Debajo de las Nubes (Debajo de las Nubes 1) Capítulo 2 Invitación
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Capítulo 2 Invitación

- No quiero ni una palabra sobre esto - sentencio Kezef mientras abría un pergamino que les habían dado en esa clase, hablo en susurro ya que en ese momento el maestro se encontraba dando una explicación sobre la manera correcta de leer los manuscritos antiguos, no era algo muy interesante para Zera.

- Después de esta clase habrá un plazo suficiente para poder buscar a esos ángeles.

- Ya te dije que no- su voz realmente expresaba enojo, sabía que habían visto algo que no debían y lo único que quiere es ignorarlo y fingir que todo está bien, no quiere adentrarse aún más a aquello que lo está atormentando.

- Tal vez le preguntemos a algunos maestros sobre ellos, después de todo tenemos sus nombres, será fácil encontrarlos.

- Zera…

- Aunque creo que los dos no son guardianes, la chica probablemente sea de otra sección.

- ¡Dije que basta! -golpeo la mesa que tenía enfrente de él, misma mesa que compartía con Zera, el golpe fue lo suficiente fuerte para resonar por el salón y provocar que todos voltearan a verlos, incluso el maestro que silenció ante eso.

- ¿Hay algo malo joven Kezef?

El mayor miró al frente topándose con esos ojos de todos, mirándolo de forma extraña tras su actitud inquieta, algunos lo miraban con preocupación, pero la mayoría era con rareza, Kezef no leía mentes, pero estaba seguro de que todos estaban empezando a juzgarlo y pensar cosas malas de él.

Su inseguridad siempre lo hacía pensar eso y el solo hecho de saber que está siendo el centro de atención por algo “malo” que hizo, estaba haciéndolo sentir acorralado, claustrofóbico y sin saberlo su respiración empezó a agitarse y sus manos empezaron a sudar.

- No hay nada malo profesor, Kezef solo se siente algo mareado, ¿puedo acompañarlo a que tome algo de aire fresco?

Bendito y a la vez maldito sea Zera, quien, así como lo metió en problemas fácilmente logro sacarlo de esta, el profesor permitió la salida breve y el de cabello acaramelado tomo del brazo a Kezef y ambos salieron del salón, apenas ambos cruzaron la puerta del salón y salieron a los pasillos, el más alto se recargo en una pared respirando profundo, intentando calmarse.

-Lo siento, olvido a veces que debo de pensar mejor lo que digo.

El de ojos amarillos se puso a un lado de su amigo tomándolo del hombro dándole a entender que lo realmente lo sentía

- Está bien…te perdono.

- Si quieres podemos volver a la clase, prometo que no volveré a hablar sobre el tema.

- No, debemos buscarlos.

Zera se separó del extrañado y sorprendido, su amigo no era de aquellos que querían meterse en problemas, prefería evadirlos o ignorarlos, así que su actitud en ese momento no era más que una que no se esperaba para nada

- ¿Enserio?

- Si, sea lo que haya visto ese ángel, debemos…, no, necesitamos saberlo.

- Ay Kezef, ¿lo que siento es lo que se llama orgullo?

Fingió limpiarse una lágrima imaginaria mientras miraba a su compañero quien este negó con la cabeza sonriendo leve.

Kezef miró a ambos lados del pasillo, confirmando que no había ningún ángel que pudiera escucharlos y sospechar, le hizo una seña a Zera para que ambos comenzaran a caminar en dirección nuevamente hacia afuera, donde los encontraron.

- Tengo una teoría de que puedan estar cerca de un edificio que se encontraba en el medio de todo.

- Pero ese edificio es parte de la sección del salón de ejecución, ¿por qué pensarías eso?

- Es solo una hipótesis, pero como vi al adolescente, se notaba que lo que haya visto o presenciado, había sido reciente, a lo que me refiero, él estuvo en el mundo humano y apenas presencio ese evento rápidamente decidió regresar a la ciudad y avisarle a cualquier ángel cercano…

- El ángel tutor cuando escuchó que habían despedazado al humano de él, no se notó asustado o con sorpresa, parecía tranquilo…como si…

Ambos se miraron teniendo los ojos abiertos al descubrir algo extraño.

- ¡Como si no fuera la primera vez! – mencionaron al unísono.

-Entonces, el tutor de seguro sabe lo que pase halla abajo, ya sea porque tuvo otro alumno así o por que algún otro tutor le habrá contado un caso parecido que le paso - Zera esta vez miraba el techo, como si las pinturas fueran a darle una respuesta definitiva a lo que pasaba.

- Y al saber lo que le pasaba, ya tiene una idea de lo que debe hacer ante una de estas situaciones, es por eso por lo que quiero acercarme a ese edificio, probablemente ahí sea donde se encuentran los encargados de monitorear a los guardianes, astrólogos y cazadores que mandan a la tierra humana, deben tener algún registro de lo que le sucedió.

- Al menos que el tutor y los dos ángeles hayan hecho una treta y mantengan eso en secreto para ellos.

- ¿Con qué fin? Al menos 8 ángeles vieron lo que le pasaba, no vale la pena guardarlo, sería algo inútil.

- Tal vez no se lo quieran guardar a los estudiantes, si no…a los encargados de ese edificio.

