CUENTOS CASI VERÍDICOS LA PREDICCION
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LA PREDICCION

Elena era psíquica y vidente. Heredó ese don de su abuela materna.

Desde pequeña, veía embarazos en mujeres que ni ellas sabían aún de su preñez, podía “dares cuenta” también el sexo del bebé… Predecía hechos como inundaciones…o terremotos…

De muy joven aprendió a leer tarot y anunciaba amores, desamores, trabajos nuevos, viajes…

También podía ver enfermedades y accidentes pero eso la angustiaba bastante,

Vivía en un departamentito antiguo de Barrio Norte, que había sido de su abuela…con recuerdos de familia, muebles antiguos, fotos de antes…

Elena y su abuela Carmen habían tenido una conexión muy fuerte. Había sido su nieta preferida.

Ella allí se sentía acompañada por el espíritu de Carmen, protegida por él.

Elena había aprendido con los años que las personas no siempre venían a ella para conocer su futuro,

A veces venían para que alguien les confirmase aquello que en el fondo ya sabían…

Otros simplemente venían por el solo hecho de ser escuchados.

Y estaban también aquellos que, llegaban aparentemente con una pregunta sencilla, pero cuya respuesta podía cambiarles la vida.

Su pequeño consultorio tenía un ventanal con postigos que daba a la calle y unas cortinas pesadas que mantenía siempre entreabiertas.

Elena había tomado la decisión de nunca más hablar de la muerte con sus consultantes si la veía en las cartas o percepciones, ya que hace unos años algo horrible pasó que la marcaría para toda la vida.

Jamás había hecho trabajos de hechicería o magia.

Ella solo habla por las cartas o visiones.

Sobre la mesa cubierta con un paño violeta descansaban sus cartas de tarot.

Nunca comenzaba su consulta sin encender una vela blanca. Decía que la llama le ayuda a concentrarse.

Aquella tarde cuando la mujer entró a la consulta, Elena sintió algo diferente.

La desconocida tendría unos 50 años. Era elegante aunque parecía agobiada. Se sentó frente a ella y dejó la cartera en el suelo. Movía las manos y se veía nerviosa.

—”Quiero saber qué me espera”— dijo con expresión seria.

Elena sonrió —” Todos queremos saberlo!

—”Yo NECESITO saberlo!”— contestó la mujer.

Hubo algo en la forma de mirar de esa mujer que hizo que Elena dejara de sonreir.

Mezcló muy bien el mazo de tarot Rider. Y la hizo cortar tres veces.

— “Tiene alguna pregunta concreta”?

—”Quiero que me diga lo que ve”

Elena sacó la primera carta: EL ERMITAÑO,

La segunda: OCHO DE ESPADAS

Tercera: EL DIABLO

Cuarta: LA TORRE

Elena quedó permaneció un rato callada. No era bueno lo que veía.

—”Hay alguien que está en peligro!”— Dijo Elena mirándola a los ojos.—” Sacaré otra carta más.”

Quinta carta: LA MUERTE

Esta carta no necesariamente significa la muerte física, Elena sabía que podía significar un final de etapa, un cierre de algo…pero ella ya había visto esa combinación de cartas fatal que aquella vez sintió. Inexplicablemente no pudo pensar en otra interpretación que no sea la peor!

Sintió un escalofrío.

La mujer preguntó: —”Quien es el hombre”?

—”No es una persona…es una ausencia”!

—”Entonces es él..!” — contestó rápido la mujer.

Elena sintió que su corazón comenzó a latir más fuerte.

La mujer tomó su cartera y sacó una fotografía. —”Es Enrique, mi marido…”

Elena quedó inmóvil. No porque conociera a ese hombre…sino porque era el mismo hombre que había aparecido en sus sueños por las últimas tres noches!

El hombre siempre estaba de espaldas…pero la última noche se dio la vuelta y era EL.

Por primera vez en muchos años Elena tuvo miedo de sus propias cartas.

—”Cuando fue tomada esa fotografía?”

— “Hace más de veinte años”— Contestó la mujer con tono de tristeza…pero de pronto sonrió de una manera extraña… y mirándola a los ojos e inclinándose hacia ella le dijo:

—”Hace 20 años que no lo veo… pero él sabe que yo hoy iba a venir a verla”!

De pronto Elena comprendió algo, la consulta no había comenzado cuando aquella mujer entró por la puerta…había comenzado 20 años antes… Era la misma combinación de cartas….!!!

—”Creo que es mejor que terminemos la consulta acá”!

—”Pero todavía no me dijo que significan estas cartas”?

— Veo un hombre gris…triste… perdido… sufrió mucho…su vida cambió abruptamente para mal…se desmoronó…. Detención…Y…. También veo una puerta y alguien que va a cruzarla “… (eso ya no era lectura de tarot…eso era una visión…)

La mujer se paró abruptamente…tomó su cartera y le dijo: —”Precisamente vine para asegurarme que usted estuviese acá cuando eso ocurra”

La mujer abrió la puerta y salió. La puerta se cerró. Elena quedó sola. Volvió a sentir un escalofrío. La vela comenzó a titilar.

Y entonces escuchó TOC TOC TOC…Alguien golpeaba la puerta.

Se acercó lentamente y miró por la mirilla. Del otro lado había un hombre de espaldas exactamente como lo veía en sus sueños…!

Elena retrocedió.

Volvieron a golpear. Esta vez una voz habló del otro lado—

— ”Elenaaa!”

Elena sintió que las piernas le temblaban. Era la misma voz del hombre que había soñado.

Entonces abrió la puerta. El hombre se dio vuelta. Era el hombre de la fotografía.

Ella comprendió que las cartas le habían mostrado el pasado, no el presente ni el futuro.

—”Nooo…otra vez nooo!”— murmuró Elena.

El hombre cruzó el umbral y dijo:— “Vine a buscar lo que me pertenece!”

La tarotista lo reconoció inmediatamente. Era Enrique, el mismo de la foto, el marido de aquella mujer que hace veinte años la había consultado.

El mismo que había muerto en un accidente automovilístico cuando Elena le sugirió a su esposa que no viajara ese fin de semana, que ese día mejor no condujera.

Viajaron igual…El accidente ocurrió y la víctima fatal fue el conductor: su marido.

Tal como ella lo había visto en su lectura 20 años atras…

Ese episodio había sido muy traumático también para Elena…

La tarotista retrocedió: —”Yo no hice que muriera!”

El hombre sonrió tristemente… Hizo una pausa y dijo: —”No, pero me quitó la posibilidad de elegir”!

Elena cerró los ojos y gritó:—” Yo vi la muerte de ella! Yo le avisé a su esposa que no viajara…No ví la posibilidad que usted condujera ese día…!!! De haberlo visto, obviamente lo hubiese dicho!”

Cuando Elena abrió los ojos…la silueta del hombre ya no estaba.

Entonces comprendió que su verdadero error había sido creer que podía cambiar el destino.

El tarot muestra diferentes caminos pero el libre albedrío lo tiene cada uno!

No tenía culpa alguna de la visión que NO tuvo.

La puerta seguía abierta…las cartas de tarot se habían desparramado en la mesa por el viento.

La vela se había apagado.

Una sola había quedado boca arriba: LA MUERTE.