El Álbum de Lilly Los Últimos Vertiginosos Días en Varsovia
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Los Últimos Vertiginosos Días en Varsovia

La primer cosa que Lilly hizo cuando llegó a la casa de Fela fue llamar a sus padres y decirles que había llegado a salvo. A continuación, llamó a su tía Cesia para decirle hora y que estaba en Varsovia.

Las dos chicas entonces se encerraron en el cuarto de Fela. Lilly estaba demasiado cansada para siquiera hablar y contarle a Fela todo lo que le había sucedido recientemente. Se quedó dormida tan pronto como su cabeza tocó la almohada. Fela la cubrió con una gruesa manta y se acostó a su lado.

Cuando Lilly se despertó ya era el mediodía. Rápidamente se vistió y fue al salón, donde Fela y su madre estaban sentadas y tomando té al lado de la chimenea que desprendía un tibio calor acogedor.

"Sra. Goslawska, qué maravilloso verla otra vez», dijo Lilly y fue hacia ella y la abrazó cálidamente.

Después que Lilly había tomado algo de pastel de miel y té, Fela dijo, «Vamos a salir para una caminata Lillinka. Después de todo, no vamos a quedarnos en casa todos el día.»

«No vayan a ninguna calle lateral. Allí hay vándalos que deambulan las calles, especialmente en las áreas judías», dijo la Sra. Goslawska.

«No te preocupes. Nadie nos tocará o nos hará algo a nosotras. Si lo intentan, Lilly los insultará con algunas jugosas palabrotas yidis y nos dejarán en paz», dijo Fela jocosamente mientras empujaba a Lilly a que se apurara y salieran de la casa.

«Madre está preocupándose siempre. Olvida que los años pasan y ya tengo veintitrés años. Su última preocupación es que nunca me casaré. Ella siempre encuentra algo de qué preocuparse», dijo Fela.

«Pensé que sólo las diligentes madres judías se preocupaban», dijo Lilly, y ambas estallaron en risas.

«¿Adónde vamos?» preguntó Lilly.

«Tú seguramente quieres visitar al apuesto tipo que conociste en el tren. Realmente te gustó.»

«Sí, pero primero quiero estar a solas contigo. Tenemos mucho de qué hablar. Vayamos a un café», sugirió Lilly.

"Okay. Hay un café Nuevo que recién abrió llamado, Café Adria, pero la verdad es que es mejor ir allí a la noche cuando tienen presentaciones y baile», dijo Fela entusiasmadamente.

«Vayamos a un café Italiano en su lugar, Cukiernia Wloska , y tomemos un café con crema batida.»

«De acuerdo», dijo Lilly. Y así lo hicieron.

Después caminaron por el Parque Wilanow, se sentaron sobre un banco pasando por alto el palacio.

Lilly le contó a Fela todo sobre Edek y su hermano, quienes habían decidido ir a Palestina, los ataques a judíos en Cracovia y sobre su amarga decepción cuando la escuela de actuación a la que asistía cerró y ella fue forzada a regresar a Wloszczowa.

Fela escuchó a Lilly mientras se le llenaban los ojos de lágrimas.

«Mira», dijo ella. «El tiempo pasará y un día volverás al teatro. No dejes que te afecte. En este momento, este es tu destino y debes aceptarlo con amor.»

«Mi querida Fela, ¿lo dices en serio?» interrumpió Lilly. «¿Aceptar todo con amor? ¿Qué clase de amor es ese cuando tu prometido te abandona por la miserable Palestina?»

"Lilly, me gusta tu espíritu de lucha. Estoy segura que no puedes esperar a reunirte con Henryk», dijo Fela mientras abrazaba a Lilly.

«Vamos, estoy teniendo frío», dijo ella.

Mientras se iban del parque, vieron un carruaje tirado por caballos aproximándose. Ellas lo detuvieron y pidieron ser llevadas al Hotel Europejski.

Cuando llegaron al hotel y se anunciaron en la recepción, les dijeron que Henryk y sus amigos estaban de hecho registrados en el hotel, pero no estaban en sus cuartos por el momento.

