CAPÍTULO 52
Erin
Los días que llevo en casa de mis padres me están viniendo mejor de lo que pensaba.
Minerva se está apañando bien en la oficina y Caroline me mantiene informada de lo que pasa en el pueblo.
Parece que las cosas se han calmado un poco, aunque Dorothy sigue paseándose por el bar de Joe y la librería de mi amiga como un alma en pena. Quizá debería llamarla.
—Ya tienes mucho mejor aspecto, hija —me abraza mi madre—. Has recuperado algo de peso y de color. Si es que no hay nada mejor que descanso, cariño y buena comida para superar un mal de amores.
—Estás casi como nueva —añade mi padre.
—No es un mal de amores, Ethan se ha muerto. —Odio que minimicen mi dolor—. Su coche explotó con él dentro.
—Es terrible, de verdad que sí —murmura la pobre mujer—. Era tan joven… ¿Qué pensara ahora su madre después de haberlo abandonado hace tantos años?
—Ni lo sé ni me importa. Ellos decidieron irse.
—Bueno, claro… cuando su hijo se metió en aquellos negocios con el mafioso ese… Daba miedo. Ese hombre era terrorífico.
Gracias a Dios el teléfono de casa interrumpe su charla y mi madre se apresura a descolgar.
Segundos después la oigo charlar animadamente con alguna vecina.
Aprovecho para salir al porche y respirar el aire fresco del atardecer.
Debería volver a mi vida y a mi casa, no puedo seguir aquí eternamente.
La noticia que me da mi madre en cuanto descuelga el teléfono me hace decidirme.
—Pasado mañana empieza la campaña de decorar el pueblo para las navidades. Será maravilloso hacerlo juntas.
Por ahí no paso. No me siento capacitada para sonreír a cincuenta viejas mientras coloco farolillos y guirnaldas.
—Me encantaría, pero justo he recibido una llamada de Minerva y tengo que volver al trabajo. Se nos ha complicado un caso.
—¡Pero si solo llevas aquí diez días!
—Lo sé y te agradezco el haber cuidado de mí, pero tengo que volver. La oficina se derrumba si yo no estoy.
Mi madre acepta mi excusa, a pesar de que no se la cree del todo.
Al día siguiente, muy temprano, recojo mis cosas, me despido de mis padres y vuelvo a Heatherville.