Capítulo 12
Las mujeres suben a sus cuartos, y Joel, Manuel y Rodrigo se adelantan al sauna.
Ellos no empacaron trajes de baño, así que entrarán en ropa interior, pero ellas armaron mejor su maleta.
Verónica tarda muy poco en cambiarse, decide usar el mismo traje que usó para nadar en la tarde.
Lo había dejado tirado en el piso y, cuando lo toca con su pie, se da cuenta de que se ha secado por completo. La calefacción del piso debió ayudar.
De pronto, Verónica escucha unos susurros indescifrables.
Cierra los ojos para agudizar el oído, pero los abre de inmediato.
Se siente observada, desprotegida. Apaga la luz del cuarto y cierra la puerta.
Vuelve a cerrar los ojos, pero no sirve de nada.
La sensación de ser vista, mientras ella no ve a nadie, permanece.
No logra descifrar lo que dice la voz. Parece, no puede ser, que es Carolina, quizá esté en el cuarto de al lado.
¿Por qué? ¿Por qué? ¿La voz pregunta por qué?
¿Carolina regresó? ¿Otra vez está discutiendo con Natalia?
La voz se escucha distorsionada, no, Carolina no está en el cuarto.
Es su voz por el altavoz del teléfono. Parece que al fin dejó el coraje de lado y ha respondido al llamado de Natalia.