Lilly pidió una pieza de papel y escribió una nota, la cual dejó para Henry ken la recepción.

« Por favor encuéntranos en el Café Adria a las nueve en punto. Lilly y Fela "

Ella se la dio al empleado y le pidió que se la entregara a Henryk, pero no antes de presionar sus labios, con lápiz labial, en la nota.

Café Adria era un café moderno con una orquesta de seis instrumentos y un cantante. También tenía una gran pista de baile y ocasionalmente bailarines profesionales actuarían.

Fela y Lilly eligieron una mesa para cinco, justo enfrente de la pista de baile. Ordenaron una " bomba , " un dulce cóctel refrescante hecho con vodka, rum y un licor verde.

«Ya ha pasado un cuarto de hora de las nueve. ¿Crees que vendrán?» preguntó Fela.

Justo cuando Fela se lo preguntaba, Lilly los vio entrando. Ella saludó para que la notaran.

Henryk vino con uno de sus amigos.

"Janusz no se siente bien, así que se quedó en el hotel», dijo Henryk mientras se sentaba al lado de Lilly.

«Permíteme presentarte. Este es Marek.»

«¿Qué tomarán?» preguntó el camarero mientras se acercaba a la mesa.

«También tomaremos una bomba, como las jóvenes», replicó Henryk.

Mientras la orquesta comenzaba a tocar la popular canción polaca «Sex Appeal, " el cantante salió a escena como una mujer y usando una peluca rubia, imitando a la actriz americana May West , y comenzó a cantar.

Hombre y Mujer,

Susurrando juntos sobre sexo…

Placeres con Eva—tal vez siempre ha sido así…

Cabello largo, sin mucha sensatez…el mundo está riendo…

¡Una mujer sonríe y puf!

¡El dinero de su hombre se fue!

¡Sex appeal!

Con esto, las mujeres se vuelven…

(Sex appeal!)Ellas se vuelven en lo que los hombres ansían.

Encanto, incitación, ¡en un pestañeo y él cayó!

Ella guiña sólo una vez, él pierde la cabeza…

Rápido y fácil, ella le exprime su fuerza…

Akh! Okh! Vey! Oy!

Sex appeal los hace caer como paja

Sonrisas pintadas lo suficiente para todos…

Un hombre cae a sus pies ya sea pobre o rico…

La mujer más débil es más fuerte que el hierro,

La más fea todavía puede volar tu calma.

Encanto, incitación, estilo chic—mi dama, ¡sex appeal!

Eres fuerte y poderoso. Nosotras somos el sexo débil.

Pero tenemos una cosita que tú te mueres por poseer.

Es igual que tu macho, le quita virilidad a tu golpe y bofetada.

Aunque somos mujercitas, sabemos cómo cubrirnos las espaldas.

Sex appeal – el arma de todas las mujeres, Sex appeal – el calor que te hace arder,

Gracia, estilo, encanto, chic—Esto puede hacer débil a un hombre fuerte– Oh-Oh-Oh…

Sólo un suspiro y tú ni siquiera deducirás

Qué o cómo suspirarás por siempre.

Ech, Och, uch, ach, sufrirás algo feroz.

Sólo una pequeña sonrisa y aun el hombre más rudo corre para complacernos.

Complacernos y calmarnos y tratarnos como porcelana.

El sexo débil, y aun así somos los más fuertes, el sexo débil, pero nuestro poder dura más tiempo.

Gracia, encanto, chic, estilo – nuestra arma es sex appeal.

La multitud que llenaba el caféfue llevada a un frenesí. Se unieron cantando mientras muchos, incluidos Fela y Marek, corrieron a la pista de baile comenzaron a bailar salvajemente, " Sex appeal, el arma de gracia. .. "

Por un momento, Lilly cerró los ojos e imaginó que el mundo exterior estaba borrado y había dejado de existir.

