Capítulo 4 El día #3
A pesar de la sombra que hacia la capucha una sonrisa de orgullo y victoria se formó en el arcángel, la plataforma del centro empezó a hacer un ruido significando que estaba activándose, del medio de la plataforma una parte de metal de forma rectangular empezó a elevarse quedando de una forma horizontal vertical a los lados de ese pedazo se podía ver cinturones, como si fueran a amarrar algo.
-Ángel de la guarda, favor de subir a la plataforma, no se preocupe nosotros le indicaremos todo lo necesario, solo aporte en todo esto de manera calmada.
Kezef miro a Zera, teniendo una mirada nerviosa, estaban a punto de separarse a hacer algo de forma individual algo que nunca habían hecho desde que se volvieron amigos, Zera también estaba nervioso como el, pero sabía que darle una expresión de inseguridad no ayudaría así que agarro toda la energía positiva que aún tenía y la uso para formar una sonrisa de confianza sirviendo como respiro de alivio para Kezef.
Este se subió a la plataforma e hicieron que pegara su espalda al pedazo metálico que antes había salido empezando a amarrar sus alas de manera que le fuera imposible de moverlas por más que quisiera.
- ¿Para qué es esto? -Kezef trato de no sonar para nada asustado, algo que no pudo ocultar fácilmente, aunque los ángeles que se encontraban haciendo todo estaban acostumbrados a este tipo de comportamientos por lo que empezaron a explicarle todo para que se mantuviera más relajado.
- A la hora de expulsarlo hacia la tierra humana la velocidad a la que ira será demasiada alta que por instinto quiere empezar a aletear, como un humano que necesita respirar cuando se siente ahogado, amarramos sus alas para que no las abra y así no salgan dañadas ni fracturadas, es por su bien.
El ángel aseguro los cinturones y se fue de esa plataforma llegando otra quien tenía un registro en una libreta, esta mantenía la mirada en su libreta mientras empezaba a hablarle al nervioso Kezef.
-Esta máquina hará que sea expulsado de una manera tan veloz que será un instante para usted, no puedo asegurarle que no sentirá nada, pero estamos seguros que doloroso no será, a la hora de llegar a la tierra le recomendamos que se mantenga recostado respirando hondo aproximadamente 45 segundos para que su cuerpo se acostumbre a las condiciones del lugar, si siente nauseas, sordera o dolor de cabeza insoportable tomara esta pastilla, solamente si se tiene estos tres síntomas, de lo contrario apéguese a la primera instrucción que le di.
El ángel le enseño una pastilla que esta tenía pedazos de esmeraldas dentro de la capsula que luego se lo metió en uno de los bolsillos del pantalón.
-Le deseamos suerte en su viaje y esperamos su regreso dentro de 2 semanas.
El ángel salió de la plataforma y empezaron a escucharse teclados escucharse, Kezef podía incluso escuchar su corazón palpitando fuerte y rápido, pensamientos pasaban en su mente mientras veía todo, trataba de concentrarse, pero el miedo a lo desconocido no evitaba hacer que su respiración fuera agitada.
Zera se acercó y apoyándose en los tubos que había de apoyo decidió hablarle a su amigo.
- Por fin llegó el momento amigo, no te pongas nervioso, hemos estado preparados para todo esto, tal vez no esperábamos tanta maquinaria ni seriedad, pero eso es algo pequeño, todo lo demás será igual a como imaginamos, será divertido, exploraras la belleza de la humanidad, animales que nunca hemos visto, disfrútalo, por mí.
- Gracias Zera, tu realmente eres un rayo de sol para cualquiera, ten suerte también en tu viaje y más que nada también disfrútalo, nos veremos en 3 meses.
- Así es.
- Que el señor este contigo Kezef- hablo Barachiel acercándose también teniendo una sonrisa larga, Kezef dejo de mirar para ver esos ojos cafés del arcángel quedándose en blanco apenas los miro, no sabía el por qué, pero esas palabras lo dejaron paralizado, esa sonrisa, había algo, alguna expresión física de ese arcángel que lo hacía sentir raro, como cuando veías a alguien y abruptamente sentías esa sensación horrible que es peor cuando viene de la nada.
Ese sentimiento de peligro había algo malo, todo esto estaba mal.
La expresión de alivio de Kezef se transformó lentamente a una de confusión y luego a una de sorpresa al descifrar finalmente lo que pasaba, lástima que…
-Espera…
Ya era muy tarde.
Zera observo como aquella plataforma que se encontraba debajo de Kezef de repente se abrió dejando caer en picada a su amigo un sonido agudo empezó a escucharse miro hacia arriba para ver como en el techo había un artefacto, una piedra preciosa que era sostenida, aquella piedra soltó de repente una ola de velocidad tan fuerte que hizo que Zera se agarrara fuerte de ese tubo de apoyo, descifro que esa piedra era la que daba el impulso suficiente para que los ángeles llegaran a la tierra de manera rápida y efectiva, no logro escuchar lo que su amigo quiso decir antes de ser expulsado gracias al ruido que provoco toda la maquina mirando como nuevamente la plataforma se cerraba después de 5 segundos.
Barachiel se quedó en la plataforma desde que expulso a Kezef hasta que las partes metálicas se cerraron ocultando el cielo que tenían debajo de todos ellos.
Sin decir nada o tan siquiera mostrar una expresión alguna hizo un movimiento en sus manos de forma circular para que un nuevo pergamino apareciera en la misma mano que hizo el movimiento.
Es tu turno, Zerachiel