El Obsequio #2
«Vendremos a casa más tarde, a la tarde», les dijo a las hermanas.
Mientras salían de la casa, un carruaje estaba viniendo por la calle. Izabellala levantó la mano y el carruaje se detuvo para recogerlas.
«La Mezquita Azul», le dijo al conductor.
En el carruaje ellas se relajaron en los cómodos asientos, uno opuesto al otro.
Aunque Izabellatenía casi setenta años, ella demostraba mucho vigor y vitalidad.
Como escritora e investigadora ella había estado en contacto con diferentes culturas y personas interesantes y por ende tenía muchas historias que contar.
A un nivel personal ella había estado casada pero nunca había tenido hijos. Ella se ajustó a sí misma bastante bien a una vida de soltera, por falta de cualquier otra opción.
Mirando a Lilly con un rostro triste, ella dijo, «Lilka, no cometas el mismo error que yo. Encuentra a un joven y cásate y forma una familia. Al mismo tiempo no pierdas tu independencia y alcanza tus aspiraciones.»
«Tiíta, me encantaría ser como tú; independiente, con mis propias opiniones y no dependiendo de nadie», respondió Lilly.
«Estás equivocada. No hay nada bueno en mi vida. Estoy sola y vivo prudentemente de las lecciones privadas que doy, traducciones que hago, artículos que escribo para periódicos extranjeros y del dinero que he ahorrado. No es mucho pero me da un poco de seguridad financiera.»
Lily la miró a los ojos y dijo, «Todavía quiero ser como tú. Eres la mujer más progresiva que he conocido jamás. Dicho sea de paso, quería preguntarte antes, pero estaba intimidada, ¿por qué te cambiaste el nombre de Berta Friedberg a Izabella Grinevskaya? "
«¿Realmente piensas que alguien habría mirado mi trabajo si les hubiera enviado obras bajo el nombre Friedberg?» replicó Izabella.
«Tu padre era Abraham Shalom Friedberg; él no cambió su nombre y aun así se hizo muy famoso», respondió Lilly prontamente.
«Tú no lo sabes, pero nosotros sufríamos constantemente de hambre.
Padre apenas ganaba el sustento y tenía que trabajar en varios empleos a la vez.
Fue solo más tarde en su vida, después que sufrió de una enfermedad cardíaca y nos mudamos a Varsovia donde él consiguió el trabajo de editordel periódico Hazefira , que nuestra situación mejoró un poco.
Cuando él murió no teníamos dinero ni para sepultarlo», Izabellala le dijo a Lilly.
Lilly estaba estupefacta de escuchar lo que Izabellale contaba.
«¿No atendieron miles de personas a su funeral? ¿No hay un monumento dos metros de alto hecho de un costoso mármol sobre su tumba?»
«Estás cien por ciento correcta. Lo que tú no sabes es que todo vino de donaciones», respondió Izabella.
Ellas continuaron su viaje un poco más cuando Izabellaexclamó, «Oh, aquí estamos.»
Ella le pagó al conductor y salieron del carruaje y caminaron hacia la mezquita.
Lilly estaba encantada. La Mezquita Azul, o como era más comúnmente conocida la Mezquita del Sultán Ahmet, fue construida en 1609 en el centro de la ciudad de Constantinopla, justo enfrente de la famosa iglesia Hagia Sofía. La afamada iglesia más tarde se convirtió en una mezquita.
Antes de entrar a la mezquita ellas cubrieron sus cabezas con bufandas de seda y se quitaron los zapatos.
Caminaron bajo los muchos arcos y admiraron los azulejos pintados a mano que adornaban los muros así como los mosaicos de las ventanas, pintadas en muchos colores, a través de los cuales brillaban los rayos del sol.
«¿Por qué es llamada La Mezquita Azul?» preguntó Lilly.
"La razón es por los azulejos azules que cubren las paredes interiores, aunque se han desvanecido con el tiempo.
