El Álbum de Lilly Cambiando de Curso
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Cambiando de Curso

Lilly muy rápidamente regresó a su rutina diaria. la amistad que se había desarrollado entre ellas y su tía Izabellacontinuó, si bien era a través del intercambio de cartas. Lilly le contaba a su tía todo lo que sucedía en su vida.

A mi muy querida tía,

Hoy compré un álbum en el cual planeo poner todas las fotos desde mi niñez. por supuesto que también añadiré las fotos que voy a tomar con la cámara que me has dado de obsequio.

La conversación que tuvimos cambió mi vida. Trataré de ser aceptada en una escuela de actuación en Lodz. Ese es mi sueño y mi nuevo objetivo en la vida. Siempre sueño con actuar en roles cómicos en obras.

En casa todo está bien. Tenemos una carta de tu hermano Lazer en Texas, la cual hizo a mi madre muy feliz. Desde que llegué a casa, constantemente pienso en las deliciosas comidas que comimos en tu casa, especialmente la sopa de pollo con kneidlach que hizo mi madre.

Lolek está molesto conmigo porque me fui sin decirle. Lo encontré en la calle y ni siquiera se detuvo a hablarme. Por mi parte, déjalo que esté molesto conmigo.

Mi querida tiíta, realmente deseo que vinieras a visitarnos. Cederé mi habitación para ti.

Abrazándote muy fuerte,

Tu

Lillka

Desde que regresaran de Turquía, Lilly había mostrado un gran cambio.

Aunque había madurado mucho emocionalmente, su naturaleza divertida y despreocupada, tan profundamente enraizada en ella, no la había dejado.

Ella sabía cómo distinguir entre lo que era importante y lo que no, y lidiaba con los asuntos importantes con gran seriedad.

Un día ella decidió ir a Varsovia y Lodz sola en búsqueda de una escuela de drama. Mientras estuviera en Lodz ella se quedaría en lo de su tía Cesia. También le daría una oportunidad de visitar a su hermano mayor, David.

Lilly amaba verse mayor de lo que realmente era, así que se vestía en los últimos estilos que había visto en las revistas de modas extranjeras. Ellas de hecho la hacían ver más madura.

Para su viaje a Varsovia, ella lució una larga falda negra ajustada, una camisa de seda blanca con un cuello de encaje, un ancho cinturón marrón de cuero con una gran hebilla, una chaqueta corta a cuadros con botones grandes y brillantes botas marrones de cuero con tacones bajos. En la cabeza llevaba su gorro tejido.

Se subió al autobús que iba directamente desde Wloszczowa a Lodz, donde ella planeaba encontrar a su tía Berta y tío Herman.

Cuando llegó a Lodz ya era de tarde. Lilly esperó en la parada de autobús a que la recogiera su tío Herman. Cuando ella vio que él no estaba allí todavía, fue a un café cercano, se sentó a una mesa y ordenó té y una porción de pastel.

Mientras estaba bebiendo su té, un hombre vestido en un lindo traje, con un periódico doblado bajo el brazo, se acercó a su mesa y amablemente preguntó, «¿Puedo sentarme con usted?

» Lilly lo miró y asintió. Él se sentó enfrente de ella y abrió su periódico.

Ella lo estudió y decidió que él se veía de unos sesenta años.

A pesar de estar vestido a la moda, su edad se evidenciaba y ella decidió que él era de la edad de su padre.

Sin levantar la vista de su diario, él repentinamente preguntó «¿De dónde acaba de venir?»

Sin dudar Lilly replicó «¿Por qué le interesa tanto saberlo?»

«Madame, ¿por qué se molesta tanto? Veo ante mí a una hermosa mujer, sentada sola, vestida a la moda, así que trato de conquistarla. ¿Es eso ilegal en este país?» comentó el hombre.

«¿Sabe usted cuantos años tengo? le preguntó al hombre.

«¿Qué diferencia hace la edad? Vivimos en una nueva era. Polonia se está convirtiendo más como París, Londres o Roma. Somos más modernos y no nos preocupamos a nosotros mismos con la edad», respondió el hombre.

«Soy una menor, apenas dieciséis», mintió Lilly, restando un año de su edad.

