Epílogo extra
TIERRAS DE NORTHEM
Parte noreste del mar de Ofem
Ayaz Froid yacía sobre su cama.
Una gota cayó en la punta de su nariz.
Abrió los ojos azules mientras una mueca perezosa se dibujaba en su rostro helado. Se incorporó lentamente, sentándose sobre el hielo y observó una de las miles de estalactitas que colgaban del techo de sus aposentos.
Extendió el brazo, cubierto de escarcha, hacia ella. Sus dedos rozaron la superficie con delicadeza, pero los retiró de inmediato al sentir un líquido en la yema del índice.
Su corazón de nieve dio un vuelco.
El hielo… se estaba derritiendo.