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LUKE
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Siento a Marie temblar en mis brazos y sé que no puede aguantar mucho más. A medida que aumento la presión en su cuello, la misma tenaza parece apretarse alrededor de mi corazón.
Pasan unos segundos antes de que empiece a dejarse llevar por el pánico. Sus ojos se abren de golpe, las pupilas dilatadas por el terror. Sus dedos se alzan y arañan mis manos.
Miro fijamente al frente.
Si la miro, me detendré.
Si me detengo, Philip se la lleva.
No pude salvar a Christine. Y no puedo salvar a Marie.
Lo es todo para mí, y la estoy matando.
No luches contra mí, cariño. Por favor, no luches contra mí. No tengo fuerzas para eso.
Como si percibiera mi tormento, baja las manos y se apoya en mí, confiándome incluso ahora la vida que no tengo derecho a arrebatarle.
Un sonido ronco escapa de mi garganta.
Su cuerpo da una sacudida repentina y violenta.
Luego se queda inerte en mis brazos.