El abismo Turquesa Capitulo 2 #2
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Capitulo 2 #2

Mientras tanto, Camila permaneció en casa.

Se despertó con calma, tomó un pan con palta y preparó un té con salvia, una extraña hoja que crecía en el valle cercano.

Sin electricidad y sin sonidos habituales de la mañana, la quietud se volvía casi opresiva.

Alimentó a Nala y a Oso, y decidió encender la radio solar que tenía ligeramente cargada, con la esperanza de escuchar alguna noticia local que explicara lo que estaba sucediendo.

Para su sorpresa, la voz del locutor sonaba agitada y nerviosa. Camila se inclinó hacia el aparato, tratando de captar cada palabra:

—¡Atención! —exclamó la voz del locutor, casi con pánico—. Aquí Radio Altura Continental. Se reporta desesperación total en todos los bordes costeros. El mar ha experimentado una crecida anormal, un fenómeno que no solo afecta a Chile, sino que se está registrando a nivel continental.

Los científicos están desconcertados. No hay una explicación clara: algunos hablan del descongelamiento acelerado de icebergs, mientras que otros alertan sobre fenómenos desconocidos desde las profundidades oceánicas, capaces de levantar el agua con fuerza imparable.

Hasta ahora, ningún registro histórico documenta un evento de esta magnitud.

—Es una situación crítica —continuó la voz, con respiración agitada—.

Las alertas se han extendido a todas las autoridades costeras.

Se recomienda a la población evacuar inmediatamente las zonas bajas y los bordes del mar.

No hay tiempo que perder: olas inesperadas, corrientes repentinas y el riesgo de inundaciones graves están poniendo en peligro a millones de personas.

—Repetimos —insistió el locutor—: no se trata de un fenómeno local. Desde el norte hasta el sur del continente, comunidades enteras están siendo afectadas. Las autoridades marítimas aún no tienen control sobre la situación. Se aconseja mantener la calma, pero prepararse para lo peor.

El locutor hizo una pausa, respirando con dificultad, y añadió con voz aún más sombría:

—Nunca antes en la historia moderna habíamos presenciado algo así. El mar está reclamando su espacio, y su fuerza es impredecible. A todos los oyentes, repito: evacúen las zonas costeras y busquen refugio en lugares elevados. Este es un llamado urgente… el tiempo corre y cada minuto cuenta.

Camila sintió un escalofrío recorrer su espalda. Recordó la libreta turquesa, aquella profecía sobre el mar que “dejaría de ser un espejo y se tornaría en juez”. Una sensación de urgencia y miedo la envolvió. Las olas que reclamaban lo perdido… ¿sería esto lo que su abuela había querido advertirle?

Con el corazón latiendo rápido, buscó su teléfono, pero no había señal.

Todo estaba inusual: silencio, oscuridad, una sensación de que el tiempo se había detenido.

La pequeña casa en el valle parecía ahora parte de un mundo en pausa, mientras afuera, el mar comenzaba a mostrar su nuevo rostro, implacable y antiguo.

La voz del locutor volvió a sonar, más grave y agitada que antes:

—Actualización de los informes desde el norte de Chile: en La Serena, los bordes costeros ya presentan inundaciones en sectores habitualmente seguros, con vehículos atrapados en calles bajas y evacuaciones de emergencia en curso.

Los hospitales informan que están atendiendo lesiones por caídas y accidentes relacionados con el agua, mientras los equipos de emergencia trabajan a máxima capacidad.

—En Coquimbo, las olas han alcanzado embarcaciones amarradas en el puerto, provocando daños materiales significativos y riesgo para los pescadores locales.

Se recomienda no acercarse al borde del mar bajo ninguna circunstancia, debido a corrientes imprevisibles que arrastran objetos pesados y ponen en peligro la vida de las personas.

—Más al sur, en Valparaíso y Viña del Mar, se reporta la inundación de calles y plazas cercanas al litoral.

Algunos sectores de viviendas bajas han quedado parcialmente sumergidos, y los servicios de electricidad y agua potable están siendo interrumpidos debido al ingreso de agua en subestaciones y redes de distribución.

—El fenómeno no se limita a la zona central: desde Arica hasta Puerto Montt, se han registrado alertas de evacuación y cierres temporales de carreteras costeras.

Los meteorólogos advierten que, aunque la crecida registrada hasta ahora es de 1,1 metros, las corrientes y el oleaje imprevisible podrían incrementar localmente los niveles de forma súbita, poniendo en riesgo la vida de quienes aún permanecen cerca del mar.

—Repetimos: la situación es crítica y única en la historia moderna de Chile.

Se insta a la población a seguir todas las indicaciones de las autoridades, evitar el contacto con el mar y mantenerse en lugares elevados hasta nuevo aviso.

Los equipos de emergencia están movilizados, pero la magnitud del evento supera cualquier planificación anterior.

La radio hizo una pausa breve, y el locutor continuo:

—Se nos reportan casos aislados de personas atrapadas en vehículos inundados en La Serena y Coquimbo.

Equipos de rescate trabajan con dificultad debido a la falta de luz y al estado impredecible del mar.

Por favor, no intenten acercarse ni ayudar sin asistencia profesional… su seguridad es lo primero.

—Este es un fenómeno de escala continental —finalizó—. No sabemos cuánto tiempo se mantendrán estos niveles, ni cómo evolucionará el mar en las próximas horas. Manténganse atentos a la radio y sigan estrictamente las instrucciones de evacuación.

El mensaje parecía repetirse una y otra vez... Los datos preliminares indicaban que la repentina alza había ocurrido a las 12:34 a.m.