No había judíos golpeados, los alemanes en el oeste y los rusos en el este ya no eran una amenaza, no más amantes decepcionantes, no más padres preocupados por los mosquitos en Palestina siendo del tamaño de pájaros. "Sólo hay sex appeal para incitarte…"

"Ven a bailar conmigo, " Henryk le susurró a Lilly al oído. Ella no respondió, sólo se sentó allí inmóvil mientras su mirada se paseaba por todo el salón.

"¡Lilly! " Esta vez él levantó la voz y le tomó la mano. Ella repentinamente se espabiló, abrió los ojos, miró alrededor y vio a todos bailando, incluidos Fela y Marek.

Ella giró hacia Henryk, quien estaba de pie inclinado hacia ella, le agarró la mano y dijo, «Henryk, ¿quieres bailar conmigo?»

Ella se levantó y caminaron mano en mano hacia la pista de baile.

Mientras tanto la banda comenzó a tocar una canción más lenta.

Lilly le permitió a Henryk guiarla al centro de la pista donde bailaron y ella descansó su cabeza sobre el pecho de él.

Con su mano alrededor de la cintura de ella, él la sostenía con fuerza.

Cuando regresaron a la mesa, Henryk movió su silla más cerca de Lilly y le ofreció un cigarrillo.

Ordenaron otra ronda de Bomba y se sentaron sólo mirándose mutuamente, fumando y bebiendo.

Lilly puso su cabeza más cerca de Henryk y él la besó en los labios.

Ellos se veían como amantes antiguos, aunque acababan de conocerse hacía un corto tiempo…

Ella quería sentirlo, verlo, olerlo, saborearlo, escucharlo y tocarlo.

Al día siguiente, Fela y Lilly estaban tan cansadas que no se levantaron hasta el mediodía, cuando olieron la cocina de la Sra. Goslawska y comenzaron a tener hambre.

El sol salió entre nubes grises, ligeramente entibiando a la gente que estaba envuelta en pesados abrigos.

El invierno estaba a pleno y las temperaturas a veces bajaban a veinte grados bajo cero.

Después de la lluvia hubo una significante suba en la temperatura.

Ahora que el sol había salido, la gente estaba diciendo que el «verano» había llegado mientras que salía un poco de sus casas.

Fela sugirió que fueran a la calle Ziemska, un área que atraía jóvenes escritores e intelectuales de espíritu libre, y donde la comida y bebidas eran muy asequibles. Lilly, cuyos pensamientos estaban consumidos por Henryk, sugirió que fueran al cinema Femina ubicado en el edificio Bacharach.

Fela no objetó; después de todo, Lilly era su invitada. Antes de ir al centro, sin embargo, ellas se detuvieron en el Hotel Europejski, para averiguar si Henryk y Marek querían unírseles.

Dirigiéndose al recepcionista, Lilly pidió ser conectada con la habitación de Henryk. Para su gran sorpresa, el recepcionista le dijo que los tres jóvenes habían dejado el hotel temprano en la mañana.

«¿Dejaron algún mensaje en absoluto? " preguntó Lilly, con decepción evidente en la voz.

«¿Su nombre es Lilly?» preguntó el empleado sosteniendo un sobre con el nombre Lilly escrito en él.

«Sí, esa soy yo, " replicó ella y el recepcionista le entregó el sobre.

Lilly caminó hacia Fela, quien estaba sentada cómodamente en el magnífico recibidor.

«Se fueron del hotel, pero nos dejaron una carta», Lilly le dijo a Fela.

Lilly se sentó junto a Fela, mientras que rompía el sobre y miraba a la carta que estaba escrita en una prolija y hermosa escritura.

Mi Querida Lilly,

Nuestra partida no fue una planeada. Lo siento, pero algo surgió y tuvimos que irnos.

Espero que no te enojes conmigo, ya que realmente me gustas y disfruté mucho tu compañía.

Marek también disfrutó la compañía de Fela y pregunta si ella le escribiría a él a la siguiente dirección.

(Él incluyó su nombre completo y dirección).

Me gustaría mucho encontrarte otra vez, ya sea en Cracovia o en Wloszczowa. Por favor escríbeme a la dirección que incluí al tope de la carta.