Aun así, las bellas pinturas a mano sobre ellas todavía son notables.
Dice la leyenda que el arquitecto que diseñó la gran mezquita recibió su instrucción del sultán, que no se fijara en gastos y construyera la mezquita más hermosa del mundo», explicó Izabella.
«Es enorme. Mira la altura de los arcos en los cuales reposan los domos. ¡Wow! Es inmensa», exclamó Lilly con entusiasmo.
Lilly continuó caminando, mirando hacia arriba y absorbiendo todo a su alrededor.
Se maravillaba de los bellos vidrios metalizados multicolores que iluminaban el interior de la mezquita, las lámparas de aceite que colgaban, los versos del Corán escritos en caligrafía especial que embellecía los muros.
Después de un rato, Izabellale susurró que salieran.
«¿Qué hacemos ahora Tiíta?» preguntó Lilly en una voz aniñada, mientras sostenía la mano de Izabella.
«Lo que tú quieras», replicó Izabella. «Sólo dímelo. Realmente no tenemos razón para ir a casa, además de para escuchar los gemidos de Ida y Berta. Podemos ir a un parque cercano y luego continuar al centro de la ciudad donde hay muchos negocios y cafés.»
Mientras iban caminando por el parque, el cielo comenzó a tornarse gris y parecía como si en cualquier momento comenzaría a llover. Ellas aceleraron corrieron para intentar encontrar refugio en uno de los cafés.
"Lilly, deberías saber que la gente Turca del pasado, especialmente las mujeres, no lucían como se ven hoy», comenzó a explicar Izabella.
«Bajo el mandato del sultán, los hombres tenían permitido casarse con más de una esposa y ellas siempre caminaban dos pasos detrás de sus esposos.
Los hombres tenían que usar turbantes rojos mientras que las mujeres tenían que tener sus rostros cubiertos con un velo.
Las leyes eran diferentes de lo que son hoy.
Desde que Kemal fue electo, todo ha cambiado.
Turquía se ha movido más cerca de Occidente, con más apertura y tolerancia.
Mucha gente, especialmente judíos huyendo de países europeos por el levantamiento del antisemitismo, han venido a Turquía. »
Lily escuchaba atentamente a todo lo que Izabellale contaba. Mientras ellas hablaban una fina lluvia comenzó a caer.
«Ven, vamos a este restaurante, se ve realmente acogedor», sugirió Izabella, tomando a Lilly de una manga.
Después que se hubieron acomodado y ordenado té negro dulce, Lilly comenzó a hablar.
«Tiíta», comenzó, «¿sabes que mi padre Wolf, estuvo en la cárcel?
¿Sabes que mi hermano David apenas fue aceptado en la universidad y debe sentarse en los bancos del fondo de la clase reservados para los judíos «proscriptos»?
¿Sabes que el hijo adoptado de Cesia tuvo que ir a estudiar a la universidad en Italia porque hay numerosas cláusulas para los judíos en Polonia?
¿Sabes que yo fui a una escuela que tenía clases separadas para judíos y católicos?
No continuaré diciéndote sobre los asesinatos, matanzas y la quema de negocios judíos.
Por otro lado, es mi país, es donde nací, donde mis padres nacieron, mi abuelo y mi bisabuelo nacieron.
Para bien o mal, es mi idioma, mi cultura, y creo que los tiempos cambiarán y las cosas mejorarán.
Sólo mira a lo que está sucediendo en Turquía hoy. ¿No es un buen ejemplo?»
«No crees que el tiempo ha llegado para que los judíos tengan su propio estado en línea con la idea sionista de Herzl y los asentamientos de los Británicos?» preguntó Izabella. «Mira lo que les sucedió a los Armenios», añadió.
En esta encrucijada de la conversación, Izabellabajó la voz casi hasta un susurro, que Lilly fue forzada a acercarse para poder escuchar lo que ella estaba diciendo.