El acecho 15 #2
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15 #2

Mis amigos me esperan mientras yo miro a ver si llega Nash.

Omar se muestra indiferente. Adi está nerviosa.

Zayn... no estoy segura. Sus ojos van hacia todas partes, buscando a Nash, o a cualquiera que no debería vernos juntos.

Pero no ha puesto ninguna objeción a que viniese, y él ha sido quien ha tenido el contacto más reciente con Nash.

¿Y yo? Bueno, yo tengo mariposas en el estómago y lo único que realmente quiero es que esta noche vaya bien.

Dos polis pasan por delante de nosotros.

Uno se dirige al interior y el otro se queda por la entrada.

Estoy segura de que también hay un agente del FBI en el vestíbulo, observando a cada grupo.

Todo el mundo se está portando muy bien, nadie va solo o en pareja.

Hay muchos disfrazados, pero se les pide que se quiten las máscaras en cuanto entran.

Hemos escuchado los consejos del FBI.

Las paredes del cine están cubiertas de pósteres de Scream , máscaras de Ghostface y cuchillos de plástico. Una exposición de asesinos en serie clásicos de culto se extiende por toda la pared más grande.

—La razón por la que estos actos no se han cancelado es para que puedan coger al asesino —explico mientras miro a través de las grandes puertas acristaladas al agente que se pasea por el vestíbulo y murmura algo a quien sea que lo escuche en su oído.

—Cebo humano. Guay —suelta Omar—. ¿Crees que aparecerá?

—¿Nash o el asesino? —pregunta Adi.

La miro de reojo y ella me sonríe burlona.

—No, no creo que sea el asesino, Pen.

—No sabía que aún te importara, Adi.

Todos damos un bote al oír la voz de Nash.

—¡Emm, hola! —exclama ella, y las mejillas se le enrojecen.

Me giro.

—Has venido.

—Me acordaba del camino —responde Nash, y me mira a los ojos.

—Bien —dice Zayn, y corta la ligera tensión en el ambiente—. ¿Entramos? Ghostface no espera a nadie.

—Claro —contesto.

Cuando estamos atravesando el vestíbulo, el agente del FBI pone cara de sorpresa. Murmura algo como para sí.

Nash alza una ceja.

—Qué sutil.

No estoy segura de si la sorpresa ha sido por Nash o por mí.

—Pasa de todos —le digo.

—¿De todos?

Con un guiño de dolor, lo empujo hacia la sala seis. Solo quedan unas pocas personas en el vestíbulo comprando palomitas, enormes vasos de refrescos y caramelos, pero, aun así, nos miran.

Hace casi un año que no ven a Nash con nosotros.

—¿Quieres palomitas? —pregunta Nash.

—Ellos compran las chuches y nosotros buscamos los asientos.

Me corta el paso con el brazo cuando intento entrar para buscar nuestros asientos. Las luces están atenuadas, pero no apagadas. El tráiler de alguna nueva película de suspense ocupa la pantalla.

—¿Me estás metiendo aquí a toda prisa para que no me vean?

—No.

—Vamos, se trata de eso exactamente.

—Nash, no somos invisibles. De hecho, toda la sala nos está mirando ahora.

Alza la vista y, lentamente, vuelve a mirarme a mí.

—¿Quieres que me vaya?

—Se les pasará en un minuto —digo, y empiezo a bajar hacia nuestra fila. Mucha gente se ha vuelto a poner la máscara.

—¿Y si alguno de ellos se lo cuenta a tu padre?

—No sé por qué van a hacerlo. Aquí están nuestros asientos.

Lo llevo hasta el final, donde tenemos cinco asientos junto a la pared. Localidades de mierda, pero reservamos tarde y es lo que hay.

Nash se sienta a mi lado, y fingimos estar muy interesados en el nuevo tráiler de la última película de una franquicia de terror.

Delante de nosotros hay un grupo de personas disfrazadas de la Parca.

A su lado están Mae y sus amigas. Ninguna se ha disfrazado, pero tampoco tuvieron tiempo de comprarse los trajes de animadoras antes de que yo descubriera un cadáver.

Mucha gente se vuelve para mirarnos a Nash y a mí. Nadie levanta un móvil para hacer una foto, así que supongo que estamos bien. Mae nos sonríe, la única en hacerlo.

—¿Alguna vez te has sentido como una atracción del zoo? —pregunta Nash.

—En este momento.

Dos minutos después, por suerte, llegan las palomitas con mis amigos. Eso nos da algo que hacer. Zayn se sienta al otro lado de Nash.

Hablan de naderías, y su charla fluye de forma más natural que la de Nash y yo. Pero por la forma en que Nash se frota las manos, veo que no está totalmente cómodo con Zayn. Pero cómo va a estarlo, si sospecha que fue Zayn el que le envió a la poli.

No sé si han hablado de eso. Zayn se muestra reservado conmigo, y Nash ya no confía en mí.

Ninguno de los dos me está explicando gran cosa.

La peli empieza y nos pasamos los primeros cuarenta y cinco minutos enfrascados en Scream .

Por fin me estoy relajando, porque Nash se ha reclinado en su asiento y compartimos un reposabrazos. Estoy a punto de hacerle algún comentario ocurrente sobre la peli, cuando algo me llama la atención.

Al principio creo que es una persona que se levanta para ir al aseo o a comprar más chuches... pero viene como de detrás de la pantalla y se va por la salida de emergencia.

Cojo a Nash de la muñeca.

—Alguien acaba de salir por la puerta de emergencia.

Él se acerca más a mí.

—¿Qué?

Le repito lo que he visto, y él me mira como si me hubiera salido otra cabeza. Vale, no es exactamente una noticia que vaya a cambiar el mundo.

—Con una máscara puesta... —remarco.

—Mira alrededor, Penny. Casi todo el mundo lleva una máscara.

Cierto. Me hundo más en el asiento, vuelvo a mirar la pantalla y sacudo la cabeza. Soy una idiota suspicaz. Y avergonzada. Por suerte, esto está oscuro, porque si no, Nash hubiera visto mis mejillas ardientes.

Un minuto después, Nash sigue viendo la película, y me alegro de que sea una que he visto como cien veces antes, porque no le estoy prestando ninguna atención.

Tengo la cabeza llena de asesinatos, cadáveres, Nash, el novio que es como un doble de Jackson y ansiedad por lo que pueda haber hecho Zayn. Si mantengo unas cuantas conversaciones sinceras, quizá sea capaz de aclararme.

O si hiciera lo correcto y les contara todo a los federales, quizá podrían aclararme ellos.

Cuando aparecen los créditos, las luces se encienden con sutileza.

Nash y Zayn están charlando sobre el número de veces que han visto la película. Todos los años, tenemos una maratón de la franquicia de Scream , entre otras pelis de terror, pero este es el primero que hemos podido venir todos al cine a verla. Me alegro mucho de que Nash también esté aquí.