Capítulo 11
CAPÍTULO
ONCE
RYDER
El Espectro: He ayudado a Mason a crearse una cuenta en Soul Finder.
Detective Marciano: ¿Por qué crees que me interesa? Sea quien sea Mason, cosa que no sé.
El Espectro: Es un amigo. Un buen amigo.
El Espectro: Está buscando novio. Ya sabes, uno que le regale un anillo, pero sin la parte de los bebés. No le gustan los niños, prefiere a los gatos.
El Espectro: Información irrelevante para ti, lo sé.
Detective Marciano: Que conste que lo has dicho tú.
El Espectro: Jo, me has contestado dos veces. ¿Te has levantado de buen humor o es que te hiciste una paja antes del desayuno? Eso mejora el humor, sin duda.
El Espectro: El caso es que Mason es ese tipo de chico para quien creamos Soul Finder, de los que buscan una media naranja para toda la vida. Estuvo interesado en Owen una vez, ¿sabes? A él tampoco le hizo caso, por si te sirve de consuelo.
El Espectro: El caso es que mejor no hables con mi amigo si no quieres llevarlo al altar.
Además, sería un poco raro. Ya sabes, tener que ir a vuestra boda y todo eso.
No sé cómo le sentaría a Mason tener un novio al que me haya follado.
Supongo que se lo tomaría mejor que Owen, pero no me quiero arriesgar.
Detective Marciano: Owen no es tu amigo, solo el alma gemela de tu mejor amigo.
El Espectro: Y el chico por el que pierdes el culo. Sé quién es Owen, pero gracias por la aclaración.
Detective Marciano: No sé por qué cojones me molesto en hablar contigo.
El Espectro: Lo dices como si me hablaras a menudo. Al principio hablabas un montón, ¿recuerdas? Tengo impresas nuestras conversaciones sobre DC y pegadas a la pared, solo como recordatorio de que puedes ser un buen tío, y muy culto para los temas que me interesan.
El Espectro: Pero dejaste de hacerlo cuando supiste que yo era el mismo tipo con el que te habías enrollado en el Galaxy. ¿Lo recuerdas?
El Espectro: Nunca me dijiste lo que pensaste cuando cumplimos el mínimo de conversaciones que requiere la app y nos enviamos fotos.
El Espectro: Dime, ¿qué pensaste?
El Espectro: Vamos, mójate.
El Espectro: Sé que me estás leyendo.
Detective Marciano: Deberías entender que el silencio es un idioma en sí mismo.
El Espectro: Y eso significa algo malísimo, intuyo. Así que supongo que pensaste que no valía la pena hablar conmigo o algo así después de saber que era el tipo con el que habías follado. ¿Lo pensaste antes o después de saber que era el mejor amigo de Levi o eso no tuvo nada que ver?
El Espectro: ¿Quieres saber qué pensé yo?
Detective Marciano: No especialmente.
El Espectro: En realidad, no pensé más que en lo buenos que habían sido los polvos que habíamos echado. Y que si Soul Finder servía para algo, ahora que te conocía un poquito más los polvos serían incluso mejores.
Detective Marciano: No me digas.
El Espectro: El sexo mejora cuanta más química hay. Eso lo sabe todo el mundo.
Detective Marciano: ¿Fue mejor?
Detective Marciano: El sexo, digo.
El Espectro: Dímelo tú. ¿Lo fue?
El Espectro: Vale, ha vuelto el James silencioso.
El Espectro: Dime al menos por qué dejaste de hablarme. ¿Fue porque te enteraste de que era el amigo de Levi? ¿Porque era administrador?
El Espectro: Cobarde.
El Espectro: Vale, te lo diré yo.
El Espectro: Dejaste de hablarme porque te deslumbré. Soy increíble tras una pantalla, pero en la vida real soy lo más. Y el sexo conmigo da vértigo, lo sé. Soy la hostia de bueno.
El Espectro: Encontraste a alguien que podía competir con tu amorcito y te acojonaste.
Detective Marciano: Ja, ja. Tienes una imaginación de la hostia.
El Espectro: Ríete, pero es la verdad. Hay vida más allá de Owen Langston. Siento haber sido yo quien te abriera los ojos. Y todo lo demás, ya sabes.
Detective Marciano: Que te den, Ryder.
El Espectro: Cuando quieras.
Detective Marciano: Nunca he dejado de hablarte ni de leerte, solo bajé el ritmo. Y lo bajé por esto.
El Espectro: ¿Por esto?
Detective Marciano: Tú.
El Espectro: ¿Yo? ¿Qué cojones significa eso?
Detective Marciano: Entré a Soul Finder porque no es como el resto de apps donde te muestras como un escaparate para intentar atraer a los de fuera. No buscaba follar, sino todo lo demás.
Detective Marciano: Tú eras todo lo demás.
El Espectro: Hasta que dejé de serlo.
Detective Marciano: Sí, hasta que dejaste de serlo.
El Espectro: Vaya, gracias.
El Espectro: Mira, no voy a pedir perdón por follar contigo. Sinceramente, se te da mejor eso que hablar, la verdad.
Detective Marciano: Vaya, gracias.
El Espectro: Bueno, vale. ¿Empate?
Detective Marciano: Empate, supongo.