Escuchando las palabras de Lilly, el hombre fue inundado por el pánico. Se levantó y se apresuró a salir del café a la calle donde desapareció entre los transeúntes. Lilly sonrió para sí misma con gran satisfacción y pensó, «Al menos di la impresión correcta con mi atuendo.»

El tío Herman finalmente llegó y se detuvo en frente de la parada de autobús.

Comenzó a mirar alrededor, pero no pudo encontrar a Lilly.

Ella, sin embargo, lo vio y comenzó a correr hacia él agitando las manos para que él la notara y no se fuera sin ella.

Camino a casa, Lilly le dijo sobre el pobre hombre que quería cautivarla y cómo él repentinamente había huido. Ambos se rieron un buen rato.

Al día siguiente, Berta acompañó a Lilly a Państwowa Wyższa Szkoła Teatralna, la academia de artes. Ella estaba tan ansiosa por ir allí; su sueño era actuar. Su sueño era que se convirtiera en realidad.

Sin embargo, muy rápidamente este sueño fue destrozado. Le informaron que la escuela sólo estaba en su fase de apertura y que no tenían personal de enseñanza permanente todavía. En ese momento, ellos no estaban aceptando estudiantes y probablemente no abriría ese año en absoluto.

Lilly dejó la escuela en lágrimas, muy decepcionada.

Ella permaneció otra noche en Lodz pasando su tiempo con sus primos y rememorando con Berta sobre su viaje a Turquía.

Ella pasó una agradable noche con su tío Herman quien le dijo, por la enésima vez, cómo él había sido convocado a Wloszczowa para supervisar su nacimiento, y cómo él se convirtió en mesero cuando tuvo que servir a los invitados que habían llegado para la recepción de celebración por su nacimiento.

tía Berta y su esposo Herman eran ambos dentistas y tenían una clínica privada en la planta baja del edificio en el que vivían.

Dado que estaban muy ocupados, ninguno de ellos tenía tiempo para acompañar a Lilly la mañana siguiente a la estación de tren.

Ella tuvo que ir sola en un taxi que ordenó Herman; él incluso pagó por anticipado la tarifa.

Había un tren dos veces por día desde Lodz a Varsovia. Afortunadamente para Lilly, ella no tuvo que esperar mucho antes de escuchar el sonido delalocomotora mientras entraba en la estación.

Ella abordó el tren y se sentó en la ventana de su compartimiento, ya que quería fotografiar el paisaje en movimiento. Dado que esta era su primera experiencia con una cámara, ella no se dio cuenta que si uno toma fotografías en movimiento, las fotos saldrían borrosas.

Mientras Lilly salía de la estación en Varsovia, ella se sintió muy orgullosa de sí misma.

Los hombres en todos lados giraban sus cabezas y la miraban mientras ella los pasaba.

Hubo incluso quien le guiñó un ojo o le hicieron comentarios o halagos.

Ella caminaba confiadamente por la calle, con su cabeza en alto tal como su tía Izabella, quien era su modelo a seguir.

Mientras más se acercaba a la calle Ogrodowa, donde Moses y Cesia vivían, ella vio una anciana vendiendo flores.

Eligió un ramo de rosas, pagó por ellas y continuó su camino.

Subió las escaleras al apartamento y tocó el timbre.

Después de un largo momento se abrió la puerta y Moses estuvo en frente de ella, su cabello revuelto y la cara roja.

«¿Dónde están Cesia y Jerzy?» preguntó ella mientras entraba y ponía las rosas en un florero que estaba sobre la mesa.

«Jerzy está en la casa de un amigo y Cesia está tomando una siesta», respondió él.

Lilly rio ante la vista de las arrugadas ropas y camisa desabotonada de él.

Ella fue a la habitación de Jerzy y se acostó en la cama para descansar. Un poco más tarde, Cesia salió de su habitación, toda vestida y usando mucho maquillaje.

«Ven, mi querida», dijo. «Vamos y demos un paseo en la ciudad.»

Ellas salieron del departamento y comenzaron a caminar hacia el Parque Saski.

En el camino, se suponía que ellas recogieran a Jerzy y su amigo, quien vivía en la calle Chlodna.

Cesia sugirió que pasaran por algo la calle Krochmalna, la cual estaba habitada mayormente por judíos pero también infestada con ladrones y prostitutas.

Mientras caminaban, decidieron ir al parque primero y recoger a Jerzy en el camino de regreso.