Con grandes abrazos y muchos besos,

Tuyo, Henryk

"Ahora solo somos nosotras dos. ¿Iremos a una película o a un restaurant? Tal vez encontrarás a alguien más», Fela incitó a Lilly.

«Lo que tú quieras está bien para mí», replicó Lilly.

Repentinamente Lilly se recordó a sí misma que había planeado visitar a su tía y tío. «Oh mi Dios», se dijo a sí misma.

«¿Vendrías conmigo a visitar a mi tía y tío? Debo ir y verlos. Después podemos ir a un restaurante «estilo hippie». Podemos caminar hasta allí ya que no está lejos de la calle Ogrodowa.

Ellas conversaron todo el camino.

Fela expresó su opinión y dijo que los chicos sabían desde el principio que se irían esa mañana, y se aprovecharon de su inocencia.

Lilly por otro lado, pensaba que algo realmente había sucedido, porque si ellos fueran mequetrefes, no habrían dejado una carta de disculpa junto con sus direcciones.

Mientras estaban discutiendo, llegaron a la calle Orgodowa.

Cesia abrazó a Lilly y le besó ambas mejillas.

Jerzy, quien estaba agitado por ver a Lilly, la abrazó, mientras Moses fue hacia ella y le dijo un cumplido sobre su apariencia.

«Superstar», repitió él varias veces. Fela fue bienvenida muy cálidamente.

Ellas se sentaron en el magnífico salón mientras un sirviente les sirvió el té con crujientes, deliciosas galletitas.

«¿Han oído algo de Adam?» inquirió Lilly.

«Sí, él llama a menudo. Se reúne con David, quien viene una vea a la semana a Brest, y pasan tiempo juntos. Él trabaja muy duro, especializándose en cirugía y ya realiza cirugías menores solo», respondió Moses.

Fela se sentó y observe esta típica familia polaca. Cuan diferentes eran de la manera en que los judíos eran descriptos en la prensa antisemita, como caricaturas con sombreros negros, narices largas, taimados y malvados.

Muchos pensamientos pasaron por su mente.

Ella quería decirles cuan equivocada estaba la prensa, preguntarles el significado de todo este odio y disculparse con ellos y explicar que no todos los polacos eran malos.

En el último minuto ella se detuvo a sí misma y decidió no decir nada para no insultar a las personas que la habían recibido tan cálidamente, la familia de su mejor amiga Lilly, a quien ella tanto apreciaba y amaba.

Cesia insistió que Lilly y Fela se quedaran a cenar. Todas las súplicas de Lilly y sus amenazas de no volver nunca no convencieron a Cesia de lo contrario.

Esa noche durante la cena, Lilly contó todo sobre su viaje a Turquía, sobre la maravillosa tía Izabellay sobre las deliciosas comidas que había comido en varios restaurantes.

El tema que le interesó más a Moses fue la libertad de religión y las modernas y avanzadas leyes en Turquía.

Él formuló muchas preguntas; siendo un hombre de negocios, su mente estaba ocupada pensando en el futuro.

Antes de irse, tía Cesia les dio a Lilly y Fela chalinas de seda de París. Moses llamó a su chófer privado, quien vivía en uno de los edificios de Moses, para llevarlas a la casa de Fela.

La mañana siguiente, Lilly decidió regresar a casa. Fela la acompañó a la estación de tren. Antes que partieran, Fela le dio a Lilly un sobre sellado y le pidió que no lo abriera hasta que el tren estuviera bien entrado en su ruta.

Lilly no pudo esperar y tan pronto como se ubicó en su asiento ella abrió el sobre. Dentro había un portarretrato de Fela y del lado de atrás había una dedicatoria manuscrita.

Para mi querida Lilly,

Cuando estés entre gente sigue sonriendo,

Y llora sólo cuando estés oculta.

Toma tu baile con soltura y con calma,

Y considera al resto de tu vida con gran orgullo.

Lilly besó la fotografía y continuó mirándola por un largo tiempo antes de ponerla de regreso en el sobre y colocándolo en su libro de bolsillo.