Ambos dieron la vuelta a un pasillo, encontrándose al otro lado justamente al tutor que se había llevado a ambos ángeles, Zera lo reconoció al ver el cabello largo de color rubio oscuro que estaba amarrado en forma de trenza.

Los jóvenes se quedaron quietos pensando si aprovechar este momento para seguirlo o tal vez era muy pronto empezar con todo eso sin un plan en concreto.

Pero esa oportunidad de elegir desapareció completamente cuando el señor los miro e inmediatamente los reconoció, dirigiéndose a ellos a camino apresurado, haciendo que esa gran capa negra se moviera de un lado a otro.

-Ustedes son los chicos que se quedaron viendo todo, ¿cierto?

Kezef y Zera se miraron, confundidos, como es que los había reconocido tan rápido si es que no se quedaron demasiado tiempo, si, fueron los últimos en irse y los últimos en los que ese ángel miro, pero a lo máximo fueron 3 minutos, además, por su forma de caminar, parecía que los venían buscando desde hace un tiempo, ¿por qué esa necesidad de encontrarlos?

- Eh… ¿sí?

Zera rompió el silencio, no tenían escapatoria después de todo, aquel señor claramente los había reconocido, negar aquella pregunta solo provocaría que el contrario pensara que ocultaban algo, debían dejarse llevar por la corriente

-Quiero que me sigan, es importante.

El de cabello acaramelado estaba a punto de seguirlo si no fuera porque su amigo lo impidió que avanzara poniendo su mano sobre su hombro, este miro directamente al señor, mostrando la mayor seriedad posible

- ¿Por qué? Solo somos cadetes que apenas llevan un día de entrar, su interés hacia nosotros es muy desconfiable.

- Créanme quisiera saber también la razón, pero, mi alumno, Helzion, pidió varias veces que ustedes lo vieran, algo vio en ustedes, así que les pido que, por favor, confíen en mi palabra y la de mi honesto alumno.

Zera miro a Kezef, suspirando y ambos caminando detrás del señor, no querían admitirlo, pero, sus nervios estaban por los cielos, apenas habían comenzado sus días en este instituto y por haberse quedado unos simples 3 minutos mirando algo que por casualidad se les atravesó ya se encontraban en esta situación.

-Se que se encuentran nerviosos y muy confundidos del por qué están metidos en todo esto, pero no se preocupen esto no les afectara nada en sus promedios y clases, solo los molestare este día, es todo, es que Helzion realmente parecía que quería verte, pequeño.

Zera veía las paredes y el patrón que tenían metido en sus pensamientos, una forma que el hacia cuando se encontraba nervioso, encerrarse en su mundo y prepararse para lo peor.

Un codazo vino por parte de Kezef, levantando la vista el de ojos amarillos miro al señor quien supo que se estaba refiriendo a él.

- ¿A mí?

- Si, pero bueno, si no se sienten seguros…me llamo Elyon, soy de los encargados de preparar a los ángeles para mandarlos a la sala de ejecución y puedan sobrevivir al mundo humano.

- ¿Sobrevivir?

- Así es como los arcángeles lo definen, pero me gusta más decirlo como “adaptarse”

-Entiendo…

Zerachiel miro con duda a Kezef, seguían sin confiar, sabían que no les podía hacer nada malo, confían en su autoridad, en lo que desconfían era la razón de seguirlo, ¿realmente su alumno vio algo en el menor para querer verlo de forma tan desesperada?

Salieron al patio, lugar donde por tener ese destino vieron algo que causaría nervios y dudas en los jóvenes y que ahora, esperaban que esos sentimientos no se empeoraran, a paso leve se iban acercando a ese gran y largo edificio donde tenía una parte de la pared hecha de solamente vidrio permitiendo que pudieras ver parte de ese gran edificio, Zera levanto la vista para ver esa parte con asombro, desgraciadamente al caminar llegaron a un punto donde los rayos del sol chocaron contra el vidrio y dejara ciego por unos segundo a nuestro ángel -

-Señor Elyon, bienvenido, lo estuvieron buscando.

Al pasar una puerta igualmente hecha de cristal, un ángel femenino las recibió con gusto, esta se encontraba acomodando un par de papeles y escribiendo algo en una pequeña libreta, su escritorio era grande e incluso la parte en la que recibía a los demás ángeles era un poco más alta, haciendo que tengas que levantarte un poco para saber todo lo que tenía en su escritorio, dándole, aunque sea un poco de privacidad en su área de trabajo.

La joven dejo a un lado el montonal de papeles y le sonrió a Elyon, noto junto a él unas cabezas que apenas se notaban por lo alto del escritorio y lo bajito que estaba sentada, aun así, supo que se trataba de jóvenes, su sonrisa se volvió a una confundida

- ¿Viene con visitas?

- Si, Helzion quiere verlos, no estarán tanto tiempo.

- Oh está bien, en ese caso, Helzion sigue en la habitación donde lo dejo.

Elyon asintió empezando a caminar, aunque no pudo dar más que unos pasos antes que el ángel volviera a detenerlo con solo su voz

-Oh cierto casi se me olvida, señor Elyon, alguien quiere verlo para discutir sobre el accidente que ocurrió.

Un suspiro frustrado se logró persuadir del señor, quien miro a los chicos y luego a la secretaria del lugar