Debajo de las Nubes (Debajo de las Nubes 1) Capítulo 8 Entre los demonios #5
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Capítulo 8 Entre los demonios #5

Naya movió sus mechones de cabello mientras miraba el techo de la casa, pensando, dio un gran suspiro para luego mirar al ángel que le había hecho esa pregunta.

- Era una pequeña niña la cual vivía en una familia con no tan buena clase económica, ambos trabajaban para mantener el departamento y había un cierto horario en la que la niña se quedaba sola, claro, yo estaba ahí para cuidarla mientras sus padres regresaban, pero, el edificio donde vivían no era de los mejores y sinceramente la calidad de vida y seguridad de ahí era pésima, ocurrió un accidente en el piso de abajo donde mi humana vivía y un incendio empezó a ocurrir, los padres no estaban ahí para la niña, ella solo tenía 4 años, sabía que algo malo pasaba, pero no podía hacer mucho para salvar su propia vida.

- Naya, lo siento mucho, sé que perder a un ser tan inocente y puro…- Kezef entendió al instante y empezó a tratar de darle apoyo emocional, aunque Naya nuevamente hizo esa señal con su mano para que parara de hablar -

- Ella no murió, logre salvarla, pero Azrael me castigo por eso haciendo que una parte del techo de ese edifico incendiándose me cayera encima, ahí conseguí esta cicatriz - movió su brazo izquierdo y estira el ala que estaba por el mismo lado mostrando mejor la cicatriz, al menos la parte que era visible.

Kezef movió la cabeza a un lado, entendía que salvó a su humana, si, y realmente estaba alegre a que eso pasara, tanta desgracia había escuchado en las últimas horas que una situación que terminara bien era como un calmante para su estrés , pero lo que no alcanzaba a conectar o, al menos, no lograba entender, era como a pesar de salvar a su humana, ya no era un ángel de la guarda, o eso es lo que parecía pues desde el incidente que tuvieron cuando el apenas era un aprendiz no parecieron volver a participar en ninguna misión.

- ¿Pero por qué estás aquí entonces? Salvaste a tu humana, porque no volviste a ser un ángel de la guarda.

- Helzion no dejo de ser un ángel de la guarda porque no pudo salvar a su humano, dejo de serlo porque eso lo convirtió en un “loco”, a los arcángeles no les importa si salvaste o no a un humano, lo que no quieren es que rompas sus reglas y su moralidad.

- Entonces cual es el punto, toda la vida que estuve en la academia, me dijeron que nuestro propósito era salvar a los humanos de los pecados y hacer el mundo Tierra un lugar mejor, ¿¡pero para qué!?, a los arcángeles no le importa eso, solo les preocupa su estúpida moral, son unos egoístas de -

- Kezef, calma, no te conozco lo suficiente, pero con lo que me estas demostrando pareces ser alguien que se preocupa mucho en ayudar a los demás, de hacer un cambio, de seguro llegaste a la academia con la ilusión de salvar a humanos, ayudarlos a ser mejores pero el saber que todo es una farsa, un fraude…

pero tranquilo, seguiremos siendo ángeles que ayuden a humanos solo que ya no estaremos bajo su mandato.

- ¿Ellos lo sabrán?

- Claramente, Azrael les dirá.

- Está bien, solo, quería prepararme psicológicamente

- Tu humana no estará en las condiciones para estar contigo, aprovecharemos eso para buscar a Zerachiel, nuestros compañeros ya se están dedicando a buscarlo.

El sonido de los seguros de la puerta principal abrirse hicieron que ambos ángeles voltearan hacia donde estaba la entrada de la casa, mirando como Olivia y su madre ya habían llegado a la casa, la madre, parecía particularmente ponerle mucha atención a su hija, la cual esta iba cabizbaja y abrazándose a sí misma, el ángel al verla de esa manera lo hacía sentirse mal, demasiado mal.

- Mañana iremos con Clara, acabas de vivir una experiencia muy mala.

- Si, madre lo entiendo, realmente agradezco que hagas esto por mí- dijo Olivia para dejar su mochila a un lado cerca de donde estaba la sala, esta al levantar la vista miro a Kezef quien después le dio una leve sonrisa antes de volver con su madre, siguiendo, hablando

- ¿Clara…?

- Una psicóloga - dijo Naya con simplicidad, Kezef la miro con sorpresa para luego alzar los hombros- La ciudad se vuelve muy pequeña cuando pasas el suficiente tiempo en esta.

- Pero como puedes recordar a cualquier persona con solo su nombre.

- Los ángeles tenemos capacidades que no muchos saben.

“Ni si quiera yo misma sabia eso, ¿cuántas cosas me faltan de descubrir de mí mismo?”

- Bueno, tengo que irme - Naya se levantó mientras rodeaba a las dos humanas que ahora mismo se encontraban ambas caminando en la sala para dirigirse hacia las escaleras de la habitación.

- ¿Por qué no te quedas? Este lugar es muy acogedor a estas horas, la señora Luz y Olivia se quedan a hablar de temas interesantes y a veces - nuevamente esa mano, ya parecía algo de la personalidad de Naya, no interrumpir a alguien con palabras, si no, con acciones, de alguna manera lo hacía parecer más respetuoso e incluso elegante, con solo levantar tu mano hacia la persona la hacías callar, simplemente increíble, una hipnosis era para Kezef.

- Tengo cosas que hacer Kezef, tú sigue siendo un ángel de la guarda, yo seguiré con mi papel.

- Tú… ¿tienes un rol?

La chica abrió la ventana en la cual habían entrado, el de la cocina, lo hizo con un cuidado para que no hiciera tanto ruido empezó con cuidado a salir a través de la ventana teniendo extremo cuidado a la hora de levantar las piernas para sacarlas, cuando estuvo completamente fuera miro directamente a Kezef, sus ojos conectaron, aquellos heterocromáticos ojos marrón con rojo junto a los verdosos y brillantes ojos, la chica después le sonrió y rio mientras negaba la cabeza y desviaba su mirada, Kezef solo pestañeo un par de veces para salir de aquel hipnosis que esa mirada siempre lo metían.

- Sí, tengo un rol, y es el de un ángel caído, lo sabrás todo, te volveré a ver mañana, espero que estés listo - y antes que Kezef dijera algo al respecto, cerró la ventana.

- Ahí estaré…Naya - dijo un ángel con un revoltijo en su estómago.