Capítulo 17 #2
—¿Ya me contarás qué es lo que ocurrió en Italia? —pregunta mientras dobla sus pijamas y las pone en los cajones.
Sabía que esto no pasaría desapercibido.
—Hubo un incidente en Roma, pero ya está resuelto.
—Deja de mentir —me dice, encarándome, ya ha dejado de acomodar y ahora me mira con los brazos puestos en forma de jarra—. ¡Melek dijo que casi te asesinan! ¿Qué ocurrió realmente?
—No te quiero involucrar, Melissa.
—¡Un comino eso! Estoy muy involucrada en tu vida como para que tú digas eso.
—Hay algo, sí, pero no quiero contarte.
—¿Por qué no? ¿Estás involucrado en cosas malas? ¿Drogas? ¿Armas? ¿Mafia? ¿Malversación de fondos?
Ella intenta tomar aire, pero luce furiosa.
—Te busqué en Google —cuenta de pronto—. Había varios artículos de ti sobre malversación de fondos.
Frunzo mi ceño.
—¿Qué demonios?
La castaña alza su ceja derecha, viéndome incrédula.
—En internet sale que has robado tanto dinero que por eso tienes la posición actual de uno de los diez hombres más ricos de Turquía. Cosa que ni sabía porque no luces de esa forma.
—Tengo dinero, sí, pero lo he obtenido a punta de trabajo y herencias familiares. ¡Yo no he robado nada! —Me enfurece que asuma algo de mí que no es.
—Eso no cree la prensa, ¡búscalo para que veas!
—No tengo nada que buscar, porque estoy siendo sincero.
—Pero no eres sincero con lo que ocurre en tu vida actualmente.
Me levanto de la cama, con el enojo recorriendo mis venas.
—Esas son noticias falsas, Melissa —le digo muy cerca de ella, bajando la voz y tratando de calmarme, porque sé que esas noticias vienen de esos tipos.
Quieren desprestigiar mi nombre, y eso sí que no.
He trabajado demasiado para que la gente conozca mi trabajo, como para que vengan a mancharlo con algo como robar.
—Dime qué ocurre, Akın —insiste.
Muerdo mis labios, porque quiero desahogarme con ella, pero al mismo tiempo, no quiero que sepa la verdad.
—¿No lo harás? ¿No confías en mí? —Veo como sus ojos se humedecen y sus mejillas se tiñen de rosado.
No, no hagas esto, Melissa.
No me gusta verla llorar. Menos por mí.
—Melis...
Ella niega meneando su cabeza. Se aleja y empieza a buscar su maleta de nuevo.
—Hey, no —corro a tomar sus manos—. ¿Qué haces?
—¿Para qué estar con alguien que no confía en ti? Yo te conté mi vida, lo más duro y triste, confié en ti, Akın.
—No hagas esto, no me dejes solo...
—¿Entonces qué quieres, Akın Bozkurt? —Grita con enojo, dándome un pequeño empujón sobre mi pecho.
—Te quiero a ti en mi vida, solo... ¡Joder! Estoy en problemas, ¿vale? —termino confesando, no quiero perderla por esto.
—¿Cómo en problemas?
—Hay unos hermanos que están detrás de mí para que haga un negocio con ellos, y yo no quiero.
—¿Y quiénes son?
—Son parte de la mafia turca, quieren llegar lejos a través de mí.
Ella abre sus ojos con asombro, intenta pensar lo que acabo de decirle.
—¿A tal punto...de...? —Insinúa con voz quebrada el hecho de que puedan asesinarme si no acepto.
—Sí, ellos quieren un acuerdo, sino le harán daño a mi familia o intentar matarme de nuevo. Han hecho tantas cosas...
Veo el miedo en sus ojos.
—En Italia nos persiguieron, y dispararon hacia el auto donde yo iba. Estuvieron muy cerca de...
Me callo, me pone ansioso volver a recordar eso.
—¡Ay, Akın! —exclama Melis, abrazándome con fuerza. Como si tuviera miedo de perderme. La abrazo como ella lo hace, porque tampoco quiero que se vaya de mi vida—. Es peligroso estar aquí.
—Pero es la única opción para que todo termine. Necesito hablar con ellos.
Melissa gimotea y sacude su cabeza.
—No, no te expongas así, estás loco.
—Tengo que hacerlo, hermosa. Pero todo estará bien... —Suspiro con preocupación—. No quiero preocuparte con esto, entiéndeme.
Ella posa su mano derecha sobre mi mejilla de ese mismo lado.
—No puedes llevar esto tú solo, aşkım. Estoy contigo, ¿O no?
Mis ojos se llenan de lágrimas, amo que ella sea tan considerada y me quiera bonito.
Finalmente tengo una compañera de vida que está conmigo en los buenos y malos momentos.
—Gracias por llegar a mi vida, güzelim —le digo de vuelta, abrazándola de nuevo, le doy varios besos en la coronilla de su cabeza—. Te quiero, te quiero mucho, cariño.
—Cada día me enamoro más de ti, Akın. Eres importante para mí, no quiero que nada te pase.
Por un lado, se siente un poco de alivio haberle contado, pero por otro, estoy preocupado porque ahora ella sabe de qué está en peligro también. Ya tiene mucho en su vida como para agregarle más pesar.
Melis me mira con interrogantes en sus ojos, estamos muy cerca, pero solo nos miramos, ninguno habla.
—Mientras estemos juntos... —comienza a decir.
—Estaremos bien —finalizo su oración.
Ella esboza una pequeña sonrisa en sus labios, acaricia mi nariz con la suya y luego me besa con ternura. Mantiene sus labios unidos a los míos por varios segundos, siento todas sus emociones en el beso. Mi mano atrapa su cintura, atrayéndola más a mi cuerpo, para sentir su calor.
Amo a esta mujer, estoy completamente enamorado de Melissa Deniz.
◆◆◆
Melissa se ha quedado en el hotel mientras yo voy a la empresa para tener una reunión con todos para que me den una actualización sobre lo que ha ocurrido allí en los meses que no estuve.
Además, le pedí a Conrad que agendara la reunión con los Erdem lo antes posible, que buscara la manera de contactarlos.
La mañana transcurrió con normalidad, con una reunión extensa y exhausta. Melek me ha dado varias miradas de que ya no soporta más estar allí, y tiene razón, llevamos cuatro horas de reunión y estoy cansado también.
Terminamos el encuentro, para continuar mañana, ya no soporto escuchar un número más.
Mi teléfono empieza a sonar cuando voy llegando a mi oficina, Melek entra conmigo, pero le digo que salga un momento porque hablaré por teléfono, que le aviso cuándo puede entrar.
Ella refunfuña, pero obedece y sale de la oficina.