Capítulo 36
Verónica decide correr hacia el grito. Corre, corre, corre.
Tiene la sensación de que el pasillo se va encogiendo por los costados, pero alargando al mismo tiempo.
Llega a un punto en el que los anaqueles están vacíos.
Sigue corriendo hasta que alcanza un lugar donde no hay luz.
No se difumina la iluminación, se corta.
Un paso hacia enfrente y se adentra en una oscuridad absoluta, mientras que, si no se mueve, puede observar con completa claridad los anaqueles vacíos.
Toma la decisión de regresar. Sus pulmones arden.
Ya no corre, camina, aunque le aterra lo que va dejando a sus espaldas.
Se acerca de nuevo a los objetos que reposan sobre el anaquel.
De este lado, encuentra un collar de oro blanco muy delgado, una chamarra café, una maleta pequeña… todos los objetos que eran de Carolina.
No puede mantenerse de pie, se tira al piso recargándose sobre el anaquel del lado contrario.
Se agarra el cabello, trata de controlar su respiración, aunque con cada inhalación siente el ardor en sus pulmones y un dolor en la boca del estómago.
«¿Qué hacen estas cosas aquí?», se pregunta.
«No se llevó la maleta». Se para con esfuerzo, toma la maleta y la abre en el suelo.
Está llena de la ropa, del maquillaje, de las cosas de Carolina.
Cierra la maleta, debe mostrarle a los demás lo que encontró.
No le creerían sin las pruebas. Muchas cosas raras han sucedido.
Ellos las han visto, pero, a pesar de eso, sabe que no le creerán sin pruebas.
Ignora el dolor en sus pulmones y sigue corriendo con la maleta hacia la puerta por la que entró.
Mueva la manija, pero la puerta no se abre.
—Déjame salir, por favor, déjame salir.
Verónica no sabe a quién le habla, pero sigue pidiendo que la dejen salir.
Escucha un clic detrás de ella. Voltea y, en medio del pasillo, donde antes no había nada, ha aparecido una televisión antigua.
Lo que se ve parece ser un video de una cámara de seguridad.
Pero no puede ser. Verónica sabe que no hay cámaras de seguridad apuntando al interior de la propiedad.
Todas las cámaras miran de la barda perimetral hacia afuera.