Capítulo 12 Descanso #3
- Si, cuando te encontramos, nos dijiste que viviste todo este tiempo sola, rodando en las calles, escapando de los demonios y de los ojos de los arcángeles, sola, todo eso, sin ninguna compañía ¿Cómo lograste hacerlo? ¿Cómo sobreviviste?
- …no lo hice- abrazo sus piernas mientras recargaba el mentón en sus rodillas mirando desde la lejanía la fogata que aun perduraba encendida - déjame decirte que un ángel no sobrevive ni 3 días en completa soledad, estaba loca, no sabía que hacer conmigo misma, incluso pensé que estaba infectada de insania, a pesar de que ningún demonio me infecto su veneno, incluso me quise quitar la vida… no estoy orgullosa de eso.
Aquel ángel con una apariencia ruda e industrial esperaba que aquella chica bella y fina se incomodara de todo eso, pero no, seguía ahí mirándola con atención.
-Pero sabes…me concentre en más en ver la vida de los humanos e…
intentar ayudarlos, vi como hacían sus creaciones, jamás logre entenderlas pero si copiar las instrucciones, logre hacer maquinas, armas…
herramientas, me sentí unida, sabes…sentía que los humanos podían verme, ya no me sentí tan sola, sé que hemos visto a los humanos hacer cosas horribles, sé muy bien que tú has sido la que más ha visto de eso pero…
.- se recostó en la hamaca poniendo sus manos en su nuca mirando ahora el cielo estrellado, viendo su hogar, su antiguo hogar - si conoces a los humanos indicados, no te sentirás sola nunca…
Helen solo se quedó sentada pensando en lo que dijo hasta que un jalón en su brazo la obligo a acostarse a un lado de su amiga, abrazándola y dándole a entender que ambas dormirían juntas, la peli blanca solo suspiro y decidió aceptar esa invitación, extendió sus alas y tapando la mayoría del cuerpo de Laylah, la contraria podía sentir su corazón palpitando fuertemente, era extraño tener a alguien demasiado cerca, aquella chica solo cerro los ojos con fuerza tratando de tranquilizarse mientras la albina solo la miraba con una curiosidad, suspiro y rio a lo bajo.
- ¿Vas a cubrirme con tus alas? - Helen menciono haciendo que su amiga abriera ambos ojos dándose cuenta de su torpeza.
- S…si, lo siento, es mi primera vez que intento esto - estiro sus alas y cubrió a la chica mientras decía eso con tartamudeo.
- Está bien, es normal, podemos intentar esto más seguido para que te acostumbres.
- Si…tal vez…
Y eso fue lo único que dijo antes de acomodarse mejor para prepararse a dormir, dejando esa hamaca con 5 ángeles descansando en tranquilidad y paz.
Por otro lado, de ese pequeño lugar, un chico con un cabello largo de un color castaño cenizo y liso que se movía de un lado a otro mientras caminaba, agitando sus alas por cada rama de árbol que se le ponía entre sus alas.
- Cenizas, nos dieron un trabajo- aquel chico de mayor altura se le acerco a su amigo mostrándole los fragmentos lunares en la mano, su amigo que estaba leyendo un grueso libro lo miro con ojos cansados- lo siento, sé que querías ir a descansar después de tu leída, pero…
- No, está bien, si Helzion lo pidió es por algo importante - cerro el libro y lo volvió a guardar en su mochila que tenía, donde guardaba sus provisiones personales, levantándose mientras acomodaba su ropaje el cual era elegante, tanto que varios se preguntaban cómo lo lograba mantener tan bien cuidado a pesar de todo.
Adthor le dio los fragmentos junto con las coordenadas y se quedó ahí estático, esperando a que Eban hiciera algo al respecto, estuvieron unos segundos en los que ambos solamente se quedaron ahí parados, uno mirando fijamente al contrario y el de ojos purpuras mirando a la nada, el mayor suspiro.
- Realmente estás cansado…
- Lo siento.
- Llevas 4 días sin dormir, ¿sabías?
El chico lo ignoro mientras sacaba otro libro y empezaba a pasar páginas buscando algo.
- Me preocupa tu salud Eban, ambos fuimos compañeros en nuestra misión y te veías mucho más en salud hasta que entramos aquí.
- Pues déjame decirte Adthor que desde que entramos a aquí te has vuelto más insoportable…
- Mira, entiendo la presión que estas teniendo por ser el mejor astrologo que hay en el grupo, pero, tan siquiera date tiempo para ti mismo.
- Ahora no podemos hacer eso…no ahora, estamos en el punto más alto del plan…
el descanso es lo último que tenemos que darnos – ambos quedaron en silencio, no querían discutir sobre eso, tienen el suficiente tiempo conociéndose para saber cuándo si, y cuando no discutir sobre este tipo de cosas, claramente este no era el momento - dibuja el patrón de la Osa mayor…
Adthor en silencio agarro un palo que había cerca y comenzó a dibujar la constelación antes mencionada remarcando con fuerza sobre la tierra para que las líneas se notaran y no hubiera alguna confusión en el momento del ritual, al terminar, Eban coloco ambos fragmentos y comenzó a susurrar mientras mantenía ambas manos firmes sobre la tierra, enterradas casi por completo.
Las líneas que había marcado Adthor comenzaron a brillar de un color azulado brillante el ángel de cabello negro se alejó unos cuantos pasos mientras observaba los fragmentos comenzar a elevarse.
- E-espera, Helzion dijo que lo llamara antes que termines el ritual- Eban lo miro con un ceño fruncido, le había cortado la inspiración, hubiese sido mejor que le hubiera dicho eso antes de comenzar todo esto.
- Llámalo…- el ángel contrario asintió y se fue de ahí.