, ya domino la compartimentación —le aseguro—. Los saludos de los distintos lobos que te comentaba fueron a través de ella en plena fiesta. Tuve varias comunicaciones simultáneas y es un recurso excelente. Ahora simplemente me distraje un instante, no te preocupes.

—Me alegra saberlo; el poder compartimentar es fundamental para todo Alfa —asiente él—.

Debemos ser capaces de resolver varias situaciones a la vez.

Yo ya percibo que mi compartimentación se debilita, pero confío en poder conservarla en alguna medida; es muy útil, sobre todo cuando estás trabajando y tu compañera requiere tu opinión acerca de cómo le luce algún vestido en particular.

Es muy, muy útil —añade sonriendo divertido.

—Oye, lobo, cuida tus palabras que te estoy escuchando —lo reprende mi abuela con picardía—; y eso ocurrió solo en un par de ocasiones. Tú seguías trabajando y yo tenía que definir mi vestuario.