CUENTOS CASI VERÍDICOS GIRO DE 180°
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Flavia era una muchacha de 19 años…bonita, delgada, frágil…más bien solitaria…Aplicada en sus estudios. Estudiaba en el profesorado Nacional de Educación Física y adoraba la danza.

Manuel era un muchacho alegre, bien parecido, muy sociable. Tenía 21 años y estudiaba periodismo. Por las mañanas le ayudaba a su papá en la ferretería de la avenida. Eran vecinos del Barrio de Flores.

Se conocieron porque Flavia era compañera del secundario de la hermana de Manuel. En la adolescencia se gustaron…y años después comenzaron a salir

…

Un año y medio después, Flavia quedó embarazada y para alegría de todos, se fueron a vivir juntos. Muy felices ambos alquilaron un departamentito cercano al de sus padres.

En Diciembre nació Fabrizio, un bebe sano y hermoso.

Flavia ya se había recibido, ejercía en dos colegios y daba clases de danzas en un instituto privado.

Manuel estaba dando sus últimas materias como periodista deportivo. Tenía muchos amigos y era apasionado por el fútbol…jugaba con distintos grupos todos los fines de semana.

Flavia en cambio, tenía pocas amigas. Su mejor amiga era Silvina. Se habían conocido en la escuela de danzas hace unos años. Ambas bailaban juntas.

La vida familiar transcurría feliz y sin sobresaltos.

Tres años después nació Camila. Una beba preciosa. De ojitos vivaces. Flavia dejó un colegio para dedicarse más a sus niños.

Manuel consiguió trabajo como periodista en una editorial…y a veces relataba partidos en las inferiores.

Flavia, desde un principio, recibió mucha ayuda de su familia y de amiga, lo que reforzó cada vez más esa amistad.

A medida que los chicos crecían, las muchachas compartían más tiempo juntas, salían a tomar café, iban a la peluquería, paseaban por el shopping…cuando Manuel tenía partido, ellas cuidaban a los chicos mientras veían películas. Compartían también la devoción por la danza.

Así pasó el tiempo… tres años más.

Fabrizio en primaria…Camila terminando el Jardín.

La pareja había entrado en una cierta rutina, distancia que empañaba en parte la tranquilidad que habían conseguido.

Las cosas ya no estaban como en un principio.

La amistad con Silvina era cada vez más cercana.

Ese verano, la familia se fue a la Costa…pero Flavia sentía que algo andaba mal. Discutían más que en otras épocas. Pensaba mucho en Silvina, la extrañaba más que de costumbre. Ya no sentía lo mismo

por Manuel.

A su regreso, una tarde en que los chicos estaban en la escuela…Silvina la citó en una cafetería.

— “Hola Fla, quiero que hablemos!”…le había dicho por teléfono.

Ambas amigas se encontraron y Silvina comenzó la conversación:

—” Hace un tiempo que me están pasando cosas con vos… te pienso cada día, quiero verte, amo a tus hijos… Disfruto de estar con vos y el tiempo se me hace corto cuando estamos juntas…”

Flavia quedó muda.

Y tomándole la mano le dijo: — “Voy a ser sincera: me estoy enamorando de vos! Te pienso constantemente… No quiero otra cosa más que estar con vos”

Flavia empalideció…no esperaba semejante confesión, aunque sin reconocerlo... se sentía cómoda. El corazón le palpitaba fuerte, Las palabras le resonabann raras en su cabeza…y le contestó:

—”Yo te quiero mucho Sil….Estos días en la Costa te extrañé un montón…! “

—”Pero…no sé qué decirte!....Creo que lo major para ambas es que nos alejemos un tiempo y ordenemos nuestros sentimientos!

Yo tengo toda una vida armada en torno a Manuel y los chicos… esto que me decís es demasiado fuerte y no lo tenía contemplado”!— Dijo Flavia con la voz quebrada.

Así fue como dejaron de verse algunos meses… Ambas sufrían mucho porque se extrañaban y Flavia más de una vez tomó el celular para hablarle y lo volvió a dejar.

Ambas se necesitaban…se complementaban…disfrutaban demasiado de estar juntas

.

Flavia comenzó a darse cuenta que sentía algo más fuerte que una amistad por Silvina, pero su mente estaba torturada.

Qué hacer…??? Cómo decirle a Manuel que lo que sentía por su amiga se había transformado en amor? Y que por él sentía un cariño inmenso pero ya no lo deseaba???...Y los chicos??? …Y mi padres…???

Flavia a los 36 años se debatía entre seguir con su vida sin sorpresas…o vivir plenamente lo que estaba sintiendo…

¿ Vivir? ¿O sobrevivir?

Difícil decisión. Su cabeza le estallaba. Vivía en automático.

Adoraba a sus hijos y sabía que cualquier cosa que decida… alguien iba a sufrir.

Finalmente Flavia no aguantó más y tomó una decisión.

Juntó coraje y llamó a Silvina.

—”Hablemos…te extraño…quiero verte…creo que siento lo mismo que vos…”

Contaba las horas para verla… cada vez se sentía más atraída por Silvina.

Se encontraron, se miraron a los ojos… charlaron mucho… se abrazaron y decidieron comenzar algo.

Flavia hablaría con Manuel y se irían a vivir con Silvina .

Manuel no podía creer ni entender el planteo de Flavia. Sintió que se le abría el piso! …Enamorada de su mejor amiga????

Al principio se enojó muchísimo y amenazó con quitarle a los chicos… pero…con el correr de los días, siguieron hablando.

Le costó mucho afrontar esta situación, porque fue absolutamente inesperada…

Con el correr de los días, poco a poco fue dejando de lado su machismo y pudieron charlar del tema más tranquilos .

Finalmente llegaron a un acuerdo. Flavia se iría de la casa y tendrían la tenencia compartida de los niños.

Fue muy difícil también hablar con los chicos, quiénes, aunque sin conocer detalles, comprendieron que sus padres se iban a separar.

Manuel estaba sufriendo….Pero entendió que era imposible forzar a alguien que ya había dejado de quererlo.

Semanas después, las muchachas se mudaron juntas… Los chicos tenían dos hogares.

Pasaron algunos años de dicha y un día Flavia le preguntó a Silvina si no sentía la necesidad de ser madre… a lo que la muchacha respondió que era su anhelo, pero no se atrevía a decirlo.

Entonces decidieron buscar ayuda en un centro de fertilización y después de algunos intentos, Silvina quedó embarazada.

Ocho meses después, nació Paloma. Los hijos de Flavia aceptaron perfectamente a su nueva hermana.

Ya hace 15 años que están juntas.

Las muchachas abrieron un Instituto de Danzas.

Manuel formó una nueva pareja.

Flavia, Silvina y los chicos son felices.

La decisión fue la correcta.