Domar a un cowboy (Silver Pines 1) Capítulo 28
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Capítulo 28

CeCe

Me quedo en la ducha más tiempo del que debería. Necesito unos minutos lejos de su rostro para pensar con claridad.

Se suponía que esto sería solo sexo, pero no puedo sacarme a Nash de la cabeza.

Y no me refiero solo al sexo (que ha dejado mis expectativas por las nubes para el resto de mi vida), sino a él.

Sus ojos, la forma desinteresada en que ayuda a mi familia, a mis padres.

El aspecto que tenía mientras se movía con fluidez y en calzoncillos por mi cocina.

Cómo encajaba en mi cabaña a pesar de ser demasiado pequeña para él.

Ver cómo utilizaba mi elegante y refinada cafetera europea fue probablemente lo más masculino que he visto en la vida.

Dejo que se termine el agua caliente y luego me siento fatal porque seguro que Nash querrá ducharse antes de irse.

Salgo del baño y deambulo por mi casa, pero ya no está. Ni siquiera sé dónde está mi teléfono. Tengo recuerdos vagos de anoche, desde que llegó Nash hasta que abrí los ojos esta mañana, y es como si ahora volviera de golpe a la realidad.

Encuentro mi teléfono en la mesita del salón y lo cojo. Tengo un mensaje de Nash en el que me explica que se fue para evitar que Wade se pasara por allí y varias de mis amigas. Le echo un vistazo a nuestro chat grupal porque hay muchísimos mensajes.

Ginger : Mi madre me ha dicho que tu madre le ha dicho que Andrew ha estado esta noche en la ciudad.

Liv : ¿Y no nos lo has contado?

Ginger : También me ha dicho que cierto jefe sexy le dio una paliza fuera de la cafetería.

Liv : ¡Guau!

Ginger : Sip. Resoplaba como un cavernícola, o eso dicen, y le dio a Andrew más de un puñetazo en la cara. ¡Dios, habría dado cualquier cosa por verlo!

Liv : ¿Por qué me parece extremadamente sexy ?

Ginger : ¿A que sí? Hacía mucho que no veía a los chicos Ashby darle una buena paliza a alguien.

Liv : CeCe , dime que se quitó la camisa para tener más movilidad.

Ginger : Seguro que solo estaba siendo amable. Probablemente lo hizo porque la considera una empleada más. Ni más ni menos. 🙄

Liv : Totalmente. Seguro que no tiene nada que ver con la forma en que la mira, como si llevara meses en ayunas y CeCe fuera su próxima comida.

Ginger : O con el modo en que aparece convenientemente en nuestra mesa cada vez que un hombre se acerca a CeCe cada puñetero domingo.

Liv : O con el hecho de que siempre ponga las canciones favoritas de CeCe , traiga a una chica que canta versiones de su cantante preferida y siempre nos guarde el reservado para que pueda vigilarla desde la barra.

Liv: Ilumínanos, CeCe . Si no respondes en treinta minutos, daremos por hecho que estás montando al vaquero.

Ginger : No responde. Ha pasado una hora. ¿Será que el cavernícola de su jefe la ha llevado a casa y le ha hecho una evaluación en toda regla?

Liv : Si por evaluación te refieres a que está valorando lo bien que recibe su polla, entonces espero que sí. Joder, te mereces una noche así, nena.

Ginger : Si te estás tirando al buenorro de tu jefe, queremos detalles. Tiene pinta de tener una polla enorme.

Liv : ¡Joder, sí! Dios, puede que nunca vuelva a mirar a Nashby de la misma manera. Jajaja.

Ginger : Buenos días, CeCe . ¿Estás viva? ¿El vaquero cañón de tu jefe te ha follado hasta la muerte?

Yo: Sois imposibles.

Por supuesto que han dado por hecho que nos hemos acostado.

No iba a ser de otra manera. Quiero a Ginger , pero tiene un lado la mar de chismoso.

Confío plenamente en ella, pero no sé si podría guardarle un secreto a Cole si él le preguntara.

Mantiene una relación de amor-odio con él desde que teníamos catorce años.

Hay una energía extraña en el aire cuando los pillo discutiendo en mi cocina mientras él le sirve una copa.

A veces me pregunto si en parte es por eso que es mi amiga.

No veré a las chicas hasta mañana por la noche para la cena de cumpleaños de Avery , así que puedo esquivar sus preguntas y tomarme el día para pensar qué decir. Decido que es lo mejor.

Liv : Pero no has dicho que nos hayamos equivocado.

Yo: Os equivocáis. Estoy viva. No me ha follado hasta la muerte.

Ginger : Hasta la muerte. Ha montado al vaquero.

Liv : Virgen Santa, seguro que lo ha hecho.

Yo: No he dicho eso. Me voy a trabajar. Os quiero.

Ginger : Ha dicho que nos quiere. Ha echado un polvo, sin duda.

Yo: Vale. Os odio. Zorras chismosas.

Ginger : Demasiado tarde. Ya se ha descubierto el pastel.

Me río mientras saco mi blusa del armario. Desde luego que he montado al vaquero, aunque sea a tiempo parcial, y no tiene sentido ocultarlo. Las chicas ya lo saben.