«Él estaría aburrido con nuestra compañía. Démosles más tiempo para jugar juntos», dijo Cesia.

En la entrada al Parque Saski había una gran fuente con bancos a lo largo de éste. Ellas se sentaron en un banco de cara a la fuente. La cual las salpicó cuando alcanzó el punto más alto...

"Tiíta, sabes que cuando yo era una niñita, mi madre solía cantarme una canción que he recordado de repente. Iba más o menos así.»

Cerca de la fuente en el Parque Saski,

Un muchacho y una chica estaban prendidos mutuamente en lo oscuro.

No era culpa de ellos, tal como con Lillia

Excepto que su nombre era Cecilia.

Sus enormes manos alrededor de ella él envolvió,

Le robó un beso y ella su reloj con la correa de cuero.

"Conozco la canción y sigue y sigue, cada estrofa contando un diferente episodio», dijo Cesia mientras se reía.

Ella entonces se puso más solemne mientras continuó hablando.

«Dime mi querida Lilly, ¿Cuáles son tus planes para tu futuro? Estoy segura que tienes algunos. Tu madre me llamó hace unos días atrás y me dijo que quieres ir a la escuela de drama y convertirte en actriz. ¿Hablas en serio al respecto? ¿Realmente sabes lo que quieres hacer?»

Lilly estaba intimidada por tan chocantes preguntas y un poco sorprendida. Sin embargo, ella rápidamente recuperó su compostura y le respondió muy enfáticamente.

«Sí, me gustaría estudiar drama y convertirme en actriz.

El teatro me atrae mucho. Mi problema es la espantosa ubicación y situación en la cual me encuentro a mí misma.

Mis padres han elegido vivir en el pueblo de Wloszczowa, la cual está rodeada por aldeas llenas de granjeros y criadores de cerdos.

No tendría opción, sino casarme con un granjero y tener diez hijos.

Él volvería a casa ebrio todas las noches, y en vez de darme un beso en la mejilla plantaría su puño en mi mejilla, porque eso es a lo que está acostumbrado a hacer.

Yo tendré que quedarme todo el día y cocinar intestinos de cerdos rellenos con patatas y grasa para él. »

"Oh, cómo exageras. ¿Quién dice que te casarás con un granjero polaco? ¿De dónde sacas estas ideas?» remarcó Cesia.

«Bueno, ok, no un granjero polaco», retrucó Lilly.

«Entonces me casaré con un estudiante yeshiva con barba y rizos laterales, un gran sombrero negó y tendré diez hijos con él.

Él se sentará en su sala todo el día orando y estudiando, hablándome en yidis, el cual no entiendo, mientras le cocino gefilte fish, el cual odio. "

Cesia se doblaba de risa. «Veo por qué quieres estudiar actuación. Realmente eres muy graciosa», remarcó ella.

Lilly sacó su cámara del bolso.

«Tiíta, por favor posa para mí para que pueda tomar tu fotografía», pidió Lilly a Cesia mientras ella daba un paso atrás para obtener el ángulo deseado.

Cesia incline su sombrero negro a un lado y posó lista para ser fotografiada.

"Tiíta, por favor levanta tu vestido para que tus muslos sean visibles. Luce un poco vulgar y sexy», demandó Lilly.

Cesia tiró de su vestido hacia abajo para cubrir completamente sus piernas.

Ella reprendió a Lilly y dijo, «¿Qué sucede contigo? Me estás avergonzando. No soy una modelo joven. Toma la foto ya. La gente está mirándome como si yo fuera una celebridad o algo.»

Lilly fotografió a Cesia desde todos los diferentes ángulos.

Cesia se sentó en un banco y Lilly se sentó a su lado y dijo, «Tiíta, ¿te gustaría que yo agregara otra estrofa a la canción que cantamos? ¿Será sobre tía Cesia quien se sentó cerca de la fuente en la tarde totalmente desnuda, mientras la multitud alrededor aplaudía con sus manos?»

«¿Así que ahora te has convertido en una poetisa, también? Ya nos hemos sentado aquí suficiente. Es hora de mover nuestros huesos un poco.»

Lilly sostuvo la mano de Cesia como una niñita que quería estar cerca de su madre. Caminaron por los caminos del parque, pasando incontables parejas jóvenes que estaban sentadas y abrazándose mutuamente mientras sólo miraban al cielo.